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[i]China: el desarrollo galopante[/i]

TRIBUNA

Miércoles 15 de septiembre de 2010
La noticia de que este año China adelantará a Japón por el volumen de su PIB habría parecido totalmente impensable diez años atrás. En efecto, el año 2000 el PIB del Japón casi cuadruplicaba al de China: 4'76 frente a 1'25 billones de dólares (b.d.), según cifras del Banco Mundial. La economía japonesa permaneció estancada la ultima década (un PIB de 5'06 b.d. al finalizar 2009), mientras que la china crecía por encima del 10% anual. A este ritmo se dobla el PIB en 7 años y se cuadruplica en 14, de modo que a finales de 2009 el PIB chino era ya de 4'90 b.d., pisando los talones al japonés. Tan increíble como cierto.

Poniendo los datos de la ultima década en una perspectiva mas amplia, resulta que en 1978,cuando Deng Xiaoping lanzó su política de reforma económica y apertura al exterior, el PIB de China era el undécimo del mundo, con 0'14 b.d., por detrás del de España (0'15 b.d.) y solo el 6% del PIB de Estados Unidos (2'27 b.d.). Al finalizar 2009 el PIB de China alcanzaba ya el 35% del norteamericano (14'25 b.d.) a precios de mercado. En paridad de poder adquisitivo, el PIB de China de 8'74 b.d., el 60% del PIB norteamericano.

Se señala estos días que la renta per capita de China es todavía muy baja: 3.700 dólares al final de 2009, frente a los 46.400 de Estados Unidos. Los comentarios suelen acabar ahí. Pero si nos remontamos a 1978, resulta que entonces la renta per capita de China era el 2% de la norteamericana, mientras que el pasado año, tras multiplicarse por 17 en esos 32 años, alcanzaba ya el 8% de la norteamericana. Esto en valor nominal; en paridad de poder adquisitivo era el 15% de la norteamericana. En 1978 la renta per capita de China era una de las más bajas del mundo; en 2009 se situaba en el puesto 103 entre 185 países. Había pasado de la cola a la mitad del ranking. En el proceso había sacado a más de 500 millones de personas de la pobreza.

Las tendencias que dibujan estas cifras se han visto aceleradas por la crisis económica global. Si hace una década se suponía que el PIB de China podía alcanzar, en valor nominal, al de Estados Unidos hacia mediados de siglo, después se dijo que en 2040, en 2035. Goldman Sachs, hace dos años, estimó que esto ocurriría en 2027. Y en junio de este año Price Waterhouse afirmo que seria en 2020, es decir, mañana. El Banco Mundial da por buena esta proyección, lo que presupone que China seguirá creciendo al 10% o mas anual, mientras que Estados Unidos, lastrado por la crisis, registrará cifras de crecimiento muy bajas. En vista de que las proyecciones sobre el futuro económico de China se han visto superadas una y otra vez, ¿quien se atrevería a desmentir ahora a Price Waterhouse y al Banco Mundial? Aunque el futuro es siempre incierto, si China fuera capaz de mantener durante unas décadas un elevado diferencial de crecimiento con Estados Unidos (aunque sea con ritmos anuales por debajo del 10%), parece inevitable concluir que a mediados de siglo su PIB seria sensiblemente superior al norteamericano.

El orden económico mundial esta cambiando ante nuestros ojos. Y la economía es la base del poder duro, el sustento de la potencia económica y militar. Esto enseña, sin ir más lejos.

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