Opinión

No se trata de toros, se trata de libertad

Jueves 07 de octubre de 2010
Ayer el Senado rechazó la moción presentada por el PP, proponiendo declarar a los Toros como Bien Cultural, de forma que la Fiesta quedaría blindada de cara a una hipotética prohibición a nivel nacional, siguiendo el ejemplo catalán. Esta iniciativa se antoja innecesaria teniendo en cuenta que lo que está en juego no es una supuesta desintegración de la cultura española ni tan siquiera la defensa de unos supuestos e hipotéticos derechos de los animales. Lo que se está dirimiendo, en última instancia, es un debate sobre las libertades del individuo.

Los animales no tienen derechos. Por más que los grupos ecologistas se empeñen en igualarlos a los humanos, no tienen la capacidad de raciocinio que les convierte en seres autónomos susceptibles de tener tanto derechos como obligaciones. Como seres humanos y ciudadanos, los españoles han de tener la libertad de poder disfrutar de la llamada Fiesta Nacional, sin que ello se convierta en una causa delictiva. La defensa de los toros, pues, es secundaria a la de las libertades individuales de las personas que, en el caso de Cataluña se han visto menoscabadas.

La protección de la tauromaquia no puede enarbolarse, siquiera, como una defensa de ‘lo español’, argumento manido y absurdo que se cae por sí solo, cuando se comprueba la enorme afición existente en regiones de amplio espectro nacionalista, como, por ejemplo, el País Vasco, frente a otras en las que es prácticamente inexistente, sin que ello las convierta en zonas ‘menos españolas’. Insistimos, no hay que perder tiempo en blindar una Fiesta o una costumbre, ni perder tiempo en debates absurdos y superficiales. Lo que hay que cuidar es la libertad y los derechos de los individuos.

TEMAS RELACIONADOS: