economía
Lunes 27 de diciembre de 2010
Las reacciones a las subidas del 9,8 por ciento en la factura de la luz y el 3,9 por ciento a la del gas anunciadas por el Gobierno este lunes no se han hecho esperar.
Algunas de las principales organizaciones de consumidores han calificado hoy de "intolerable", "muy grave", de "brutal tarifazo" la subida de una media del 9,8 por ciento de la tarifa eléctrica de último recurso (TUR).
Así lo han señalado organizaciones como la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU), la Confederación Española de organizaciones de amas de casa, consumidores y usuarios, la Federación de Usuarios-Consumidores Independientes (FUCI), Facua-Consumidores en Acción y Unión de Consumidores de España (UCE).
En declaraciones a EFE, el portavoz de CECU estatal, David Hurtado, ha opinado que el incremento es "intolerable" y está "fuera de todo lugar". A su vez, considera que "perjudica" y "lesiona" los intereses de los consumidores, que en estos años no han recibido "ni mejoras en el servicio ni una buena atención al cliente". También ha puesto de manifiesto el hecho de que la subida llega en el peor momento posible cuando el país atraviesa una crisis económica.
El director general de la OCU, José María Múgica, ha calificado la medida de "muy grave" y ha recordado que desde 2008 el incremento ha sido del 35,7 por ciento. Múgica ha indicado que nadie aclaró cuáles eran los costes de transición a la competencia, que hace algunos años sirvieron para justificar un aumento del recibo de la luz, y, ahora, nadie explica cuál es el alcance del déficit tarifario que se va a compensar con el actual incremento.
El director general de la OCU también ha expresado su temor de que no se trate de la única subida en los próximos doce meses y ha recordado que desde la página en internet de la organización se recogen firmas de consumidores "hartos de que suban la luz", con las que en los próximos días pedirán al Gobierno la congelación de las tarifas.
Por parte de la CEACCU, su portavoz, Yolanda Quintana, ha indicado que el incremento, "muy grave", es "inasumible" para los consumidores. "Estamos sorprendidos porque se han cumplido los peores augurios", ha opinado Quintana, quien ha agregado que con esta medida el Gobierno "ha concedido sus deseos a los operadores eléctricos". "Quieren obligarnos a que los consumidores nos salgamos de la tarifa eléctrica de último recurso (TUR) y estemos en el mercado libre", ha señalado Quintana, quien lo ha calificado de "inaceptable".
"Ataque a las economías domésticas"
La Federación de Usuarios Consumidores Independientes (Fuci) ha mostrado su total oposición a la subida de la luz del 9,8% para el próximo mes de enero porque, "en un momento de crisis como la actual, esta medida supone un ataque a las economías domésticas, con más de 20 millones de hogares acogidos a la Tarifa de Último Recurso (TUR)".
En un comunicado, Fuci manifiesta también su desacuerdo con el actual sistema de tarificación, que "grava en exceso el bolsillo de los consumidores recayendo en éstos un peso importante del precio de la luz. Además, la asociación estima que la subida supondrá alrededor de 50 euros más al año para un usuario medio, lo que considera "inaceptable, al favorecerse los intereses de las compañías eléctricas en vez del de unos consumidores que no están viendo los beneficios que iba a traer la liberalización energética".
Por su parte, la organización FACUA-Consumidores en Acción ha afirmado que el incremento de las tarifas eléctricas puede ser "muy superior" al 9,8 por ciento anunciado, en función del nivel de consumo de las familias. Tras calificar el incremento de "brutal tarifazo", la organización reclama en un comunicado "transparencia sobre la subida" y lamenta que el Gobierno "en plena crisis económica castigue la economía de las familias para satisfacer los intereses del sector energético".
FACUA considera que la metodología de subastas en la que se basa el Ejecutivo para decidir la evolución del precio del kWh "está viciada e implica tomar decisiones al dictado de las grandes empresas del sector energético". Se trata, denuncia la asociación, de un sistema con una enorme opacidad que ya han puesto en cuestión tanto la Comisión Nacional de la Energía (CNE) como la Comisión Nacional de la Competencia (CNC).
Por otro lado, FACUA reclama al Ejecutivo transparencia sobre la subida que aplicará en enero ya que el 9,8% anunciado "sólo afectará a un perfil concreto de usuario que el Gobierno no aclara, como tampoco lo hace cada vez que el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio emite un comunicado de prensa anunciando cambios tarifarios en el sector".
La patronal: medida indispensable
Unesa, la patronal del sector eléctrico, considera que la subida de la tarifa eléctrica de último recurso (TUR) en un 9,8 % a partir del 1 de enero resulta indispensable para lograr el objetivo de eliminar el déficit tarifario (diferencia entre los ingresos y los costes del sistema) en 2013.
Fuentes de Unesa recalcaron hoy que los precios de la energía deben responder a los costes reales, lo que explica la evolución de la tarifa eléctrica. Según la patronal eléctrica, sin la subida aprobada hoy no sería posible eliminar en el plazo previsto el déficit tarifario, que sumará más de 20.000 millones de euros al cierre del presente ejercicio.
Las fuentes de Unesa subrayaron que "hay que seguir en esta senda" para resolver el problema del déficit de tarifa.
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