Los franceses han aprovechado las elecciones municipales y cantonales para mandar un mensaje de castigo a Nicolas Sarkozy por sus 10 meses al frente de la República Francesa. Su partido, la Unión por un Movimiento Popular (UMP) ha salido derrotado frente al Partido Socialista (PS) que ha ganado en porcentaje de votos y en el control de las principales ciudades del país.
Este domingo, el PS ha obtenido un 49% de los votos frente al 47% otorgado a la UMP. Los socialistas continuarán al frente de la alcaldía de París y han arrebatado en este segundo turno otras dos urbes de gran relevancia en el Hexágono: Estrasburgo y Toulouse, esta última bastión de la derecha durante 32 años. En la primera vuelta, celebrada el pasado domingo, se quedaron con Lyon, Nantes y Rouen. El PS arrebató
además a la derecha Reims, Caen, Amiens, Metz y Périgueux y ha conservado también Lille o Angers.
El amargor de la derrota conservadora se ha visto aliviado por la victoria de
Jean-Claude Gaudin, en la alcaldía de Marsella. Tan sólo dos horas después del cierre de los comicios el regidor comunicó a la prensa su reelección para seguir al frente de la segunda ciudad más importante de Francia.
Victoria a pesar de la crisis del PS Compareció también ante la prensa victorioso, y olvidando por unos días la crisis que padece su partido evidenciada tras las elecciones presidenciales, el líder del PS,
François Hollande. Con entusiasmo proclamó que el partido de la oposición ha logrado la "mayoritaria en votos" y el mejor "número de ciudades y departamentos". Hollande aprovechó esta oportunidad para pedir al presidente de la República y a su Gobierno que "rectifiquen" su política.
Fillon no quiere sacar "lecciones nacionales" de esta derrota Dado que Sarkozy se ha mantenido en silencio durante la noche electoral, su primer ministro,
François Fillon, tomó la palabra en una breve alocución televisada desde el Palacio de Matignon. A pesar de que dirigentes de su partido reconocieran que los resultados electorales hayan supuesto una "derrota" para sus filas, Fillon no quiso pronunciar esas palabras ni reconocer, como lo han hecho algunos de sus compañeros, que ha sido fruto de la combinación de "impacientes y descontentos". El jefe del Ejecutivo galo rechazó que se deban sacar "lecciones nacionales" de estos comicios locales y advirtió además que proseguirán las reformas que están llevado a cabo desde su ejecutivo.
Sin embargo, el castigo al presidente se ha trasladado a su equipo ministerial. De los 22 miembros del Gobierno que se han presentado como candidatos a las municipales, 4 han fracasado: el ministro de Educación,
Xavier Darcos, la titular de la cartera de Economía,
Christine Lagarde, su colega de Cultura,
Christine Albanel y la secretaria de Estado para los Derechos Humanos,
Rama Yade. Alguna satisfacción se la ha otorgado la ministra de Justicia,
Rachida Dati que ha ganado como previsto en el VII
arrondissement de París.
La participación más baja en los últimos 50 añosEn su intervención. el primer ministro destacó que la participación en estos comicios ha sido "muy baja". En total, un 35% de los franceses con derecho a voto no han acudido este domingo a las urnas. Una cifra histórica que ha alcanzada el récord de los último 50 años.
El Bipartidismo se impone también en FranciaOtra de las conclusiones de estas elecciones es el auge del bipartidismo también al otro lado de los Pirineos. Estas elecciones municipales y cantonales han acentuado la bipolarización de la vida política francesa, con "la casi desaparición de los extremos y el debilitamiento del partido comunista", tal y como ha señalado la ministra del Interior, Michèlle Alliot-Marie.
Una de las víctimas de este bipartidismo es el líder del centrista MoDem,
François Bayrou, que tenía la vista puesta en las Presidenciales de 2012 y sin embargo,
perdió su apuesta por la Alcaldía de Pau. "Habrá otros combates y otras victorias", prometió Bayrou, que atribuyó su derrota ante la aspirante socialista a la negativa del postulante de la derecha a retirarse después de la primera ronda. Bayrou había excluido alianzas nacionales y optó porque sus listas se aliaran con la izquierda o la derecha, según los casos, para la segunda ronda, en la que el electorado centrista parece haberse inclinado más por la primera que por la segunda.
El futuro de los socialistasCon su victoria de este domingo, el PS domina ahora el paisaje local, departamental y regional de Francia, lo que debe utilizar ahora para "reparar lo que Gobierno ha destruido desde hace 10 meses", según afirmó la ex candidata socialista al Elíseo Ségolène Royal.
Aunque quiso jugar en "colectivo" esta noche, Royal no pudo evitar una alusión indirecta a sus ambiciones personales -el liderazgo del PS de cara a las Presidenciales de 2012, al pedir que se transforme "el voto de castigo en un voto de futuro".
Y el futuro de SarkozyPero, más relevante que la victoria socialista es la derrota del partido de Sarkozy que, a pesar de lo que diga el primer ministro, se interpreta con un castigo que los franceses han dado a su presidente para que cambie de actitud.
Ante la crisis de popularidad que está padeciendo, el dirigente galo ha optado por no aparecer como es habitual en él en la campaña de estas elecciones y preparar un cambio de imagen. Según apuntan varios periódicos galos, Sarkozy va a apostar ahora por la discreción que ha sido la propia de los presidentes de la República hasta su investidura. Separar su vida privada de la política y dejar de ser "omnipresente" en la gestión ejecutiva serán, según la prensa y los analistas, el camino que tomará a partir de ahora Nicolas Sarkozy.