La Delegación del Gobierno en Madrid ha prohibido la manifestación convocada para el próximo sábado 18 en la capital por las asociaciones mayoritarias de la Guardia Civil en demanda de mejoras laborales y profesionales.
La Delegación del Gobierno en Madrid ha prohibido la manifestación convocada para el próximo sábado 18 en la capital por las asociaciones mayoritarias de la Guardia Civil en demanda de mejoras laborales y profesionales. Según fuentes de la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC), el motivo alegado por la Delegación del Gobierno para la prohibición es que la marcha constituye un "acto sindical", vetado a los miembros del instituto armado.
La noticia ha sido "como un jarro de agua fría" para los guardias civiles, tal y como declara a EL IMPARCIAL
el presidente de la Unión de Oficiales, Francisco García, que explica además que "hasta ahora sólo conocíamos prohibiciones de manifestaciones al entramado terrorista y ahora el Gobierno con esta decisión nos ha metido en el mismo saco".
La marcha había sido convocada por la AUGC y por la Unión de Oficiales (UO) para exigir la equiparación de la jornada laboral de los miembros de la Guardia Civil con la de la Policía Nacional.
"Tenemos una Ley de asociaciones, que en teoría se encarga de defender los intereses del colectivo y, sin embargo, no nos ofrecen los mecanismo para llevar esa tarea a cabo", concluye García.
En este momento
la prohibición está siendo estudiada por los servicios jurídicos de las dos asociaciones convocantes y este viernes en rueda de presa anunciarán las respuestas a adoptar. "Actuaremos conforme a derecho y vamos a reaccionar dentro de los margenes que nos permita la ley", adelanta el presidente de la UO.
La primera gran movilización de guardias civiles tuvo lugar el
20 de enero de 2007, cuando miles de agentes, muchos de ellos uniformados, participaron en una concentración en la
Plaza Mayor de Madrid para reivindicar una ley de derechos y deberes y un nuevo régimen disciplinario, que fueron posteriormente aprobadas. En aquella ocasión, el Ministerio del Interior expedientó a 21 agentes que habían asistido de uniforme al acto.
Otros seis guardias fueron expedientados en 2008 después de participar el
18 de octubre de ese año en una manifestación por las calles de Madrid junto a los sindicatos policiales, bajo el lema "Por la dignidad económica y profesional".
Las asociaciones de la Guardia Civil no figuraron entonces como convocantes de la marcha, después de las advertencias de sanciones hechas desde el Ministerio del Interior.