Javier Cámara | Jueves 14 de octubre de 2010
¿Hay alguien en el mundo que no se haya enterado todavía de que en Chile han sido liberados unos mineros que se han pasado 70 días a 700 metros de profundidad? ¿Duda alguien de que toda la repercusión mediática del rescate va a tener su continuidad en las televisiones, emisoras de radio, periódicos, revistas, libros y películas “hollywoodienses”? ¿Cuánto vale política y económicamente toda esta popularidad?
La fama de estos 33 de Atacama va a ser comparable sólo con la que tiene en España la “princesa del pueblo”, esto es, nuestra Belén Esteban, la cual, según las encuestas, obtendría votos suficientes como para convertirse en la tercera fuerza política del país, por delante de IU y con un apoyo del 7,9 por ciento de los entrevistados como candidata a la Presidencia del Gobierno. Un sondeo anterior, incluso, señalaba que el 23 por ciento de los españoles quiere que el presidente Zapatero tenga un cara a cara con la de San Blas (ahora Paracuellos del Jarama).
Así, la vida de los liberados de la mina San José cambiará como cambió la de Esteban. Nunca se exprimió tanto una hija con un torero y nunca se rentabilizará un rescate tanto como el de estos 33 fenómenos mediáticos mundiales que, quiso el destino, fueran fotografiados con unas gafas de sol al más puro estilo Tom Cruise en “Misión Imposible”, aunque la finalidad en este caso fuera muy distinta. Pero ayudó a la puesta en escena.
Como fuere, el denominador común en Chile con los mineros, aquí en España con Belén Esteban o en China con los osos panda es la popularidad, es decir, según la RAE, esa “aceptación y aplauso que alguien tiene en el pueblo”. Precisamente lo que no tiene el jefe del ejecutivo español.
Y digo yo: Vista y hecha la relación entre nuestros protagonistas y popularidad, ¿cuánto tiempo creen ustedes que va a tardar Zapatero en intentar arreglarse con los mineros de León y Asturias y en disponerse a bien con los toreros? ¿Qué truco se guarda el presidente en la chistera de aquí a las elecciones? ¿Otro pacto con Eta que le garantice la paz? ¿Por eso está tan condescendiente con los presos etarras?
Zapatero tiene muy “cabreado” al personal y él lo sabe, por eso va a transferir la fiesta de los toros a Cultura y anda como loco buscando una mina donde meterse porque, popularidades aparte, a 700 metros no te abuchean ni los topos. El presidente ha puesto a pensar a toda su maquinaria propagandística para que le “fabriquen” un episodio similar al que ha reforzado la imagen de país en Chile y, por ende, a su presidente Sebastián Piñera. Pero no se les ve muy inspirados…
La cosa económica está tan mal que hasta Mc Donalds va a dar bodas en sus restaurantes. ¿Se imaginan a Zapatero con traje amarillo, peluca roja, medias a rayas y botas de payaso? ¡Por conservar la poltrona, lo que sea!
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