Hace pocos días, el Real Café Bernabéu de Madrid acogió un encuentro muy especial para los buenos “gourmets”. Convocados por Heraclio Narváez, presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Dehesa de Extremadura, y por la Real Academia de Gastronomía, tuvimos el placer de combinar el jamón ibérico de bellota con diferentes vinos y cavas de los que forman el catálogo de productos de la Asociación Cultural Elite Gourmet.
La cata, en el Real Café Bernabéu
La dirigió la enóloga
María Eugenia Rozas, del Equipo Team, y tuvo una destacada participación el maestro cortador Jesús González, quien desveló que un buen corte se debe realizar a todo lo ancho de la pieza, con un máximo de cuatro centímetros de longitud y un milímetro de grosor.
Edición especial de un gran libro Además de reivindicar uno de los productos estrella de la gastronomía española, y ese singular ecosistema llamado dehesa, el acto sirvió también para presentar la edición especial para la
D.O. Dehesa de Extremadura del libro El jamón ibérico en la gastronomía del siglo XXI, editado hace unos años por la Real Academia de Gastronomía, por lo que también participó uno de sus autores, Ismael Díaz Yubero.
El libro consta de diez capítulos que se centran en el
jamón ibérico, en sus valores nutricionales, las principales características de los
cortes del cerdo ibérico, así como el ecosistema de la dehesa; sin olvidar recetas y consejos para conservación en el hogar.
Este gran libro está prologado por
Ferran Adrià, quien asegura que el jamón ibérico de bellota es “un producto extraordinario que nada tiene que envidiar a las otras joyas de la despensa mundial –llámense trufa, caviar o foie. Es una delicia absoluta que pide la compañía de un gran vino de jerez o un buen vino tinto de crianza para reforzar su enorme potencial”. Al cocinero número uno del mundo no dejan de preguntarle por todas partes “sobre este producto mágico de nuestra despensa, que yo disfruto con emoción”.
En el curso de la cata,
Heraclio Narváez (quien preside un Consejo Regulador creado en 1990 y que tiene su sede en Mérida) aseguró que la campaña 2010-2011 será muy buena, gracias a las lluvias de otoño que están permitiendo una muy buena montanera y una excelente producción de bellota.
En el prólogo de la obra,
Narváez señala que “aunque el jamón ibérico de bellota es un producto meramente artesanal y tradicional, hemos de adaptar sus presentaciones y comercialización al ritmo de vida actual, en el cual no disponemos del tiempo que deseáramos”.
El Fino de Jerez, la mejor alternativa Entre los vinos que se tomaron junto al jamón ibérico estuvieron el cava
Sumarroca Gran Brut Allier, el rosado Merlot 100% de Torelló, el tinto 2008 de Loess (que fue considerada la segunda mejor opción) o el Fino La Panesa de Emilio Hidalgo de Jerez (valorada como la pareja perfecta por parte de todos los asistentes).
Por el contrario, se pudo comprobar que un blanco
Verdejo de Rueda de Loess no iba nada bien con este jamón, aunque se tratara de un vino estupendo, como todos los demás que configuran la gama de productos de Elite Gourmet.