Adolfo Amorós Valderas | Miércoles 06 de octubre de 2010
La derrota de Trinidad Jiménez en las primarias arrastra a aquellos que decidieron su candidatura caso de José Luís Rodríguez Zapatero y a los dos muñidores de la misma; los ministros Rubalcaba y Blanco, que también quedan tocados.
Trinidad trabajó con Felipe González antes de pasar al entorno de Zapatero con el que forma una pandilla política.
Gómez ha dicho no pasaran a la candidatura de Zapatero y lo ha conseguido, el presidente se ha encontrado con el principio del fin, Hay dos movimientos, uno es el cansancio del electorado y otro la lucha interna por el poder en el partido socialista, que husmean la debacle del líder que ya no es fiable ni siquiera para los suyos. Ha sido un fuerte varapalo para Zapatero quien le pidió a Gómez renunciase a presentarse a las
primarias.
Faltan ocho meses para los comicios autonómicos y veremos como se recomponen las relaciones entre el PSOE madrileño y Ferraz y su capacidad para derrotar a Esperanza Aguirre, las encuestas no les ayudan mucho y la confianza en Zapatero esta bajo mínimos.
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