Opinión

Zapatero aparca la ley de libertad religiosa

Rafael Ortega | Domingo 05 de septiembre de 2010
Zapatero no está para rezos, nunca lo ha estado aunque buena falta le hace, y ahora dice, “tener más que nunca un trimestre de iniciativas económicas para combatir la crisis, salir de la crisis y acelerar el cambio de modelo productivo”. Esto significa que el Presidente del Gobierno solo piensa en los presupuestos, en salvar la legislatura y en poner “tiritas” a la crisis, y no en leyes como la de Libertad Religiosa, que le podría complicar las cosas de cara lasa próximas elecciones catalanas y a sus “entregas” al PNV. No hay que olvidar que se supone que CIU y PNV son partidos de carácter católico. Se supone.

La dirección socialista, muy a pesar de algunos “pajines”, ha decidido poner el freno al debate sobre la libertad religiosa, porque “no existe el ambiente propicio y se corre el riesgo de provocar tensiones en la opinión pública, tanto de derechas como de izquierdas”. Los trabajos sobre dicha ley comenzaron en el 2008, y que, al parecer, se suspendieron el pasado mes de marzo. Hasta entonces se había redactado un borrador con el título “Ley de Libertad de Conciencia y Religiosa” que tiene 37 artículos, y cuya denominación ya suscitó un debate, imponiéndose la idea de que “la religión entra dentro de la libertad de conciencia”. En el borrador se recoge la “neutralidad religiosa del Estado”, para evitar que “cualquier acción de las administraciones públicas pueda interpretarse como un apoyo hacia cualquier confesión religiosa” y establece que “los Crucifijos y demás símbolos de otras confesiones religiosas deberán ser retirados de los edificios públicos”. También se habla del comportamiento de las autoridades en los actos religiosos y si alguna de esas autoridades decide “participar en un procesión de Semana Santa, también tendría que hacerlo en el ayuno islámico de Ramadán o en celebraciones judías, si estas confesiones lo solicitasen”.

Pero, como decíamos, todo está parado y el inicio del “parón” fue durante la audiencia que el Papa concedió a Zapatero antes del verano, audiencia en la que “oficialmente” se habló de los próximos viajes de Benedicto XVI a España, pero en la que se abordaron temas muy importantes, como esta Ley, llamada en los foros monclovítas, de Libertad Religiosa, que por lo pronto ha pasado al último lugar de las preocupaciones presidenciales, aunque nunca se sabe lo que puda esconder Zapatero y a lo mejor nos da una sorpresa e imitando a su “hermano” Obama, nos anuncia la instalación de una mezquita en la “zona cero” de Madrid, es decir en la estación de Atocha. Ya se sabe por aquello de “la conjunción de las constelaciones”.

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