Javier Cámara | Jueves 27 de enero de 2011
Pues Zapatero lo ha conseguido. Al final tenemos la jubilación a los 67 años como él quería. El presidente podrá decirle tranquilo y sonriente a Merkel la semana que viene y a Sarkozy después que está cumpliendo, que hace los deberes y que España no corre peligro y no necesita la ayuda de la UE. Ahora me interesa ver cómo lo venderá aquí. ¿Como un pacto social, o, incluso, si lo apoya el PP, como un gran pacto de Estado?
Pero ¿en qué posición quedan los sindicatos? Juraron y perjuraron que nunca se doblegarían a una jubilación a los 67, que se echarían a la calle si eso pasaba y que le harían a Zapatero todas las huelgas que hicieran falta. Pues han reculado. Pueden disfrazarlo como quieran, al final tenemos lo que el presidente de izquierdas con políticas de derechas había propuesto, por mucho que digan que es el Gobierno el que ha dado marcha atrás. Y la realidad es que todo era un farol porque el resultado del fracasado paro general de septiembre dejó claro que no es un argumento de peso para negociar nada.
Parecía lógico que hubiera que combinar edad de jubilación con tiempo de cotización, pero el gran problema por resolver es que alargar la vida laboral no sirve para nada si no se genera empleo. Pueden presentar la reforma de pensiones y jubilación que quieran, que si no se hace una efectiva reforma del mercado de trabajo nada será suficiente para garantizar la pensión a los 67 años… ni a los 70.
Por cierto, la mitad de los jóvenes españoles menores de 25 años que están en paro tienen poco más de dos años para encontrar trabajo y conseguir después que no les despidan hasta los 67. Si no lo hacen, que no cuenten con el cien por cien de su pensión.
Y digo yo: ¿Estamos arreglando algo? ¿Es lo suficientemente profunda esta reforma como para aliviar las cuentas que tiene actualmente el Estado? ¿De verdad así se nos van a solucionar todos los problemas de déficit y de deuda? ¿Cuánto hay de pose de cara a las elecciones en esta reforma?
Tengo la sensación de que todo ha sido un gran teatro y que lo único que querían tanto el Gobierno como los sindicatos era ponerlo muy difícil, adornarlo con gran parafernalia, para al final sacar todos pecho con una reforma que llega tarde y que no sabemos si va a arreglar los problemas de este país. La foto es lo único que cuenta. Ya lo dijo Zapatero y las elecciones están a la vuelta de la esquina.
TEMAS RELACIONADOS: