Un nuevo escándalo de campesinos sometidos a trabajo esclavo vuelve a salpicar la opinión pública de Argentina, luego de que semanas atrás se descubriera de que los obreros de la exportadora holandesa de granos Nidera se encontraban en condiciones de esclavitud. En esta oportunidad, la cerealera Pioneer está siendo investigada por ministerio de Trabajo de Córdoba y la Justicia de esa provincia central, luego de que la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) denunciase las infrahumanas condiciones de 140 empleados de tres plantaciones de maíz que operaban para la multinacional.
El ente recaudador de impuestos de Argentina denunció a la filial local de la cerealera multinacional Pioneer tras detectar en el centro del país tres campamentos con
140 trabajadores rurales supuestamente sometidos a trabajo esclavo, informaron fuentes oficiales.
La denuncia por "trata de personas y reducción a la servidumbre" fue presentada por la
Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) ante el ministerio de Trabajo de Córdoba y la Justicia de esa provincia central, situada a unos 700 kilómetros al noroeste de Buenos Aires.
La denuncia es el resultado de una investigación hecha por la Afip, a través de la Dirección General de los Recursos de la Seguridad Social, que detectó extremas condiciones de insalubridad y precariedad laboral en un establecimiento agropecuario situado en el Paraje Monte del Rosario, donde se realizan tareas manuales de desflore de maíz.
"Preparamos un procedimiento para un sábado al mediodía y se allanó el predio por orden del juez federal Ricardo Bustos Fierro", comentó a Efe el director general de los Recursos de la Seguridad Social, Carlos Sánchez.
El funcionario precisó que si bien Pioneer Argentina es la explotadora del predio, los peones están registrados por
Adecco Specialities, una empresa que presta servicios de
trabajo eventual o temporal."Para nosotros el principal responsable es Pioneer. Incluso el ingeniero que está al frente de los trabajos en el predio pertenece a esa empresa", destacó Sánchez.
El funcionario señaló que el Gobierno argentino "no va a retroceder un paso" en denunciar a las firmas que cometen esta clase de ilícitos. "Los empleadores que tercerizan lo que hacen es precarizar el trabajo", consideró.
En un comunicado, la Afip señaló que "las instalaciones allanadas no tienen luz eléctrica y que los trabajadores, trasladados desde localidades de la provincia de Santiago del Estero, estaban alojados en casillas de chapa, sin aislante térmico ni contra alimañas e insectos".
"El agua para consumo estaba en tanques apoyados sobre la tierra y expuestos al sol durante todo el día, y se extrae de los mismos pozos usados para el riego de los campos", detalló antes de indicar que los baños "eran construcciones sin puerta y con un pozo para los residuos".
En su investigación, los funcionarios constataron que los trabajadores rurales cobran
97 pesos (unos 24 dólares) diarios, que eran pagados al finalizar todo el trabajo, previo descuento de dinero en caso de dañar las plantas.
"Ninguno de los trabajadores conocía cómo medirían dicho daño, por lo que, en definitiva, no saben cuánto cobrarán. Además no tenían permitido
abandonar el predio hasta que concluyeran la labor", añadió.
El subsecretario de Fiscalización del Ministerio de Trabajo, Guillermo Alonso Navone, dijo que pese a la curva descendente del empleo informal en todo el país, "el sector rural mantiene el primer lugar en ese rubro".