Opinión

Lección de diplomacia

Álvaro Ballesteros | Jueves 12 de agosto de 2010
Uno de mis cantantes favoritos, Toshe Proeski nació en Macedonia hace ahora 29 años, poco después de la muerte de Josip Broz Tito, el líder balcánico que consiguió amalgamar a los pueblos de la antigua Yugoslavia combinando su discurso de “hermandad y unión” y un manejo espectacular de la “realpolitik”.

A los 22 años, Toshe Proeski ya era uno de los músicos más famosos de la historia en los Balcanes. Una persona de talento difícilmente igualable, este joven compositor se destacó también por sus esfuerzos para asistir a los más necesitados y por sus conciertos benéficos, que llenaban estadios de jóvenes de todos los grupos étnicos en la antigua Yugoslavia. En 2004, a los 23 años, la propia ONU reconoció su talento y labor, nombrándole Embajador de Buena Voluntad de UNICEF, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia. Toshe Proeski grabó la canción “This World”, que pasó a ser el himno de la propia UNICEF, y el saludo utilizado en todos sus conciertos, “Os quiero a todos”, se convirtió en su logo personal. Su personalidad era tan carismática que la cadena de noticias británica BBC llegó a denominarlo el “Elvis Presley de los Balcanes”.

Desde que grabó su primer álbum en 1999, con 18 años, sus canciones han liderado las listas de éxitos de toda la antigua Yugoslavia. Su álbum de 2006, “Po tebe” (“Tras de ti”), se convirtió en un fenómeno de masas, llenando estadios en conciertos por toda la geografía balcánica y batiendo records en las listas de superventas de toda la región. A sus 26 años, Toshe Proeski se había convertido en una superestrella; uno de los embajadores culturales más importantes de su pequeño país. Para acrecentar su leyenda, la canción principal de su álbum publicado en septiembre de 2007, “Igri bez granici” (“Juegos sin límites”), se convirtió en el número 1 indiscutido en Macedonia, Serbia, Croacia, Bosnia y Hercegovina, Montenegro, e incluso llegó a las listas de la lejana Sudáfrica. Un éxito ejemplar para muchos jóvenes de esta maltratada región de Europa.

Siguiendo la senda de Nino Bravo, Toshe Proeski falleció en la mañana del 16 de octubre de 2007, en un accidente de carretera en Croacia. Su cuerpo fue trasladado a Macedonia por un helicóptero del ejército de esta república ex-yugoslava, donde recibió un funeral de Estado, rodeado por gentes de toda la región, arropado por sus conciudadanos y compañeros del mundo de la música, líderes políticos de su país, y representantes de varias instituciones internacionales.

Su muerte paralizó la vida de millones por unos momentos, volviendo a unir a los pueblos de la antigua Yugoslavia en el luto por una figura cultural a la que amaban. Su vida y su talento, traducidos en multitud de canciones, hicieron por una vez más que las naciones que se enfrentaron en las guerras de secesión yugoslavas de los 90, volvieran a cantar de nuevo con una sola voz. Para muchos, su muerte supuso una pérdida inmensa. Su vida fue una verdadera lección de diplomacia.

Les dejo aquí el vínculo a un video de Youtube con una de sus canciones, junto al grupo femenino “Sinthesis”, también de Macedonia. Espero disfruten de ella.


“Oj devojce”, en el vínculo:
http://www.youtube.com/watch?v=W8Ln5Z6Ecu0

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