El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha asegurado este viernes que no siente que haya traicionado sus principios con la reforma laboral aprobada el jueves por el Parlamento, al tiempo que ha admitido que la huelga general convocada por los sindicatos para el próximo 29 de septiembre le "da respeto", aunque asegura estar "preparado para todo".
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, durante la entrevista que concedió a la cadena Ser, hoy en el Palacio de la Moncloa. EFE/Ángel Díaz
El presidente del Gobierno,
José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó este viernes que no siente que haya traicionado sus principios con el contenido de la reforma laboral y aseguró que aunque la huelga general sea un éxito mantendrá su compromiso con la nueva ley.
En una entrevista en la Cadena Ser, Zapatero señaló que respeta mucho a los sindicatos y su fuerza social, aunque matizó que eso no es óbice para que ahora discrepe con ellos por no estar de acuerdo con esa reforma. En cualquier caso, incidió en que no formulará crítica alguna a los sindicatos porque desempeñan un papel fundamental en la democracia.
Zapatero destacó que no entiende que los sindicatos no admitan que el marco laboral español tenga que ver en que la tasa de paro duplique la de la media de la Unión Europea (UE) o en que la temporalidad sea de las más elevadas. Además, indicó que habrá que esperar un tiempo, "unos cuantos meses", para analizar los efectos de la reforma laboral, porque es lo "razonable".
A su juicio, la reforma laboral aprobada ayer por el Congreso supone un modelo más cercano a Europa porque ayudará a crear empleo cuando comience la recuperación, evitará la destrucción masiva de puestos de trabajo ante una posible crisis y permitirá que se firmen más contratos indefinidos y menos temporales, sobre todo entre los jóvenes. Zapatero incidió en la labor del Ejecutivo en su lucha por la extensión de los derechos sociales y civiles.
Para ello recordó el aumento del 40% en el gasto social en el periodo 2004-2008, el hecho de que las prestaciones sociales por habitante hayan pasado de 3.900 a 5.200 euros y el tratamiento especial dado a la dependencia, a la paternidad, a las becas, a la educación o a las pensiones mínimas.
Asimismo, aseguró que a pesar de que la crisis es la más fuerte de los últimos 50 años, el Gobierno ha intentado mantener la cohesión social y subrayó que con el efecto más negativo, como es el paro, la respuesta del Ejecutivo ha sido elevar la protección social de desempleo al mayor porcentaje de la historia, ya que la reciben el 80% de los parados.
Eta, primarias y recortesEl presidente afirmó que "afortunadamente no van a hacer falta" más recortes, porque desde que se tomaron las medidas de ajuste de déficit, los "stress test" sobre los bancos y todas las reformas puestas en marcha por el Ejecutivo, la tensión sobre la deuda española "se ha reducido".
En referencia a las primarias en el PSM, Zapatero ha defendido el proceso de primarias en Madrid y ha expuesto como ejemplo de ello el hecho de que podría haberlas evitado y no lo ha hecho. Además, ha señalado que él se verá reforzado tanto si vence Trinidad Jiménez como si lo hace Tomás Gómez, y que "gane quién gane, ganará el PSOE".
Por último, el presidente del Ejecutivo ha asegurado que nadie está manteniendo contactos con ETA o su entorno, por lo que no tiene "información cierta" sobre las intenciones de la banda, aunque ha advertido de que, conociendo su trayectoria, "hay que desconfiar".