Nacional

Una decena de tibetanos se enfrenta a los Mossos d'Esquadra

al intentar alcanzar el consulado chino

Lunes 17 de marzo de 2008
Cuando el grupo de tibetanos ha intentado alcanzar la verja del consulado, los Mossos d'Esquadra no se lo han permitido, lo que ha provocado un aparatoso enfrentamiento entre manifestantes y agentes.

Varios trabajadores del consulado de China se han asomado a una de las terrazas del edificio desde la que han grabado y fotografiado a los allí concentrados, lo que ha despertado la ira de algunos tibetanos que han intentado agredir a uno de los ciudadanos chinos que tomaba imágenes, aunque la policía no lo ha permitido.

Hasta cuatro personas han tenido que ser atendidas por los servicios de emergencia al desmayarse debido a la emoción y a la intensidad del momento.

Unas 350 personas, entre tibetanos residentes en Barcelona y catalanes, han exigido el fin de la represión y del "genocidio" que, según los organizadores de la protesta, China está cometiendo con el pueblo de el Tíbet desde que fue ocupado en 1959.

La gran cantidad de personas que se han dado cita frente al consulado chino ha obligado a la Guardia Urbana y a la policía autonómica a cortar la circulación de la avenida del Tibidabo y a desplegar un dispositivo de diez vehículos.

En su discurso, el director de la Casa del Tíbet, el monje budista Thubten Wangchen, ha asegurado que "tenemos los nombres y apellidos de las 80 personas" que han muerto a manos del ejército chino desde que empezaron los incidentes en el Tíbet el pasado 10 de marzo.

Portando banderas de el Tíbet y pancartas con la imagen del Dalai Lama y con el lema "Tíbet libre", las personas concentradas han escuchado atentos las palabras del monje Wangchen y han respondido con efusividad a los cánticos de los organizadores.

Wangchen ha explicado que la concentración se ha desarrollado frente al consulado chino para desmentir todas las informaciones que este organismo, junto a la embajada, están divulgando, y ha afirmado que si el país asiático no cambia de actitud, "los tibetanos de todo el mundo no pararemos hasta garantizar la libertad de nuestro pueblo, sin violencia y con la verdad como herramienta".

Con lágrimas en los ojos, una decena de mujeres se ha dirigido a todas las personas que se han concentrado para exigir a la comunidad internacional que reaccione y ha recordado que desde hace años los tibetanos son perseguidos por China.

Para calmar los ánimos, Wangchen ha cantado una oración, así como el himno tibetano y una canción en honor al Dalai Lama, y ha pedido que se respeten los derechos humanos y que "nos dejen vivir en paz".

TEMAS RELACIONADOS: