Rafael Canomanuel | Martes 16 de noviembre de 2010
Científicos españoles relacionan por primera vez la enfermedad de Alzheimer con trastornos de sueño
Mucho se ha escrito sobre los sueños, pero estos siguen siendo un secreto todavía no desvelado por la ciencia. La literatura y la poesía los han utilizado desde tiempos inmemoriales pero su explicación sigue siendo un misterio: ¿ Porqué soñamos ?
¿Que significan? ¿Para qué sirven? ¿Cómo, quien, cuando y cuanto se sueña ?
No pretendemos en este artículo adentrarnos en el mundo onírico, ni en el pensamiento Freudiano o poético sino aventurar una teoría científica en la que llevamos trabajando ya algún tiempo y que creemos necesaria para nuestra supervivencia. Indagar en el desconocido mundo de los sueños, para develar sus secretos, aunque apasionante, no es tarea fácil, pero:
Los sueños están ahí y son una certeza. Las causas, el como, cuanto o porqué no nos importan ahora demasiado, solo nos interesa; la realidad indiscutible de su existencia.
El sueño, generado por el cerebro, no solo existe, sino que a nuestro parecer es imprescindible para la vida. ¿ Puede la ausencia o mal-funcionamiento de los sistemas cerebrales que se ocupan de generar el sueño provocar alteraciones o enfermedades en el organismo ?
Eso es lo que pensamos:
El cerebro sigue siendo, el órgano más complejo y desconocido del cuerpo humano
Se dice, desde nuestro punto de vista equivocadamente, que solo utilizamos un escaso 20 % de nuestra capacidad cerebral. Pero un error así no sería aceptable por la naturaleza, y lo que no es aceptable para ella no lo es tampoco para nosotros. El 20 % es lo que seguramente utilizamos solo a nivel consciente. Pero, a nivel inconsciente el cerebro recibe mucha más información. Esta es retenida en la inconsciencia y eliminada posteriormente para evitar sobrecargarse y poder desenvolver el organismo con normalidad. Para realizar ese trabajo de limpieza, el cerebro utiliza los sueños.
Los seres vivos, se comunican con su entorno a través de los sentidos. Estos son capaces de transmitir muchísima información al cerebro que este recibe a nivel inconsciente. Pero el cerebro, se encarga en una primera criba de procesar solo una pequeña parte, una parte que el se encarga de forma inconsciente, de procesar, transmitir y elevar al nivel consciente.
Nuestros ojos, por ejemplo, además de ser dirigidos hacia lo que en un determinado momento nos interesa ver, captan muchísima más información que es guardada en el cerebro a nivel inconsciente. Todos nuestros sentidos lo hacen; el oído, aparte de escuchar un determinado sonido que nos puede interesar y sobre el cual prestamos nuestra atención, esta captando y mandando mucha más información al cerebro. Este, tiene la capacidad instintiva de, si no la considera necesaria, trasladarla automáticamente al nivel inconsciente. El tacto y todos los demás sentidos igual, nos comunican con el exterior lo que en un determinado momento podemos buscar. Pero con ello nos llega mucha más información que al no considerarla importante el órgano cerebral la despeja al nivel secundario de la inconsciencia, para poder luego analizarla con más calma y si no lo considera importante, eliminarla. Esta es la forma con la que este complejo organismo, tan desconocido todavía para nosotros, evita quedar colapsado, para poder seguir funcionando bien.
Pero: ¿Que pasa con toda esa información del inconsciente? ¿ A donde va, como se guarda ?... Se conserva en algún sitio del cerebro, pero es tanta que debe eliminarse.
¿Como y cuando se elimina ?
Se elimina a través de los sueños. Para ello, es necesario que se trasladen a un nivel semiconsciente. Por eso soñamos. El cerebro necesita, como una computadora eliminar la información que no cree necesaria y elevar a nivel consciente la que sí considera como tal. Y para ese proceso utiliza los sueños.
Como en las terapias, para eliminar las secuelas de situaciones graves vividas, recuerdos que, por algún motivo el cerebro no ha podido eliminar completamente y están ocultos en algún lugar recóndito del mismo. Para que no puedan afectar a todo el organismo, es necesario revivirlos de alguna manera de nuevo, sacarlos a un nivel consciente, o semiconsciente para que el cerebro pueda, si lo considera necesario, eliminarlos. Porque el cerebro tiene esa capacidad, puede jugar con el trasvase consciente-inconsciente según lo necesite.
