Dentro de la diversidad de ideologías, la mayoría de los procesos artísticos teatrales responden a corrientes políticas o espirituales, y los menos se basan estrictamente en el valor artístico. El teatro cuenta historias de la historia, acontecimientos de actualidad, o consignas que propugnan los cambios sociales. Sin embargo, según Aristóteles, el teatro requiere seis elementos: idea, trama, lenguaje, personajes, música y espectáculo y, Lope de Vega lo sintetizó aun más: “el teatro solo necesita tres paneles, dos actores y una pasión”. Desde Aristóteles a Lope y hasta Brook y Grotowski, sin olvidar a Stanislawski, Artaud, Brecht y a todos nuestros clásicos, desde el Siglo de Oro a Valle y a Buero, todos sabían que el teatro que no divierte en risas o llantos, es un teatro dormido, es un teatro que muere.
Pero el teatro es mágico –lo saben bien los cómicos y cuantos participan en una puesta en escena: cuando todo parece ir mal, falla la coordinación y todo indica que no se debe estrenar… se levanta el telón y… es el prodigio que, a veces hace brotar entre la desesperación o el tedio, el buen resultado del estreno o el despertar del letargo al dormido; esa magia cómplice del arte si auténtico; ese hechizo que subyuga al espectador entregado y le hace volver.
Y cuando había visto más de un teatro dormido, perdida un poco la esperanza… de pronto, un genio llamado Boadella levanta el telón del teatro público que dirige en Madrid y se acaba el tedio del teatro durmiente, los espectadores vuelven en sí. Sobre el escenario hay idea, trama, lenguaje, personajes, música y espectáculo. Está la estética y la retórica que amaba Aristóteles y todos los seis elementos necesarios y están los tres paneles de Lope, los dos actores y, sobre todo, está la pasión en un retazo de la historia de uno de los grandes compositores españoles del XIX y el XX. Una historia hilvanada, al alimón, por los dos maestros catalanes: Amadeu Vives y Albert Boadella. Y además hay músicos, cantantes, estética… ¡Hay teatro, hay espectáculo! ¡El teatro vive!