Economía

A Bruselas no le salen las cuentas en torno al empleo por culpa de España

la media de paro en la eurozona se sitúa en el 9,6 por ciento y bajando

Lunes 25 de octubre de 2010
Las estadísticas de la Unión Europea no dejan lugar a la duda: España es el peor país con diferencia en materia de empleo de toda la eurozona. Con un alarmante 20,5 por ciento de desempleados, el balance de Celestino Corbacho al frente del Ministerio de Trabajo e Inmigración es más que negativo y el panorama que se le presenta a Valeriano Gómez es desalentador. El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero dobla la media europea en materia de desempleados, 9,6 por ciento, y queda muy lejos de los índices de los otros grandes países europeos (Italia, Alemania, Francia y Reino Unido) que ya han empezado a rebajar el número de parados.

Los datos reflejados en el Eurostat, la agencia de estadística de la Unión Europea (UE), dan fe de la precaria situación que atraviesa el mercado laboral en España en comparación con la del resto de socios europeos. La crisis económica, que se cebó de manera especialmente feroz con nuestro país, añadida a una política laboral errante por parte del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, han provocado que desde Bruselas se mire con justificada preocupación a La Moncloa.

España tiene el peor registro de parados de toda la UE, 20,5 por ciento, y duplica la media que registra la eurozona, 9,6 por ciento. Además, ninguno de los otros pesos pesados comunitarios (Italia, Francia, Reino Unido y Alemania), alcanza siquiera la mitad de desempleados que España.

Otro de los indicadores sobre los que la Comisión Europea ha puesto especial énfasis en sus últimos informes es la continua tendencia alcista que mantiene el desempleo en nuestro país. En octubre del año pasado, el paro en España se situaba en el 19 por ciento, aunque el Gobierno defendía su política laboral argumentando que las medidas anticrisis que había implementado necesitaban tiempo para surtir efecto y que, a lo largo de 2010, se vería recortado ese porcentaje. Lejos de reducirse, el paro durante este año ha subido un punto y medio echando por tierra los pronósticos del Ministerio de Trabajo e Inmigración y afectando a 4,7 millones de españoles.

Centro Europa y Escandinavia, a la cabeza
Según el último informe publicado por el Eurostat, Austria tiene el índice de desempleados más bajo de toda la Unión Europea con un 4,3 por ciento. En segundo y tercer lugar se sitúan otros países centroeuropeos, Holanda y Luxemburgo, con un 5 y un 4,5 por ciento respectivamente. Estos tres países son los que han logrado capear la crisis con mayor estabilidad y su política laboral ha dado sus frutos ya que la crispación sindical es mínima y el mercado laboral apenas se ha resentido en cuanto a datos de desempleo.

Pero este trío de líderes en materia de empleo no es un hecho aislado. Centro Europa y Escandinavia son los ejemplos a seguir y prueba de ello es que la mayoría de países de estas regiones de la eurozona están por debajo de la media comunitaria y en una clara tendencia reductora de paro: Alemania, 6,8 por ciento; Dinamarca, 6,9 por ciento; República Checa, 7 por ciento; Suecia, 8,2 por ciento; Finlandia, 8,5 por ciento; y Bélgica, 8,7 por ciento.

Por otro lado, en el vagón de cola, aunque mejor que España y a una distancia considerable, se sitúan países bálticos como Letonia, 19,5 por ciento; Lituania, 18,6 por ciento; y Estonia, también con un 18,6 por ciento. Pero, a diferencia de España, estos tres países se unieron a la UE en el penúltimo proceso de adhesión (2004) y arrastran, además de la crisis financiera mundial, la lacra de intentar ponerse al día en materia económica y laboral europea. De este modo, Bruselas ve con menos alarma los indicadores bálticos ya que, hasta cierto punto, considera lógicas estas tasas de desempleo tomando como base la endeblez de sus economías.

Durante los años de crisis, a España se la ha equiparado con países con similares características económicas, estructurales y políticas como Italia, Irlanda, Portugal y Grecia. A pesar de que alguno de estos países atraviesa por momentos financieros mucho más delicados que el nuestro, lo cierto es que ninguno de ellos se acerca a las tasas de desempleo españolas.

Italia cuenta con menos de la mitad de parados que España, 2 millones de personas, y la tasa de desempleo supera ligeramente el 8 por ciento. En Portugal se echan las manos a la cabeza por haber alcanzado el 11 por ciento de paro. Grecia, con un estado en plena reconstrucción tras la debacle de la pasada primavera, ronda el 12 por ciento de desempleados. E Irlanda, que empieza a sufrir la salida en masa de inmigrantes de la isla por la falta de empleo, ya roza el 14 por ciento. En los cuatro casos, los datos son, con diferencia, mucho mejores que los de España.

Mujeres y jóvenes, los más afectados
Los dos sectores que más están sufriendo los rigores del aumento del paro son los tradicionalmente más desprotegidos: las mujeres y los jóvenes. Según el informe publicado este pasado lunes por la Comisión Europea, las mujeres trabajadoras "han sufrido más el reciente aumento del desempleo" en España. El paro femenino ha crecido 2,2 puntos en el último año, hasta alcanzar el 21,1 por ciento, mientras que el masculino subió 1,5 puntos, hasta el 19,9 por ciento.

La tasa de desempleo juvenil, por su parte, aumentó 1,4 puntos, hasta el 41,6 por ciento%, acercándose al máximo histórico del 42,8 por ciento, registrado en febrero de 1994. A estos preocupantes datos hay que añadirles la precariedad laboral de ambos sectores que hacen que la situación de mujeres y jóvenes dentro del mercado laboral sea de una indefensión mucho mayor.

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