Sociedad

Conozca a los "encantadores de perros" universitarios

Escuela de cachorros de la Universidad Complutense de Madrid

Sábado 20 de noviembre de 2010
¿Su cachorro ha pasado de ser adorable a comerse sin piedad las sillas o el sofá? ¿Ladra sin control y tiene problemas para relacionarse con otros perros? Todas estas dificultades son habituales y tienen solución en la Escuela de Cachorros de la Universidad Complutense de Madrid. EL IMPARCIAL acude a una de sus sesiones para convertirse en un auténtico “encantador de perros”. Por Miriam Carmona

Como cada jueves, Mónica Saavedra, técnico en Educación y Adiestramiento Canino, prepara la clase gratuita dirigida a los dueños de cachorros de hasta seis meses de edad en la Escuela de Cachorros y Perros de la Universidad Complutense de Madrid. EL IMPARCIAL se ha colado en una de ellas para comprobar cómo trabajan con los perros y averiguar en qué consiste el objetivo de este centro: “concienciar a los propietarios de perros sobre la importancia de la educación temprana”.

Más allá de los programas televisivos que enseñan a dominar a los cánidos, en la Escuela de Cachorros tienen el compromiso de evitar el abandono, que es más numeroso cuando los perros son cachorros debido a que los propietarios son incapaces de controlar ciertas situaciones de conducta.

Imagen cedida por la Escuela de Cachorros UCM.


“La cifra, principalmente durante el primer año de vida del perro, es abrumadora: sólo en España, en el 2009 fueron abandonados más de 110.000 perros, de los que un 30 por ciento eran cachorros”, afirma Saavedra, quien explica que “un alto porcentaje de estos abandonos se producen por la incapacidad de algunos propietarios para afrontar ciertos problemas de comportamiento”. Es en este punto donde entra en juego la Escuela, un lugar donde “la educación temprana de los cachorros se define como la medicina preventiva de la conducta”.

Para aportar su granito de arena a la hora de hacer disminuir el número de perros abandonados en España, este centro invita a todo propietario de un cachorro a asistir a las sesiones de orientación educativa gratuitas. Unas sesiones en la que enseñan, mientras disfrutan con los cachorros, las nociones básicas de la educación temprana, que pasan por saber “cómo aprenden, cuál es su comportamiento normal y qué hacer para evitar problemas futuros como ladrar, saltar o morder”, dice Saavedra.

¿De cuánto tiempo dispone para educar a su cachorro?

West Highland White Terrier de tres meses. Foto: Miriam Carmona


Según explica esta experta, “en la vida del perro es fundamental la etapa de la socialización, entre la tercera y la decimosexta semana”. Por ello, si normalmente “el cachorro llega a nuestro hogar hacia las ocho semanas, es entonces cuando los propietarios tienen la responsabilidad de formarse para educar a sus mascotas”, comenta Saavedra, quien añade que “de esta forma se evitarían los principales problemas de comportamiento y disfrutaríamos de unos compañeros sanos, equilibrados y felices”.

Pero, ¿hay esperanza para los perros que no han sido educados desde cachorros? “Por supuesto que sí”, afirma Saavedra. “Los perros pueden aprender a cualquier edad, pero tendremos una dificultad añadida, la de corregir conductas y conseguir que se desaprenda de ellas para volver a aprender”.

Un proceso que exige, dice, “más paciencia, constancia, tiempo y amor, si cabe”. En definitiva, “siempre hay esperanza, por lo que la última salida debe ser el abandono o la eutanasia que, lamentablemente, son soluciones que se toman con demasiada frecuencia ante un problema de comportamiento”, asevera la técnico en educación canina.

La conclusión parece clara: hay que ponerse en manos de expertos y para ello es interesante contemplar opciones como la del adiestramiento que la Universidad Complutense ofrece.

“Cuando adquirimos un cachorro -comenta Saavedra- tendemos a pensar erróneamente que aprende por sí solo o que viene con los conocimientos básicos de serie, pero no es así”.

Desde la Escuela de Cachorros intentan trasmitir desde un primer momento que es responsabilidad del propietario enseñar al cachorro a comportarse e integrarse en la sociedad humana. "Una socialización deficiente acarreará problemas de conducta y convertirá a nuestro cachorro en un perro inhibido, con miedos, comportamientos agresivos y dificultades para relacionarse con sus congéneres, con su propia familia y en sociedad".

West Highland White Terrier de ocho meses. Foto: Miriam Carmona


Educación en positivo
Para llevar a cabo esta labor educativa existen diferentes técnicas y la que quizá está más de moda es el método del adiestramiento en positivo. “Hoy en día, se ha puesto de moda la expresión ‘educación en positivo’ aunque se utiliza de forma genérica, y no estricta, quiere transmitir la idea de ausencia de castigo físico y verbal”, explica Saavedra que añade que en la escuela trabajan basándose en las Leyes del Aprendizaje, “unas leyes que certifican que una conducta reforzada positivamente (premiada) tiende a repetirse y una conducta no reforzada (ignorada) tiende a extinguirse”.

En definitiva para convertirse en un buen adiestrador hay que conocer las claves del aprendizaje que no son otras que "la constancia, la paciencia y el amor a nuestras mascotas".


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Más información en http://www.ucm.es/info/companim/Escuela.htm

Agradecimientos:
- Escuela de Cachorros UCM y Mónica Saavedra.

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