América

Más de 500 presos inician una huelga de hambre en una cárcel chilena

Para denunciar la precariedad de las penitenciarías

Lunes 13 de diciembre de 2010
Más de 500 presos de la prisión de la ciudad de Calama, en la región de Antofagasta (norte), han iniciado una huelga de hambre para denunciar el hacinamiento de las cárceles chilenas y mostrar su solidaridad con las familias de los 81 reos que el pasado miércoles perdieron la vida en el incendio del penal de San Miguel.

Más de 500 presos de la prisión de la ciudad de Calama, en la región de Antofagasta (norte), han iniciado una huelga de hambre para denunciar el hacinamiento de las cárceles chilenas y mostrar su solidaridad con las familias de los 81 reos que el pasado miércoles perdieron la vida en el incendio del penal de San Miguel.

No obstante, el alcaide del centro penitenciario, Jaime Pincheira, ha rebajado la cifra de huelguistas hasta 200, lo que representaría el 40 por ciento de la población del penal. Además, ha señalado que algunos de los reos habrían depuesto el ayuno por algunas horas.

La cárcel de Calama, que fue construida en 1960 para alojar a 120 presos y posteriormente remodelada para ampliar su capacidad a 290, alberga en la actualidad a más de 600, según informó la versión digital del diario 'El Mercurio'.

Fuera de peligro

Entre tanto, los reclusos que fueron hospitalizados a causa del incendio en una cárcel de la capital chilena que costó la vida a 81 reos evolucionan favorablemente y no corren riesgo vital, informó este domingo el ministro de Salud, Jaime Mañalich.

"La evaluación que hacemos (...) es muy satisfactoria y nos atrevemos a decir que ninguno de ellos está en riesgo vital", dijo Mañalich a los periodistas.

El ministro realizó un recorrido por los hospitales donde permanecen ingresados diez reos que el pasado miércoles sobrevivieron a las llamas en la torre 5 de la cárcel de San Miguel, en la zona sur de Santiago.

Aseguró que varios de los heridos serán trasladados en los próximos días al Hospital Penitenciario, y que el caso más preocupante es el de un reo con lesiones pulmonares debido a la inhalación de humo, aunque no se teme por su vida.

En el Servicio Médico Legal, en tanto, siguen los trabajos de identificación de los cadáveres y ya se han establecido las identidades de 59 de las 81 víctimas mortales.

En la cárcel de San Miguel se vive una jornada de tranquilidad y sin sobresaltos, luego del intento de motín que se registró el viernes y que llevó a Gendarmería (guardia de prisiones) a reforzar la seguridad en las cárceles del país.

El paso de algunos cortejos fúnebres de reos fallecidos por delante de la cárcel generó este sábado disturbios y Carabineros (policía militarizada) dispersó a algunos asistentes a la ceremonia con carros lanza agua y gases lacrimógenos.

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