América

Muere Samuel Ruiz, el obispo de los indígenas de Chiapas

Medió en el conflicto Zapatista

Martes 25 de enero de 2011
Murió este lunes el obispo mexicano, Samuel Ruiz, el responsable de la mediación entre el Gobierno Federal y la guerrilla del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), alzada en armas el 1 de enero de 1994 en Chiapas para reclamar los derechos de los pueblos nativos de la zona. Su labor humanitaria, en especial en aras de las comunidades indígenas le valió numerosos reconocimientos como el Premio Simón Bolívar de la Unesco, una nominación al Nobel de la Paz y la admiración del Papa Juan Pablo II.



El obispo que ejerció de mediador con la guerrilla zapatista en Chiapas, Samuel Ruiz, ha fallecido este lunes a los 86 años en un hospital de Ciudad de México por complicaciones de salud, informaron fuentes eclesiásticas.

Ruiz, muy conocido y respetado en México por su labor en favor de la paz y su defensa de los grupos indígenas, había sido reportado muy grave en las últimas horas. El religioso estuvo a cargo de la diócesis de San Cristóbal de las Casas desde 1960 a 2000, año en que se jubiló.

Originario de Irapuato (Guanajuato, centro del país), nació el 3 de noviembre de 1924 en un hogar de jornaleros agrícolas migrantes a los campos de Estados Unidos. El mayor de cinco hermanos, orgullosamente decía ser de familia de "braceros".

Ingresó a los 13 años a un seminario, ordenándose sacerdote y doctor en Teología Dogmática y Sagrada Escritura en 1949. Diez años más tarde llegó a Chiapas para recibir la ordenación como obispo en San Cristóbal de las Casas, su diócesis hasta jubilarse en 1999.

En 1975 inicia el movimiento de diáconos indígenas y promueve la creación de instituciones de solidaridad con las comunidades nativas de Chiapas, así como por la sensibilización en el respeto a los derechos humanos.

Fiel seguidor de la teología de la liberación, participa como mediador en distintos conflictos latinoamericanos y funda en 1989 el Centro Fray Bartolomé de las Casas, que desarrolla desde entonces en Chiapas una labor activista en favor de los pueblos indígenas.

Su activismo le valió sufrir dos atentados de grupos radicales, de los que salió ileso. Un año más tarde, el Nobel de la Paz argentino Adolfo Pérez Esquivel lo postuló como candidato para dicho galardón.

Renunció a la diócesis de San Cristóbal el 3 de noviembre de 1999 al cumplir 75 años, para dejar el cargo a Felipe Arizmendi, y se trasladó a la ciudad de Querétaro (centro del país) donde residió hasta su hospitalización el 10 de enero.

Por su trayectoria, recibió numerosos premios de universidades, organismos pacifistas y gobiernos de distintos países, entre los que destaca el Premio Simón Bolívar de la Unesco y el reconocimiento del Papa Juan Pablo II. También fue honrado con varios honoris causa.

Ruiz contribuyó a llevar a buen puerto la negociación entre el Gobierno federal y la guerrilla del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), alzada en armas el 1 de enero de 1994 en Chiapas para reclamar los derechos de los pueblos nativos de la zona.

En 2008, formó asimismo parte de una comisión negociadora con otra guerrilla, el Ejército Popular Revolucionario (EPR), que reclamaba al Gobierno la entrega de dos de sus militantes desaparecidos. El proceso se cerró sin resultados.

El actual titular de la diócesis de San Cristóbal, el obispo Felipe Arizmendi, dijo en 2009 durante las celebraciones por los 50 años de la ordenación de Ruiz que la vocación de éste quedó marcada por "descubrir y ver de cerca la marginación de una cantidad de comunidades ante una situación de dominación generalizada".

"Un hombre fiel a sus ideas"

Ante la pérdida, el presidente de México, Felipe Calderón, no tuvo más que palabras de respeto y admiración hacia el obispo Ruiz García, al que calificó como "un gran mexicano comprometido con la gente más pobre del país, con los indígenas".

Ante miembros de la comunidad mexicano libanesa, Calderón guardó un minuto de silencio en honor al obispo e indicó que la muerte de Ruiz es "una pérdida muy, muy lamentable". Ruiz, dijo Calderón, fue "un hombre fiel a sus ideas, a sus creencias, a sus valores, hasta el último día".

El mandatario del conservador Partido Acción Nacional (PAN) admitió en el acto que admiraba al obispo Ruiz y apuntó que "independientemente de credo religioso, convicciones políticas, hará, desde luego, falta en el país".

Los restos mortales del obispo emérito de San Cristóbal de Las Casas serán trasladados a la localidad donde realizó su labor por 40 años. El actual titular de la diócesis, el obispo Felipe Arizmendi, explicó que el cuerpo del religioso será expuesto en la catedral de la urbe a partir de la noche de este lunes para que los fieles puedan despedirse de él.

Las honras fúnebres continuarán durante el día de este martes, fecha en la que Ruiz hubiera cumplido 51 años ordenado como obispo. El funeral se celebrará el miércoles a mediodía en la catedral, que será también lugar para su descanso eterno.

"Se esforzó por construir un México más justo, igualitario, digno y sin discriminación, en el que las comunidades indígenas tengan voz y sus derechos y libertades sean respetados por todos", apuntó la oficina de la Presidencia en un comunicado.

La nota reconoce también el papel fundamental que tuvo el religioso "para alcanzar la paz en el estado de Chiapas después del alzamiento zapatista, en 1994", ya que actuó de mediador entre la guerrilla y el gobierno federal.

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