Jude Celestine, el candidato oficialista en las elecciones haitianas anunció este miércoles que se retira de la contienda electoral, luego de que la semana pasada la Organización de Estados Americanos (OEA) diera a conocer su informe sobre la primera vuelta de estos comicios en donde de cara a la comunidad internacional Mirlande Manigat y Michel Martelly, quedaran como los "presidenciables" para la segunda ronda que se espera tenga lugar en marzo. La renuncia de Celestin, según el secretario general adjunto de la OEA, Albert Ramdin, es un paso "positivo" para el desarrollo de unas elecciones salpicada por la polémica y los escándalos de fraude.
El oficialista partido haitiano Inite retiró su candidatura a la presidencia del país, por lo que la exprimera dama Mirlande Manigat y el cantante Michel Martelly disputarán la segunda vuelta de los comicios, según un comunicado de la dirección del movimiento político.
La formación política expresa su agradecimiento al candidato oficialista,
Jude Celestin, quien no firma el comunicado, por "entender la situación", al tiempo que pide a la coordinación del partido, a sus miembros, simpatizantes y a la población haitiana permanecer "en calma" y "mantener la movilización".
Inite anunció, por otra parte, que va a seguir "la batalla para asegurar la victoria de sus candidatos al Senado y a la Cámara de Diputados en la segunda vuelta que está programada".
Con la retirada de Celestin, la formación oficialista acoge las recomendaciones de la Organización de Estados Americanos (OEA), que elaboró un informe de verificación sobre la primera vuelta de los comicios del 28 de noviembre y planteó la necesidad de excluir al candidato oficialista de la segunda vuelta en beneficio de Martelly.
Los resultados oficiales provisionales de la primera ronda habían dado a
Manigat el 31,37% de los votos; a Celestin, el 22,48%; y a Martelly, el 21,84%.
La OEA, sin embargo, restó votos a los tres candidatos ante las irregularidades detectadas y estimó que Manigat había obtenido el 31,6% de los sufragios,
Martelly el 22,2% y Celestin el 21,9%.
La decisión de retirar la candidatura de Celestin había sido ya anunciada como muy posible ayer por el coordinador de Inite, el senador Joseph Lambert, quien se mostró partidario de tener en cuenta "al pueblo" ante la perspectiva de sanciones internacionales, ya que "el país no está listo para un embargo", dijo.
Durante las últimas semanas la comunidad internacional ha intensificado su presión sobre el Gobierno haitiano con numerosos comunicados en los que tanto la ONU, como la UE, Estados Unidos y otros países han considerado insoslayables para el Gobierno y el órgano electoral haitiano las
recomendaciones de la OEA.Washington revocó el pasado viernes los visados a varios funcionarios del Gobierno de René Préval y este miércoles, el secretario general adjunto del organismo interamericano, Albert Ramdin, afirmó que habrá una "preocupación real" si Haití no aplica las citadas recomendaciones para la segunda vuelta de las elecciones. El alto funcionario agregó que una pronta decisión es necesaria porque la situación en el país caribeño es "demasiado volátil".
La OEA: un paso "positivo" El
secretario general adjunto de la OEA, Albert Ramdin, dijo que respeta si un candidato o un partido decide retirarse de la contienda electoral en Haití, algo que, agregó, sería "positivo" porque aportaría claridad al proceso.
En declaraciones a los periodistas tras celebrarse a puerta cerrada una sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre la situación de Haití, Ramdin aclaró que no ha sido informado oficialmente de la decisión del partido oficialista haitiano, Inite, de retirar su candidato a la Presidencia, Jude Celestin, de la contienda.
"En un proceso democrático una persona tiene el derecho de convertirse en candidato y participar en unas elecciones, pero también a retirarse. Es una decisión del partido o del candidato. Respetamos decisiones de esta naturaleza", señaló Ramdin.
La renuncia de un candidato "sería positivo solo en el sentido de que aportaría claridad sobre quién avanza" de cara a la
segunda vuelta, aclaró. "Veremos en las próximas horas cuál será el impacto", sostuvo.
Ramdin quiso dejar claro que la OEA no está impulsando a ningún candidato o partido. "Lo único que la OEA y la comunidad internacional pueden hacer y han hecho es ayudar a fortalecer el proceso electoral y apoyarlo, porque creemos que tiene que ser libre, justo y creíble y adecuadamente organizado", indicó.
La OEA verificó los resultados de la primera vuelta de los comicios presidenciales y legislativos del 28 de noviembre y aconsejó otorgar a Martelly el segundo lugar en detrimento de Celestin.
Tras la decisión de Inite, la segunda vuelta sería disputada entre la exprimera dama Mirlande Manigat y Martelly. Ahora, otra misión de expertos jurídicos asiste a las autoridades electorales de Haití en la fase de impugnaciones. Después, el
Consejo Electoral Provisional (CEP) anunciará el resultado definitivo y convocará a la segunda vuelta.
"Cuanto antes haya claridad sobre cuál será el próximo paso y cuál será el calendario", antes se puede formar un Gobierno y un brazo legislativo constitucionalmente electo que puedan comenzar a afrontar los "muchos problemas no políticos" que sufre Haití, dijo.
La OEA espera y hace un llamamiento a todos los actores políticos en Haití para que la "paz y estabilidad" permanezcan el principal objetivo para todos los involucrados en el proceso y que respeten el marco constitucional, afirmó.
El pasado día 24, el jefe de la Misión de las
Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah), Edmond Mulet, dijo que los resultados podrían ser dados a conocer el 2 de febrero próximo.
El CEP estima que la segunda vuelta se celebrará el próximo 20 de marzo, informó a Efe una fuente de ese organismo. La Constitución de Haití establece el 7 de febrero como fecha para el traspaso del poder de Préval a su sucesor.
"El calendario electoral y el 7 de febrero son temas muy importantes a las que las autoridades deberían prestar plena atención", señaló. Debe haber un "entendimiento político" sobre cómo proceder en este tema concreto, consideró. "Esperamos todos en el continente y en la OEA que el calendario y el ciclo electorales puedan cerrarse cuanto antes", añadió.
"
Haití necesita un presidente constitucionalmente electo, un Gobierno que tenga el mandato pleno a través del proceso electoral para comenzar a trabajar en el desarrollo social y económico, en asuntos que preocupan a los haitianos, como la situación humanitaria, el cólera...", señaló Ramdin. Y agregó que también es necesario resolver la crisis electoral para que todos los haitianos puedan trabajar de manera más "unida" y "armónica".