Dennis McDougal: Jack Nicholson. Biografía. Prólogo de Joaquín Marcelo. Traducción de Rocío Valero. T&B Editores. Madrid, 2010. 496 páginas. 25 €
Jack Nicholson, histriónico por excelencia, es uno de los grandes actores del cine, y como tal, ha generado mucha polémica a lo largo de su vida, de ahí que la publicación de esta biografía, escrita por alguien fascinado por su mito, sea destacable por su rigor, fruto –entre otros motivos– de un ingente trabajo de investigación de años. El director Richard Rush lo definió magníficamente: “El hombre molón que todos crecimos sabiendo que queríamos ser”.
Su primer éxito, “su fracción de segundo de fama”, le llegó por un papel mínimo en
The Little Shop of Horrors (1960) de Roger Corman, prodigio de rodaje ultrarrápido (tan sólo dos días) y barato (27.000 dólares). Interpretaba a Wilbur Force, un atolondrado masoquista que disfruta sintiendo lo más posible el enorme dolor (“Novocaína no. Atonta”) que le provoca un dentista al extraerle un diente. No sería la única colaboración con Roger Corman: tres años después participaría en
El Cuervo, brillante parodia del texto de Poe escrita por el gran Richard Matheson, y
El terror, chapucera película, entre otras razones, porque tuvo que acabar siendo codirigida, además de por Corman, por Francis Ford Coppola, Monte Hellman y hasta el propio Nicholson, que debutó como director con un resultado terrible. Después de dos westerns a lo “
nouvelle vague” llegó la interpretación que le llevó al estrellato: el abogado George Hanson en
Easy rider (1969) de Dennis Hopper, por la que fue nominado al Oscar como mejor secundario. En 1971, repetiría nominación por
Mi vida es mi vida.
En 1973 se trasladó a Europa para protagonizar
El reportero de Antonioni, y a continuación regresó a Los Ángeles para ponerse en manos de otro director europeo, Roman Polanski, y rodar
Chinatown, una historia de codicia sobre los turbios orígenes de esa ciudad. Y, tras algún título menor, se elevó al superestrellato con su oscarizado
papel dramático en
Alguien voló sobre el nido del cuco (1975). Después de un nuevo western,
Camino del sur, protagonizaría su película más inquietante y terrorífica,
El resplandor de Stanley Kubrick, dando un giro posteriormente con
El cartero siempre llama dos veces. En 1983 recibirá un
segundo Oscar por
La fuerza del cariño y será nuevamente nominado por
El honor de los Prizzi (1985). Tras
Las brujas de Eastwick (1987), su sarcástico “Jocker” en
Batman (1989) de Tim Burton, y
Ella nunca se niega (1992), se convierte en un personaje completamente antisocial, maniático, misántropo, misógino y homófobo en
Mejor… imposible (1997), que le fue reconocido con un nuevo Oscar. De nuevo a las órdenes de Tim Burton regresará al sarcasmo con un doble papel en
Mars Attack! Uno de sus papeles más insólitos es el policía retirado de
El juramento (2001) de Sean Penn, nueva adaptación de la novela en que se basaba
El cebo de Ladislao Vajda. Entre sus últimas películas, sobresale el magnífico thriller
Infiltrados, de Martin Scorsese.
El interés de esta nueva biografía es la gran cantidad de datos que aporta, no sólo sobre Nicholson sino también sobre su familia, y cómo ésta ejerció una influencia determinante en el origen de su carrera. Desmenuza pormenorizadamente el rodaje de aquellas películas en que ha intervenido, en especial las iniciales; lo que permite comprender mejor su proceso evolutivo como cineasta que pasó por todo (guionista, director, mero secundario) hasta convertirse en el sólido
actor protagonista que indiscutiblemente es.
Por Julia María Labrador Ben