Nacional

Brian Currin reabre el rifirrafe sobre la supuesta negociación con Eta

Críticas a la política penitenciaria y a un presunto "proceso de paz"

Domingo 15 de agosto de 2010
Brian Currin, abogado sudafricano y asesor de la izquierda abertzale, reabrió la caja de los truenos el pasado miércoles en una entrevista concedida a Europa Press. Este “facilitador de paz”, como se reconoce el propio Currin, ha obligado al Partido Socialista a volver sobre la cuestión de la presunta negociación con Eta. La oposición reaccionó al instante y no menos ágil fue la repuesta de las Fuerzas de Seguridad del Estado. El acercamiento de presos y los supuestos contactos con los asesinos preocupan y cada vez son más las voces que alertan de la necesidad de desmentidos o confirmaciones. De certezas. Dos discursos enfrentados, contrapuestos y las palabras de un mediador internacional como punto de partida. Al mismo tiempo, algo se mueve en la organización criminal. Se acercan los comicios locales y quieren estar en las papeletas.

Currin fue el artífice de una iniciativa impulsada el pasado mes de marzo en el Parlamento Europeo para instar a la banda terrorista Eta a aceptar un alto el fuego permanente e "internacionalmente supervisado", iniciativa que fue respaldada por importantes mediadores internacionales en conflictos, incluidos el ex presidente sudafricano Frederick de Klerk, el arzobispo de su país Desmond Tutu, la fundación Nelson Mandela, la ex presidenta irlandesa Mary Robinson, el ex primer ministro irlandés Albert Reynolds, el arquitecto del proceso de paz en Irlanda del Norte John Hume y otras 16 personalidades especializadas en procesos de paz y resolución del conflictos. Sin embargo, el PSOE está muy decepcionado con él.

"La situación está en un punto muy delicado, pero estoy confiado en que se están haciendo progresos”, afirma un “optimista” Currin que optó por no añadir nada más pero sin ocultar en ningún momento un acercamiento ente Eta y miembros del Partido Socialista en nombre del Gobierno. Además, el mediador no duda de la proximidad de una tregua que, aún sin fecha, "no se debería retrasar demasiado".

Reaccionó el PP. Cristóbal Montoro opina, al hilo de estas manifestaciones, que “no parece" que haya un cambio en la política antiterrorista del Gobierno, a la vez que advierte a quien pueda tachar de oportunistas estas críticas de que la “obligación” de la oposición es "mantenerse vigilante". Llegó esa acusación. Elena Valenciano desmintió la lectura más generalizada de las palabras de Currin: “No hay ningún tipo de conversaciones del PSE con la izquierda abertzale, ni oficiales ni oficiosas, ni formales ni informales". Valenciano no ha ocultado que su partido ha hecho llegar a las autoridades sudafricanas el malestar que sienten por las actividades y declaraciones del abogado, que sin duda ponen en un aprieto al Ejecutivo.

Borja Sémper, presidente del PP en Guipúzcoa, ha apretado aún más. Pide al presidente del Gobierno que “desmienta” que Currin esté actuando como “interlocutor” entre Eta y el Ejecutivo. En caso de que no se dé ese desmentido, opina, la credibilidad del abogado crece y queda en evidencia todo el discurso socialista, también puesto en tela de juicio por la Policía a raíz de la afirmación de que “la política de acercamiento de presos a cárceles del País Vasco puede contribuir a ayudar a avanzar en el proceso”. Se desconoce en qué consiste ese proceso, pero no los acercamientos de los que habla.

El portavoz del Sindicato Unificado de Policía (SUP), José María Benito, denuncia que los beneficios penitenciarios concedidos a presos de la banda terrorista cuando se muestran supuestamente arrepentidos llevarán a la concepción de que asesinar sale muy barato. "No les hemos oído en ningún medio de comunicación ese arrepentimiento que muchas veces han mostrado, las víctimas y asociaciones de víctimas han dicho que a ellos nadie les ha pedido perdón ni les ha mostrado arrepentimiento, así que no sabemos qué tipo de arrepentimiento están teniendo para que ahora estén obteniendo esos beneficios que, a nuestro juicio, supone una política errónea en la lucha antiterrorista", sentencia Benito.

Nuevo enfrentamiento político que irá muriendo hasta que una nueva información lo vuelva a despertar. Eta ha dejado de matar y se espera una tregua. ¿Es el fruto de un diálogo, de su debilidad o de ambas? ¿En qué consiste el “proceso”? ¿Hay “proceso”? La oposición vigila, la Policía lamenta y el Gobierno niega. Los próximos meses son claves para conocer si los terroristas se colarán en las elecciones. Es, según fuentes de la lucha antiterrorista, una de las condiciones que los pistoleros siempre ponen sobre la mesa: quieren estar en los ayuntamientos. Cada vez son menos aisladas las referencias a una presunta negociación, que estaría aderezada por ventajas a los etarras en las cárceles y promesas difícilmente asumibles por la opinión pública.


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