Si el cerebro no tuviera esa capacidad, la información nos desbordaría y no podría trabajar correctamente. Para eso el cerebro utiliza los sueños. Por eso el sueño y el descanso son tan necesarios. Podemos estar mucho tiempo sin comer, algo menos sin beber, pero no podemos estar sin dormir. Y son esos momentos, los que utilizamos para descansar, los que utiliza el cerebro para reestructurarse. El cerebro, necesita pararse, asimilar la información, reciclarse y limpiar lo que no sea necesario. El funcionamiento exacto, lo desconocemos, aunque sabemos que de alguna forma es capaz de hacerlo.
Pero dormir no es lo mismo que soñar. Cuando dormimos el cuerpo y el organismo descansa, pero cuando soñamos el cerebro esta limpiándose, regenerándose. Cuando dormimos nuestro cerebro continua trabajando, procesando, organizando, redistribuyendo y eliminando la información no necesaria; y para eliminar esa información utiliza lo sueños. Es cuando soñamos, cuando la información no necesaria es procesada a nivel inconsciente para luego ser eliminada, solo si soñamos lo podemos hacer. Si el cerebro no consigue elaborar el sueño, la información no se elimina. Si el exceso de información no se elimina, el cerebro se colapsa.
El como y cuando lo hace es algo todavía no esclarecido, pero si podemos afirmar, que no todo el mundo tiene la misma capacidad de soñar, se puede dormir, más o menos, pero no siempre que se duerme se sueña y no siempre que se sueña se esta necesariamente dormido. El soñar despierto existe, no solo en el ámbito poético sino en la vida real. No solo existe, sino que algunas veces es necesario. Los cerebros sobrecargados pueden, en ocasiones formar sueños aún estando despiertos.
En nuestros días, la información que reciben nuestros cerebros es mucho mayor de la que recibían poco tiempo atrás, vivimos en la era de la información. La tecnología ha evolucionado tan rápidamente que esta, de una cierta manera, colapsando nuestros sentidos. ¿ Esta nuestro cerebro preparado para captar, procesar y eliminar toda esa avalancha de información no necesaria ?.... Quizás todavía no lo este.
En muy pocas generaciones, el ser humano ha pasado de la tribu a las grandes masas sociales, pero el hombre sigue siendo un ser tribal y sus sentidos quizás no hayan podido adaptarse tan rápidamente a un cambio tan brusco y trascendental., quizás no estemos preparados para ello. Quizás nuestra evolución, no haya progresado tan rápidamente como los cambios sociales y tecnológicos que hemos vivido en pocas generaciones y quizás, tengamos que pagar esa desproporción con una enfermedad, una enfermedad tan grave y terrible como el Alzheimer.
El Alzheimer es una enfermedad nueva como el cáncer, o el sida, una enfermedad de nuestro tiempo, una tragedia terrible que ya esta afectando a millones de personas en el mundo entero, una enfermedad que aunque afecta principalmente a personas mayores, no distingue sin embargo, de razas, sexos, lugares o aspectos económicos.
¿Qué es el Alzheimer?
Aunque en cierta forma desconocida, ahora sabemos que se caracteriza por una perdida progresiva de la memoria y de otras capacidades mentales. Es actualmente una de las demencias más comunes que hace perder paulatinamente las capacidades intelectuales con lesiones histopatológicas visibles. Relacionada con la demencia-senil produce un deterioro significativo de la personalidad del enfermo que acaba prácticamente con una muerte en vida, pero:
¿ Quién, Cuando y Como? …
Según nuestra teoría, cuando un cerebro saturado pierde la capacidad de eliminar la información almacenada a nivel inconsciente, esa información que llega através de los sentidos, empieza a almacenarse donde puede y a destruir la parte consciente y necesaria para la vida. La información ya no puede ser distribuida y es almacenada aleatoriamente en cualquier lugar. El cerebro ya no consigue auto-limpiarse y la información invasora, como cualquier virus de una computadora entra en zonas reservadas solo a la parte consciente y a los recuerdos necesarios, y los confunde o los destruye, haciendo peligrar el normal funcionamiento del organismo.
