sorprendidos por una ráfaga de viento
Viernes 13 de agosto de 2010
Los cadáveres de los dos agentes atrapados por las llamas cuando participaban la pasada noche en las labores de extinción de un incendio forestal en en el municipio pontevedrés de Fornelos de Montes han podido ser identificados por las dentaduras ya que estaban "carbonizados", indicaron este viernes a Efe fuentes de la Xunta de Galicia.
Las víctimas del incendio de Fornelos de Montes son Julio Martínez da Silva, de 27 años, natural de la parroquia de Estás, en el municipio pontevedrés de Tomiño, y Rodrigo Amo, de 35 años, de la parroquia de Priegue, en la localidad también pontevedresa de Nigrán. Sus cadáveres han podido ser identificados por las dentaduras, ya que estaban "carbonizados", según fuentes de la Xunta.
Expertos forenses lograron determinar su identidad en base a la dentadura ya que los cadáveres estaban "quemados", precisaron fuentes de la Xunta. Señalaron que expertos del Instituto médico legal de Galicia (Imelga) procedieron a las tareas de reconocimiento de los cuerpos dentro de la investigación abierta tras su muerte, en circunstancias que todavía se desconocen, por las autoridades judiciales de Redondela, en la provincia de Pontevedra.
Según datos facilitados por responsables de la Xunta las dos víctimas eran integrantes de una de las primeras brigadas de la lucha contra incendios que acudió a la zona después de que se detectara el incendio, hacia las 22:30 horas de ayer. La brigada llegó a las 22:49 horas, pero se desconocen las causas por las que los dos se separaron de los demás integrantes del grupo, y hacia las 23:05 horas sus compañeros alertaron de la situación.
La Consellería do Medio Rural ha informado de que, según las conclusiones preliminares, los brigadistas fallecidos "fueron sorprendidos por una ráfaga de viento" durante las tareas de extinción del incendio en Fornelos de Montes (Pontevedra).
Medio Rural ha resaltado que está realizando una investigación interna para "clarificar las causas del trágico suceso" ocurrido en la madrugada de este viernes, en el que murieron dos brigadistas de la empresa pública Seaga cuando trabajaban en la extinción del incendio. Según los testimonios de los compañeros de los brigadistas fallecidos, recogidos en las primeras conclusiones preliminares, cuando la brigada se encontraba trabajando en la extinción del fuego "fueron sorprendidos por una súbita racha de viento".
"Los fallecidos se vieron desorientados entre el fuego y las llamas, mientras que otros compañeros se resguardaron en una zona ya quemada, que es lo recomendable en estos casos", ha señalado Medio Rural. La consellería espera disponer el sábado de un primer informe "más exhaustivo" sobre las causas internas del suceso que "clarifique un poco más las causas". Medio Rural ha destacado que en el momento en que se disponga del mismo "se hará público".
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