El Sporting de Gijón sumó hoy sus primeros tres puntos de la temporada al superar con mucho sufrimiento a un Mallorca que vino al remozado Molinón con muchas precauciones defensivas hasta el punto de que tan sólo lanzó un par de veces a portería.
Había espectación por ver el nuevo proyecto sportinguista y también por comprobar las obras realizadas en el estadio de
El Molinón y el estadio gijonés registró una buena entrada. Sin embargo, el recrecido de dos de las gradas dejó bastantes huecos, a pesar de superaron los 20.000 espectadores.
El técnico del
Sporting, Preciado, finalmente se decantó por
De las Cuevas como mediapunta ratificando que confía más en él que en
Carmelo a pesar de que éste ha realizado una pretemporada muy buena y dio la alternativa ante su afición a
Nacho Novo y Sangoy, que ya habían tenido algunos minutos en la debacle sportinguista en el Vicente Calderón.
Los dos equipos salieron temerosos y guardando sus respectivas porterías lo que motivó muchos minutos de juego en el centro del campo con pérdidas de balones por ambas parte y escasa profundidad hasta que, poco a poco, los locales fueron imponiendo su ritmo de juego, acercándose cada vez más a la meta defendida por un
Aouate, que estuvo muy atento en las contadas ocasiones en las que los gijoneses tiraron a puerta.
La primera llegada del
Sporting corrió a cargo de un
Nacho Novo al que Preciado sigue alineando en la banda derecha, a pesar de la tendencia del gallego de irse al centro.
Corría el minuto 12 y su centro chut no encontró ni puerta ni rematador pero fue el comienzo de los mejores minutos de su equipo que durante un cuarto de hora encerró a los baleares en su campo.
El
Sporting pudo adelantarse en el marcador en una combinación entre
Nacho Novo y Sangoy, que ganó la espalda a
Rubén y chutó sobre la salida de
Aouate y el balón se estrelló en la base del poste izquierdo de la meta del
Mallorca.
Cuatro minutos después,
De las Cuevas robó un balón y chutó desde fuera del área pero
Aouate, muy bien situado, detuvo.
Diego Castro, en dos ocasiones, probó al meta visitante y este respondió con acierto lo que pareció enfriar el empuje de los locales que, poco a poco, vieron cómo el
Mallorca iba equilibrando el juego en el centro del campo, pero sin crear ocasiones de peligro, por lo que
Juan Pablo sólo intervenía en contadas ocasiones.
A cuatro minutos para el descanso,
Nsue controló con el pecho un centro por alto y se revolvió en el área sportinguista, pero su disparo salió muy centrado y
Juan Pablo no tuvo problemas para blocar el balón en la que prácticamente sería la última jugada reseñable de la primera mitad.
La segunda parte no pudo comenzar mejor para el
Sporting, su primera llegada fue frenada en falta lo que aprovecharon los centrales para subir al remate.
La falta la botó
River, despejó la defensa y el balón llegó a
Lora que pasó a
Botía, quien no se lo pensó y lanzó un derechazo que superó por alto a Aouate, adelantando a los suyos en el marcador y anotando el primer gol rojiblanco esta temporada.
Laudrup movió inmediatamente el banquillo retirando al joven
Pina para meter a
Pereira pero el juego no cambió de como se estuvo desarrollando en la primera mitad, mucho juego en el centro del campo y mucho cuidado en el aspecto defensivo.
Preciado también hizo cambios dando entrada a
Barral y Carmelo para que la zaga del Mallorca no se tomase ninguna confianza pero, poco a poco, los visitantes fueron creyendo en que podían cambiar el resultado y se fueron arriba aprovechándose de que el
Sporting reculó varios metros confiando en los contraataques para aumentar su cuenta goleadora.
Los nervios se apoderaron de la grada en vista de que su equipo cedía terreno y posesión de balón y fueron en aumento con un disparo de
De Guzman desde fuera del área que salió rozando el larguero.
Eran los mejores momentos del
Mallorca que se fue decididamente a por el empate y con un
Sporting que se limitaba a defender y cuando tenía el balón lo perdía con mucha rapidez.
Y cuando peor lo estaba pasando el
Sporting funcionó el contraataque
Barral robó un balón y lo metió en profundidad sobre la llegada de
Carmelo al que derriba
Nunes, el árbitro señaló penalti y expulsó al defensa balear,
Diego Castro marca pero
Estrada Fernández manda repetir y el interior volvió a marcar por el mismo sitio dando una ventaja tranquilizadora a su equipo, ya que apenas quedaban 5 minutos para el final.