Economía

Aprobado el informe que incluye un retraso "progresivo" de la jubilación

incorpora una modificación que reclama un nuevo marco legal

Martes 25 de enero de 2011
Sin que sirva de precedente, casi la totalidad del Congreso de los Diputados se ha puesto de acuerdo para aprobar las recomendaciones al Pacto de Toledo. De este modo, los diferentes grupos parlamentarios hacen explícito el compromiso en favor de la defensa del mantenimiento y mejora del sistema público de pensiones "basado en el reparto y la solidaridad".

El Congreso de los Diputados aprobó las veintiuna recomendaciones del Pacto de Toledo sobre la reforma de las pensiones, en las que se ha incluido un voto particular de CIU para que cualquier modificación de la edad legal de jubilación sea "progresiva" y no "homogénea y forzosa". El grupo catalán ha presentado su voto de hoy como una corrección al primer voto particular que registró. El procedimiento ha sido criticado por PP y ERC, que reclamaron a los nacionalistas catalanes que lo presentaran como una enmienda transaccional fruto del acuerdo entre CIU y el PSOE.

El otro voto particular que salió adelante fue uno conjunto del PSOE, PP, CiU, PNV, ERC-IU-ICV y Grupo Mixto, en el que se defiende el mantenimiento y mejora del sistema público de pensiones basado en el reparto y la solidaridad. Entre las veintiuna recomendaciones destacan la posibilidad de usar índices diferentes al IPC para revalorizar las pensiones (como salarios o la marcha de la economía), el acotar los casos para acogerse a la jubilación anticipada y el aumento del período de cálculo para la cuantía de la pensión. Además, también se aboga por que coticen los becarios de postgrado y las personas sujetas al régimen especial del Hogar a partir de cualquier trabajo periódico.

En el debate en el Pleno, Uxue Barkos (Nafarroa Bai) expresó el rechazo de su partido a las recomendaciones porque no le valen las líneas básicas de la reforma del Gobierno; mientras que Rosa Díez (UPyD) destacó sus votos particulares para que la ampliación de la edad legal de jubilación (hasta los 67 años) no sea obligatoria y para que los parlamentarios se incluyan en el Régimen General de la Seguridad Social.

Olaia Fernández (BNG) denunció que lo que propone el Gobierno se "reduce" a recortes sociales y conlleva un recorte de la pensión media futura en un 10 %. Gaspar Llamazares (IU) calificó el día de hoy de "triste" porque las recomendaciones que se aprueban son las que dictan los mercados y el sistema capitalista. Su socio de grupo parlamentario, Joan Ridao (ERC) insistió en que el Gobierno quiere "desguazar la joya del Estado", que es el sistema de pensiones.

Desde el PNV, Emilio Olabarría criticó que la negociación del Gobierno se haya centrado sólo en dos variables (aumentar de 15 a 25 años el período para calcular las pensiones y elevar a 67 años la edad legal de jubilación). Carles Campuzano (CiU) rechazó la visión catastrofista de parte de la Cámara porque nadie ha planteado desmantelar y privatizar el sistema público de pensiones.

Sobre los trabajos de la Comisión, el portavoz del PP Tomás Burgos dijo que el Gobierno no se lo ha puesto fácil con la congelación de las pensiones contributivas y advirtió al Ejecutivo de que debe atender las recomendaciones que hoy se aprueban y no hacer una reforma desde la "arrogancia" y con medidas "milagros" sin acuerdo. La réplica del PSOE la dio el ex ministro Jesús Caldera, quien dijo que las reformas adecuadas y a tiempo no recortan derechos, sino que los consolidan.

Valeriano Gómez, satisfecho
El ministro de Trabajo e Inmigración, Valeriano Gómez, ha asegurado que el informe final de recomendaciones de la Comisión del Pacto de Toledo para la reforma de las pensiones aprobado por el Pleno del Congreso ha avalado con "una amplia mayoría" el esquema que ha planteado el Gobierno en sus mismas coordenadas de "gradualidad y flexibilidad" respecto al retraso de la edad legal de jubilación.

Así lo ha asegurado en declaraciones tras la votación en la Cámara Baja, que incluye una modificación pactada entre PSOE y CiU que pide un nuevo marco legal sobre la edad de jubilación "más basado en la flexibilidad y gradualidad", de manera que cualquier modificación del mismo se haga de manera "progresiva" y no de manera "homogénea y forzosa para el conjunto de las personas".

Gómez, que ha asegurado que este proceso contará con "largo periodo de adaptación para los jubilados, se ha mostrado confiado en que esta votación afecte positivamente al consenso sobre los principales ejes de la reforma con los agentes sociales en un diálogo que está en su recta final pero aún no se puede dar por concluido.

Todavía es necesario seguir trabajando y no se puede dar nada por concluido", ha incidido el ministro, quien ha señalado que el Gobierno seguirá dialogando "de forma especialmente intensa" y sólo parará cuando el nivel de acercamiento "sea suficiente" en todos los ámbitos de discusión.

Esto con independencia de que haya que continuar los trabajos tras la aprobación del anteproyecto de reforma de pensiones este viernes en el Consejo de Ministros, algo que se hará en cualquier caso.

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