El Valencia se llevó la victoria en el duelo regional que le enfrentó al Hércules en Alicante (1-2) tras adelantarse con goles de Juan Mata y Pablo Hernández y aguantar después toda la segunda mitad con un jugador menos, por la expulsión de David Navarro.
El encuentro se decantó desde los compases iniciales del lado de un
Valencia que ya tuvo una clara oportunidad, en las botas de
Roberto Soldado, antes de que se cumpliera el primer minuto de juego.
Lo que no consiguió
Soldado lo logró Juan Mata, quien no desperdició un buen servicio de
Pablo Hernández para rematar cruzado, con la pierna derecha, el primer tanto del encuentro. Apenas se llevaban dos minutos de partido.
Con el marcador a su favor desde tan pronto, el
Valencia se encontró cómodo. Cedió la pelota a un
Hércules que no conseguía acercarse con peligro al área de un equipo visitante que, a la contra, daba muestras de poder hacer daño.
Y así llegó el segundo tanto de los de
Unai Emery, a los veintidós minutos, después de una gran cabalgada de
Joaquín Sánchez que rubricó con un perfecto derechazo Pablo Hernández a la escuadra de la portería de
Juan Calatayud.Pero el conjunto alicantino consiguió meterse en el partido en la recta final de la primera mitad, después de que el colegiado pitara penalti tras unas manos de
David Navarro dentro del área.
La acción existió, aunque la voluntariedad fuera más dudosa.
Trezeguet no desaprovechó la pena máxima para reducir la desventaja en el marcador e insuflar ánimos al
Hércules de cara a la segunda mitad.
Un empujón moral que creció cuando el
Valencia se quedó en inferioridad numérica tras ver
Navarro la segunda tarjeta amarilla y, por tanto, ser expulsado (m.48). El defensa chocó con
Abel Aguilar, en una jugada en la que ambos entraron con igual fuerza, pero el árbitro vio punible la acción de
Navarro.
Pese a jugar con diez,
Pablo Hernández pidió un penalti tras caer dentro del área ante
Pamarot y, justo después,
Mathieu remató cruzado el que pudo ser el tercer tanto visitante.
Pero el control del partido, como por otra parte era lógico, fue para un Hércules que tuvo en un cabezazo de
Valdez, antes de ser sustituido por lesión, la posibilidad de igualar la contienda.
Las dos ocasiones más claras para marcar el segundo tanto local fueron, sin embargo, para
Trezeguet. En la primera no llegó a rematar un pase de
Kiko casi sobre la línea de gol; y en la segunda, tras una gran jugada de
Tote, cabeceó al palo.
Los últimos minutos fueron un asedio del conjunto local, pero el
Valencia consiguió mantener su portería imbatida.