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Michaël Foessel: La privación de lo íntimo. Las representaciones políticas de los sentimientos

reseña

Sábado 11 de septiembre de 2010
Michaël Foessel: La privación de lo íntimo. Las representaciones políticas de los sentimientos. Traducción de Jordi Terré. Península. Barcelona, 2010. 178 páginas. 19,50 €



Sin señalar de forma sistemática la trayectoria histórica de las fronteras entre lo público y lo privado, así como el desarrollo de lo íntimo, Michaël Foessel trata de apuntar algunas de las transformaciones actuales con respecto a estos tres conceptos. Para ello, no recurre, como viene siendo común últimamente, a centrarse en el factor tecnológico; homenajeando el vínculo etimológico de lo público y lo político, decide establecer la política como hilo conductor, insistiendo en la constante pipolización (“famoseo”) a la que se ve sometida. Esta exhibición de lo íntimo respondería, según el autor, a las necesidades de una dimensión sensible de la democracia contemporánea, pero también a la mercantilización de las emociones a través de los medios de comunicación.

Aunque enfoca el tema más bien desde la filosofía y la psicología, Foessel no renuncia a las referencias “tradicionales” e imprescindibles para el análisis de lo privado: Richard Sennet, Anthony Giddens, Jürgen Habermas o Hannah Arendt. Siguiendo dichas influencias establece las conexiones pertinentes entre conceptos como público, privado, íntimo, individuo, sociedad o Estado, al tiempo que demuestra su afición a los juegos de palabras (privado-privación-privatización) y los anglicismos que acaban por inundar de cursivas el texto.

A pesar de realizar acertadas delimitaciones y advertencias como la importante diferencia entre lo privado y lo íntimo, ambos conceptos se entremezclan a lo largo de la obra, como ocurre en numerosas publicaciones que tratan dichos temas. Este y otros desórdenes previsibles de la mano de un filósofo francés, crean una extraña amalgama de ideas, como se puede apreciar cuando insiste en hablar, a través de Roland Barthes, del amor. La exhibición más gratuita y dura de su capacidad para dar vueltas al lenguaje se lleva a cabo mediante dos capítulos intermedios entre cada una de las partes, en los que se encuentran más comillas que palabras. Sin embargo, deja parte de su enrevesamiento para el resto del libro, por lo que no es aconsejable para quien busque un acercamiento claro a los conceptos abordados, sino para los amantes de terminologías ligeramente rebuscadas, metáforas y frases más largas de lo necesario.

Por José M. Zavala

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