Comunicación

Miguel Ángel Silvestre: "La interpretación se ha convertido en un orgasmo en mi vida"

Entrevista

Sábado 22 de marzo de 2008
¿Cómo llegó a la interpretación?
Entré en esta profesión persiguiendo llenar el vacío que me dejó el tenis. Yo no aspiraba a ser número porque Nadal sólo hay uno, pero sí tenía una serie de expectativas que no sabía si conseguiría. Me empezaron las dudas y me planteé si era mejor llevar una vida cotidiana, con la magia y los orgasmos que tiene este tipo de vida, o seguir en el tenis con la duda de si llegaría a lograr lo que soñaba.

¿Y en qué se refugió en esos momentos?
En la fisioterapia. En mi familia todos son fisioterapeutas, así que era lo que había vivido desde niño. Hice la diplomatura hasta tercero y vi que aquello no me estaba dando la ilusión, que hacía que me levantara todas las mañanas dispuesto a realizar un sueño.

Era el blanco perfecto para una depresión.
Sin duda. Después de tener que dejar el tenis, pasé un año muy malo porque tenía un vacío muy grande de sueños. No perseguía nada en la vida, en vez de ir yo con el tren de la vida, lo que hacía era verla pasar. Yo creo que es muy importante perseguir un sueño que te cargué de ilusión, de emoción y de ganas.

Y la interpretación dio, de nuevo, sentido a su vida.
Me dio una nueva oportunidad de soñar. Cuando decidí venirme a Madrid a estudiar, le dije a mi padre que lo hacía porque siempre he tenido claro que si me atropella mañana un camión, quiero que me pille sonriendo .Y volví a ser feliz, porque actuar llenó el vacío que me había dejado el tenis. La interpretación se ha convertido en un orgasmo en mi vida.

En apenas tres años ha logrado lo que otros no consiguen en media vida.
Todo ha sucedido muy rápido, es la verdad. Me asusta un poco. Ese susto va acompañado de la soledad, que también me entristece. Todo lo que rodea un triunfo es mágico pero cuando vuelves al sofá de tu casa tienes que volver a ti. La mejor manera de hacerlo es estar rodeado de los tuyos, de la familia y de los amigos. Me doy cuenta que les echo mucho de menos. Hay momentos en los que me siento solo de verdad. He aprendido que la vida está llena de golpes, de momentos duros, de ausencias de gente a la que quieres y por las que tienes que vagar solo. Eso me ayuda mucho. Llorar me hace sentir muy vivo.

¿Le afecta lo que piensen de usted?
Depende. Yo siempre digo que “distancias cortas para todo el mundo”. Hay que ser una persona cercana y accesible. Me gustaría que las cosas, por las que he tenido que aprender en la vida, no me dejen la suficiente huella como para empezar algo con miedo, con complejos o pidiendo algo a cambio. Me gustaría conseguir eso.



La fama lo que tiene es que te pone en el punto de mira para ser juzgado.
Eso intimida bastante. Una fama medida es una delicia, pero cuando es motivo de observación constante es difícil llevarla. Yo he sido un jeta toda la vida y ahora soy cada vez más tímido, porque ya empiezo a darme cuenta que llego a un sitio y la gente me mira. Lo que me gusta de esta profesión es que puedes hacer cualquier papel y no ser juzgado como persona porque estás interpretando a otros. Y la fama hace que, fuera del plató, también sientas la censura de las miradas.

Ahora todas son alabanzas hacia su trabajo, pero el día que lleguen las críticas ¿qué pasará?
Pues que me harán pupa, intentaré asimilarlas y, si me apuras, hasta le daría una entrevista al periodista que me criticó. No soy nada rencoroso, pero sé que nunca se está preparado para una censura destructiva.

Censura no hay en sus escenas de desnudo. Dicen que le has arrebatado a Banderas y Brad Pitt el honor de tener el mejor trasero de la pantalla...
¡No lo creo!. En ese tipo de escenas hay una desnudez emocional que al final es lo que más pudor da. Cada vez me da menos vergüenza desnudarme, he ido perdiendo bastante el pudor. De hecho, yo por casa suelo ir desnudo siempre.

No es el único. Colin Farrell hace también alarde de ello.
Yo creo que soy un poco exhibicionista, y eso me ayuda a ser menos pudoroso para estas escenas. Lo que no me gusta es desnudarme porque sí o el sexo gratuito sin justificación. Hay veces que me ponen muy violento las escenas de sexo en el cine.

Y su madre, ¿qué dice ante este hijo tan desinhibido que le ha salido?
¡Imagínate! Se tapa los ojos (risas).

Le esperan tres estrenos como protagonista: ”3.19” con Félix Gómez,”Zhao” junto a Menh-Wai y “CM-167”, en su primer papel en inglés con el consagrado Timothy Hutton como compañero de cartel. No sabe si quiere que esto dure para siempre, pero tiene claro que le costaría reciclar su vida sin estar ligado a este trabajo.Ya no lleva reloj porque está convencido que no hay que ser esclavo del tiempo. Y lo dice alguien que, en un abrir y cerrar de ojos, ha pasado de masajear los cuerpos ajenos a levantar pasiones con el suyo propio...¡cosas de actores!

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