Los empresarios hosteleros han criticado la nueva Ley Antitabaco que el Congreso aprobó el pasado miércoles al asegurar que se ha adoptado sin consenso la posición más dura entre los estados de la UE. Los hosteleros han afirmado que desde Sanidad se ha mentido al decir que España era el úncio paraíso de los fumadores y han expuesto que la nueva norma traerá las consecuencias nefastas que ha traído una ley parecida en Irlanda. Además, han comentado que están "perplejos" con que la nueva regulación se haga en mitad de la crisis económica.
A partir del
2 de enero de 2011 en España no se podrá fumar en ningún lugar público cerrado, salvo en establecimientos penitenciarios, centros psiquiátricos de media y larga estancia y centros de mayores o de personas con discapacidad.
Con la nueva
Ley Antitabaco aprobada el pasado miércoles en el Congreso de los Diputados los fumadores lo tendrán muy complicado para poder fumar. Sin embargo, los empresarios de la hostelería lo tendrán mucho más complicado para subsistir con el previsible descenso de clientes y con los cierres de establecimientos, que muchos vaticinan.
A pesar de que la impulsora de esta medida, la ya ex ministra de Sanidad,
Trinidad Jiménez, ha asegurado que hasta el momento en países culturalmente próximos a España y de nuestro entorno, que incorporaron esta medida hace tiempo, no se ha observado ningún efecto negativo en el sector y que "la gente seguirá acudiendo a estos establecimientos", los datos de los países con una normativa parecida la contradicen.
José Luis Guerra, adjunto a la presidencia de la
Federación Española de Hostelería (Fehr), ha explicado a
EL IMPARCIAL que su oposición a la norma se basa en las experiencias de
Reino Unido, Irlanda y Chipre tras la imposición de las respectivas leyes Antitabaco.
Guerra ha afirmado que con la nueva norma se establece una prohibición total, sin dejar un hueco para los derechos de los fumadores, y ha previsto unas
consecuencias económicas "muy graves" que se van a traducir en una caída de la actividad, dado que más de la mitad de los clientes son fumadores, según sus datos.
De los 27 estados miembros de la Unión Europea, la normativa española se sumará a la inglesa del 2008, a la irlandesa del 2004 y a la chipriota de este año como las más restrictivas.
El portavoz de los empresarios españoles ha vaticinado "un futuro para echarse a temblar" porque
los clientes estarán menos en los bares y durarán menos tiempo, como ya se ha visto en estos tres países.
Guerra ha dado a conocer que entre 2004 y 2007 en Irlanda creció el número de establecimientos hoteleros y de colectividades, mientras que
se cerraron el 24 por ciento de los pubs y el 8 por ciento de los bares. En Reino Unido la entrada de la legislación antitabaco coincidió con los primeros pasos de la crisis económica, por lo que es más difícil saber si el cierre de establecimientos se produjo sólo por la normativa de espacios libres de humo. Sin embargo, según Fehr, "se cerraron pubs a una velocidad nunca antes vista".
"Quieren ser los que más, cueste lo que cueste, y nos va a costar mucho porque
va a dificultar la recuperación de la hostelería y de la economía en general", ha considerado el portavoz de la Fehr.
Además, Guerra ha acusado a Sanidad de "mentir" cuando decían que estaba prohibido fumar en todos los países de nuestro entorno porque en Europa las restricciones más duras sólo afectan a tres países y en Estados Unidos la mitad de los estados permite fumar, según la Fehr.
A pesar de las nefastas consecuencias que la normativa puede traer para los hosteleros, José Luis Guerra ha explicado las diferentes alternativas por las que ellos abogan, ya que reconoce que "había que avanzar en la situación de España".
Los empresarios españoles
pretendían que se instaurase el modelo francés, que establece una prohibición total, pero
habilitando zonas para fumadores en los locales, sin menores, sin servicio de trabajadores en esa parte y dejando un espacio de, al menos, el 70 por ciento para los no fumadores. A juicio de la Fehr esta propuesta cumple con las exigencias de Sanidad y da respuesta a los problemas planteados.
Sin embargo, esta propuesta fue rechazada en la Comisión que estudia la nueva regulación y sólo contó con los votos a favor de PP y el Grupo Mixto.
El portavoz de la Fehr ha considerado que lo aprobado incrementará el coste para la hostelería y no cambia nada para la salud. Además, Guerra ha lamentado las
restricciones que pone la normativa a las terrazas para fumadores. Se establece que sólo se podrá fumar en las que tengan como máximo dos paredes, con lo que
la protección del frío en invierno será nula.José Luis Guerra ha lamentado la situación, que
"afecta a gente de a pie sin grandes negocios" de muchos pueblos de España y ha dicho que todavía tienen esperanzas y seguirán luchando hasta el último momento.
"El Gobierno tiene la responsabilidad de sacarnos de la crisis y tiene que pensar que esta ley supone un daño para la economía porque tiene que haber consumo", ha expresado el hostelero.
Por ello, el portavoz de la Fehr ha dado a conocer que están
"perpelejos" de que la nueva normativa se haga en mitad de la crisis y se ha referido a las palabras de Trinidad Jiménez, que aludió a que se desarrollaba ahora la ley porque había consenso. Guerra cree que Jiménez ha mentido porque porque no lo hay y
los bares se encuentran "en el pero momento económico de los últimos setenta años".Los hosteleros han aludido a que su economía se encuentra en estos momentos"en un agujero" y que
la media de caída de ventas se encuentra en el 15 por ciento. Sólo se salvan las grandes cadenas, por lo que esta ley -han explicado- "da la última puntilla para hundirlos".
Este empresario ha opinado, además, que "cuando el Estado necesita dinero se cuida de tenerlo -refiriéndose a los altos impuestos del tabaco-, pero no tiene en cuenta que los hosteleros también tienen que tener beneficios. Lo que importa es la salud, pero no quieren perder dinero, como nosotros".
Por otra parte, José Luis Guerra ha comentado que ni siquiera se han molestado en pedir que
se les indemnice por las reformas que tuvieron que realizar en sus locales ante la última normativa Antitabaco que se puso en marcha en el año 2006. Guerra ha manifestado que eso es ahora algo secundario ya que en conjunto supuso menos pérdidas de las que va a tener el sector a partir de ahí.
Por último, el portavoz de los hosteleros españoles ha dicho que el Gobierno "no es transparente" y que
"el fin no justifica los medios".Claves de la nueva normativa- Se prohíbe fumar en todos los locales de uso público cerrados, salvo algunas excepciones.
- Se permite fumar en los establecimientos penitenciarios, centros psiquiátricos de media y larga estancia y centros de mayores o de personas con discapacidad, siempre que sea en las zonas exteriores de los edificios o en salas habilitadas al efecto, que deberán estar señalizadas y contar con ventilación independiente.
- En los hoteles se podrá reservar hasta un 30 por ciento de habitaciones para fumadores, pero éstas deberán ser siempre las mismas y estar separadas del resto.
- En el ámbito de la hostelería, se entiende por zona al aire libre, todo espacio no cubierto o espacio que estando cubierto esté rodeado lateralmente por un máximo de dos paredes, muros o paramentos.
- Se consideran también libres de humos los recintos de los parques infantiles y áreas o zonas de juego para la infancia.
- Tampoco se podrá fumar los espacios al aire libre o cubiertos, comprendidos en los recintos de establecimientos sanitarios.
- La ley permite fumar en los espacios al aire libre de los centros universitarios y de los exclusivamente dedicados a la formación de adultos.
- Se prohíbe en todos los medios de comunicación, la emisión de programas o de imágenes de fumadores y de menciones o muestras, directa o indirectamente, de marcas, nombres comerciales, logotipos u otros signos identificativos o asociados a productos del tabaco.
- La prohibición no se aplicará a los clubes privados de fumadores, que deben tratarse de entidades con personalidad jurídica, carecer de ánimo de lucro y no incluir entre sus actividades u objeto social la comercialización o compraventa de bienes o productos consumibles. No se permitirá la entrada a menores.
- Se remite al Consejo Interterritorial de Salud la valoración de los tratamientos de deshabituación tabáquica y su posible inclusión en la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud.
- Se adoptarán medidas para la protección de la salud y la educación de los menores, con el fin de evitar el inicio en el consumo y de ayudarles en el abandono de la dependencia. Para ello, se introducirán contenidos contra al tabaquismo en los planes formativos del profesorado.
- El Ministerio de Sanidad deberá remitir a las Cortes Generales, con carácter bienal y durante los cuatro años siguientes a la entrada en vigor de la ley, un informe de evaluación del impacto de esta reforma sobre la salud pública.