Por eso es necesario soñar, porque no es solo como dijo el poeta:
Que los sueños sueños son
No, los sueños son mucho más: Los sueños son la capacidad que tiene el cerebro de eliminar cual toxinas, la información no necesaria. Los cerebros no tienen una capacidad ilimitada como se creía, no, como todo son limitados y necesitan reciclar y eliminar información para no quedar colapsados. El sueño es el arma del cerebro para conseguirlo y si no se sueña, no se recicla, no se elimina y entonces se colapsa. La información inconsciente invade y destruye zonas no reservadas para ella y como un virus empieza a destruir las conexiones neuronales y a colapsar el organismo entero.
Sueñen señores, descansen para permitir al cerebro crear los sueños necesarios para su organización. Sueñen todo lo que puedan, dejen que el cerebro se limpie, elimine la información no necesaria y pueda recoger la que necesite, sin tener que hacer sitio en alguna otra parte imprescindible para nuestra supervivencia.
Desde hace tiempo, hemos estado estudiando casos de enfermos de Alzheimer con nuestros colaboradores, y algunos corroboran nuestra teoría, según la cual pensamos que, son o han sido victimas de algún tipo de alteración cerebral, por la que este no ha podido trabajar correctamente:
No son más que enfermos del sueño.
Condicionamientos genéticos, físicos o medioambientales son los que han podido influir en que la capacidad de sus cerebros se haya visto mermada de tal forma, que les haya impedido producir los sueños necesarios, que les haya impedido soñar. Quizás no de dormir o descansar pero si de soñar.
Hemos intentado desarrollar nuestra teoría, pero nuestros medios y nuestro tiempo son muy limitados para abarcar las investigaciones necesarias para ello. La enfermedad esta progresando muy deprisa, mucho más rápido de lo previsible. Por ello hemos decidido dar el paso y darla a conocer. Queremos intentar que la comunidad científica y médica, tanto nacional como internacional, se involucren para procurar esclarecerla lo antes posible y aunque hemos recibido algunas ofertas para mantenerla en secreto, creemos que el progreso de la enfermedad nos obliga a prescindir de cualquier ambición crematística y darla a conocer cuanto antes. No podemos olvidar que esta enfermedad, que padecen ya hoy muchos millones y que va progresivamente en aumento en todo el mundo, afecta indirectamente a todo el entorno de los enfermos, por lo que sus consecuencias reales, son, desgraciadamente, mucho más graves.
Creemos que a los que ya están enfermos, sería necesario someterlos a curas de descanso para intentar provocarles aunque sea artificialmente el sueño, porque si conseguimos que vuelvan a soñar, aunque sea de una forma artificial, conseguiremos que la información no necesaria, vuelva a ser reciclada y eliminada. Conseguiremos que la maquinaria cerebral que crea nuestros sueños, vuelva a funcionar correctamente.
Debemos intentar a su vez reducir la ingesta de información, para que el cerebro consiga producir sueños solo o principalmente con el material sobrante ya acumulado en el mismo. De esta forma lograríamos, que esa información innecesaria, no invadiera más zonas sensibles del organismo y quizás, que poco a poco se volvieran a recuperar las conexiones neuronales destruidas y con ellas el espacio perdido en la memoria. Probablemente así, se podrían restituir, por lo menos parte de los recuerdos perdidos y los enfermos podrían poco a poco ir recuperando la normalidad.
Y a los que todavía no estén enfermos solo podemos decirles una cosa, que procuren seguir nuestro consejo y; que sueñen…. que; de momento, hasta que la investigación no concluya y nuestra teoría quede científicamente demostrada, descansen y permitan a sus cerebros trabajar con tranquilidad. Que eviten el estrés y procuren no abrumar a sus sentidos con información innecesaria, que permitan que estos se relajen y puedan transmitir solo lo más importante. No olviden que aunque descansen, en nuestro cuerpo hay un órgano que, aunque pueda en algunos momentos relajarse, nunca deja de trabajar: es, nuestro cerebro. Un órgano prodigioso con el que la naturaleza nos ha dotado que tiene la capacidad instintiva, de decidir lo que es importante o no para nosotros. Es el órgano que rige nuestros sueños y, en definitiva, el que nos hace soñar.
Permítanle que pueda cumplir con su misión correctamente porque, si el poeta dijo antaño lo de: La vida es sueño, nosotros decimos hoy que: El sueño es vida .
Quien quiera creer que crea, pero sobre todo……que sueñe.
No dejen de soñar……………Sueñen señores sueñen.
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