PASO CAMBIADO
Viernes 15 de octubre de 2010
En sus batallas contra la Oposición, y singularmente contra Soraya Sáenz de Santamaría, La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, lanza habitualmente un curioso reproche: lo que quiere el PP es alcanzar el poder. Y lo dice muy indignada ella, muy cargada de razón. Y es muy jaleada en sus filas por ello.
Ahora, De la Vega ha rizado el rizo de su argumento, e incluso le ha puesto siglas: AMCS. A (la) Moncloa Como Sea. Eso es lo único que le interesa al PP. Habrase visto tal desfachatez. Es que la derecha no tiene vergüenza. Quiénes son ellos para pretender el Gobierno. Unos ambiciosos, eso es lo que son. Como Franco, que también quería el Poder.
El asunto podría tomarse en broma, porque parece algo ridículo que se afee al partido de la Oposición lo que ella misma, su jefe y su partido, no tiene el más mínimo rubor en hacer, alcanzar el Poder como sea y quedarse en La Moncloa mientras puedan, como parece bastante evidente, además de lógico.
Si, en consideración con la dignidad vicepresidencial, el asunto lo tomamos en serio, es bastante peor. Porque lo que se trasluce del inconsciente, o quizá consciente, de quien habla del AMCS para los demás, y se olvida palmariamente de su uso propio, es que cree que sólo algunos tienen derecho a gobernar. Es decir, ellos, los socialistas.
Esto no es nuevo. Hay un cierto mesianismo arcaico en el PSOE, desde Felipe González a nuestros días. Una especie de consideración de que el Gobierno socialista es el fin de la Historia. Una vez alcanzado ese estadio, la sociedad ya consigue su punto de equilibrio que no debe ser modificado. Mejor que nadie lo expresó Guerra cuando dijo, tras las elecciones del 82, que puesto que el Ejecutivo había cosechado vía parlamentaria la mayoría absoluta, el otro poder del Estado, el Judicial, debería someterse a esta “voluntad popular”. Y vive Dios que lo sometió, y nadie lo ha rescatado hasta ahora.
El PSOE no llega pues al Poder sólo por turno democrático. Lo alcanza por el inapelable dictamen de la Historia. ¿Y quiénes somos los demás humanos para oponernos al destino escrito en las estrellas?
María Teresa Fernández de la Vega se ha contagiado notablemente de ese mesianismo zapateril que tanto caracterizó su primera Legislatura, aquella en la que se sintió con la iluminación precisa para explicar al mundo cómo alcanzar la paz perpetua y la alianza de las civilizaciones. Porque Zapatero encarnaba el doble advenimiento: el del pueblo elegido socialista y el del esperado salvador de la España sumida en las tinieblas de la derecha. Ocho años de derechas y un año de derechos, si se acuerdan de 2005. Y ahora vienen unos infieles a destrozar la obra diseñada por el Gran Arquitecto Universal (nótese el toque laico adecuado al caso).
Pues así son las cosas, doña María Teresa. En efecto, el PP quiere el Poder. El PSOE parece que también. Y lo querría hasta el partido de las Viudas y Jubilados, si tuviera alguna opción. Es lo que tienen las democracias parlamentarias, fíjese. Lo que no es tan fácil encontrar es a algún partido que emplee como argumento sustantivo la ilegitimidad de los deseos de otro por ganar las elecciones. Porque no es fácil imaginarse a Obama quejándose de que los republicanos quieren llegar a la Casa Blanca. Pues claro.
Aún queda otro matiz, sin embargo, que es el más preocupante de todos. ¿Cuándo se dice que el PP quiere llegar a La Moncloa “como sea”, se quiere insinuar que lo haría fuera de la legalidad? Obviamente, no puede ser así, pues De la Vega tiene sólida formación jurídica, y sabe que esta acusación sería muy grave. Se entiende, por tanto, que el “como sea” es dentro de la lid política democrática, es decir, con las mejores estrategias posibles como Oposición para debilitar y vencer al Gobierno. Y, por supuesto, sin emplear argucias tales como violar una jornada de reflexión para rentabilizar un atentado terrorista, cosa que a nadie se le ocurriría.
Pues sí, señora Vicepresidenta. El PP quiere ganar, el muy insensato. Y, por cierto, hablando de legitimidades populares, parece que hay algunos millones de españoles que también quieren que gane. Y, viendo la situación de España que está dejando el Gobierno Zapatero, que lo haga como sea y lo más pronto posible.
Y no se preocupe la leal Vicepresidenta de Zapatero. Tiempo habrá después para que el PSOE quiera Recuperar (la) Moncloa Como Sea. RMCS, efectivamente.
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