Políticos anti-inmigrantes llegan a la Cámara de Representantes
Miércoles 03 de noviembre de 2010
La entrada de una oleada republicana en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, que incluye al ex alcalde de Hazleton (Pensilvania) Lou Barletta, un firme combatiente de la inmigración ilegal, complicará el debate de una posible reforma migratoria integral en este país.
Barletta, que había perdido la contienda en 2000 y 2008, se impuso ante el legislador demócrata Paul Kanjorski al conseguir el 55 por ciento de los votos, según resultados preliminares.
Kanjorski se presentaba a su décimo tercer mandato y su derrota, según observadores, ha sido representativa del enorme revés sufrido hoy por los demócratas, que habían recuperado el control de ambas cámaras del Congreso en 2006.
Al igual que en otros rincones del país, Barletta canalizó la frustración de los votantes con la lenta recuperación económica para lograr la victoria en Pensilvania, un estado que el candidato republicano colocó en la arena internacional por su combate a la inmigración ilegal.
En 2006 Barletta impulsó una ordenanza para castigar a quienes contraten a indocumentados o les alquilen vivienda, aunque ésta fue posteriormente anulada en los tribunales.
Durante la contienda, Barletta prometió mantener el dedo sobre el renglón para combatir la inmigración ilegal porque, a su juicio, no se puede abordar el déficit fiscal sin incluir el problema de la población indocumentada.
En general, la retórica anti-inmigrante de la mayoría de los candidatos republicanos fue, irónicamente, un factor determinante para la movilización de los millones de latinos que acudieron hoy a las urnas, según observadores.
En Nevada y en Arizona, donde el tema de inmigración dominó la contienda estatal, el 69 por ciento de los votantes latinos dijo que la inmigración fue el detonante para la participación en las urnas, según el grupo pro-reforma America's Voice.
En Oklahoma los votantes aprobaron una medida estatal que exige el uso del idioma inglés en todas las actividades oficiales del Estado.
Aunque las proyecciones señalan que el Senado quedará en manos de los demócratas, el futuro de la reforma migratoria está íntimamente ligado al de los candidatos demócratas, cuyas contiendas se presentan muy reñidas, incluyendo la del senador demócrata de Nevada y líder de la mayoría en el Senado, Harry Reid.
Maribel Hastings, asesora de America's Voice, consideró que, pese a los resultados, grupos como el suyo continuarán luchando por una reforma que permita la legalización de los inmigrantes indocumentados.
"Independientemente de quién controle el Congreso, el tema de la reforma migratoria es un asunto que requerirá el trabajo consensuado de los dos partidos", dijo a Efe Hastings.
"El triunfo republicano no elimina el hecho de que el Partido Republicano ha asumido una postura y una retórica dura contra la inmigración ilegal que muchos percibieron como anti-inmigrante. Eso no contribuye en nada a que el Partido Republicano mantenga su viabilidad como partido nacional", agregó la activista.
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