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Nigel Townson (dir.): ¿Es España diferente? Una mirada comparativa (siglos XIX y XX)

reseña

Sábado 12 de febrero de 2011
Nigel Townson (dir.): ¿Es España diferente? Una mirada comparativa (siglos XIX y XX). Traducción de Zira Box y Ana Valera. Taurus. Madrid, 2010. 304 páginas. 22 €


En un artículo que vio la luz en 1928, Marc Bloch aseguraba que la generalización y el perfeccionamiento del método comparativo eran, en aquel entonces, una de las necesidades más urgentes de los estudios históricos. Pese a los progresos realizados, no dudaba en afirmar que la mayoría de los historiadores todavía se mostraban reacios. Estos, sostenía Bloch, “opinent poliment du bonnet” y después vuelven a su trabajo, sin cambiar en nada su forma de proceder. La expresión francesa opiner du bonnet significa un acuerdo total con las opiniones del otro; la imagen deriva del birrete que, en el pasado, alzaban los doctores de la Sorbona para patentizar una coincidencia. Muchas décadas después, las cosas han cambiado y la nómina de los historiadores que, tras el cortés asenso en relación con el comparativismo, vuelven a sus tareas sin cambiar en nada las maneras de hacer Historia, ha ido reduciéndose poco a poco. El método comparativo, no obstante, continua siendo más mentado que desplegado.

La comparación es el eje fundamental del volumen que, bajo la dirección de Nigel Townson, acaba de publicar la editorial Taurus: ¿Es España diferente? Una mirada comparativa (siglos XIX y XX). Desde las primeras páginas se reivindica un enfoque explícitamente comparativo a fin de contribuir al interesante debate sobre si la España contemporánea ha sido o no ha sido distinta de otros países. Para llevar a cabo este ejercicio se han seleccionado media docena de temas: la cuestión nacional (José Álvarez Junco), las guerras civiles del siglo XIX (María Cruz Romeo), el anticlericalismo y la secularización (Nigel Townson), la Segunda República (Edward Malefakis), la dictadura de Franco (Nigel Townson) y la Transición (Pamela Radcliff). La excepcionalidad que ha predominado en nuestras miradas sobre el pasado reciente, concluyen los autores, no tiene razón de ser. España no ha sido diferente –no muy diferente, en todo caso– a otras sociedades vecinas.

El resultado es un libro muy interesante y polémico, en el buen y rico sentido del término. Los ensayos están bien planteados e informados y en ellos se hace un gran esfuerzo para reflexionar sobre la Historia española en relación con los países de Europa occidental y central. El conjunto es satisfactorio, aunque me parece que no se encuentra al mismo nivel que otros volúmenes recopilatorios anteriores de Townson, ya sea sobre la historia virtual o el republicanismo. Entre los elementos a reconsiderar destacan los siguientes: la reflexión sobre la excepcionalidad, que no puede quedarse en la época contemporánea, puesto que resulta incomprensible sin vincularla a la famosa leyenda negra; la ausencia de América en los textos dedicados al siglo XIX, sobre todo si tenemos en cuenta que muchas de las futuras repúblicas formaron parte hasta bien entrada la centuria de la monarquía hispánica y se vieron envueltas, asimismo, en procesos nacionales y guerracivilistas en las décadas siguientes; y, por último, el texto sobre la experiencia republicana, que presenta algunas características específicas, imponiéndose los juicios de valor por encima del análisis histórico. Como quiera que sea, estamos antes un libro importante, que abre caminos, sugiere vías de reflexión y contribuye con fuerza a la necesaria tarea de repensar y reposicionar a España en la Historia de Europa y del mundo.

Por Jordi Canal

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