Cultura

La mirada intensa del artista argentino Antonio Berni, en la Fundación Picasso

exposición hasta el 27 de febrero

Martes 15 de febrero de 2011
Figura central en los debates estéticos contemporáneos, representante argentino en diversas exhibiciones internacionales desde 1935, premiado en la Bienal de Venecia en 1962, Antonio Berni es, sin dudas, uno de los artistas más representativos del arte argentino del siglo XX. De espíritu inquieto y curioso, su proyecto creador está asociado a la permanente indagación de representaciones estéticas tendentes a interpelar de manera crítica al espectador. Para ello no cejó un instante en la búsqueda de una materialidad no convencional ni en la representación de propuestas innovadoras en términos plásticos coherentes con su proyecto creador comprometido en términos estéticos y políticos.

Desde octubre del año pasado, la Fundación Picasso, en Málaga, acoge una exposición sobre el artista argentino Antonio Berni. En los collages, en sus intervenciones muralistas o en el principio, con el empleo del óleo junto a la búsqueda de nuevos lenguajes expresivos a través de la combinación de éste con otros materiales y técnicas es posible rastrear un itinerario creador rico en experimentación que da cuenta de las exploraciones del artista y, a la vez, permiten narrar desde ellas momentos claves de la historia artística y cultural argentina.

La muestra que se exhibe hasta el 27 de febrero, Antonio Berni la mirada intensa es una propuesta que propone reestablecer esta extensa trayectoria traducida en sucesivos tránsitos, ensayos e indagaciones en torno a diferentes búsquedas expresivas, soportes y materiales. Itinerario particular pero a la vez común a otros artistas que, provenientes de diferentes metrópolis culturales colaboraron en la construcción de espacios de arte moderno equivalentes a procesos internacionales basados en un alto grado de interacción entre espacios y actores de diversos orígenes.



La investigadora Diana B. Wechsler, curadora de Antonio Berni la mirada intensa invita en el texto del libro que Eduntref publicó para acompañar a la muestra, a recorrer los pasos del artista argentino dentro de una red de textos y obras –propias y ajenas– que conforman una trama activa y, a través de su obra, reconstruir una “arqueología del relato moderno”.

En diálogo con esta cronista, Wechsler profundiza detalles de la exposición y traza un paralelo ineludible entre el artista argentino y Pablo Picasso cuya muestra, Picasso la mirada del deseo se exhibió en la Argentina en las salas del MUNTREF (museo de la Universidad Nacional de Tres de Febrero) en el marco de un convenio entre la Fundación Pablo Ruiz Picasso-Casa Natal del Ayuntamiento de Málaga, con la curaduría de Lourdes Moreno, directora de esta institución, y la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) de Argentina. Al respecto, la pregunta de rigor es el vínculo entre la muestra de Antonio Berni en Málaga y la de Pablo Picasso en la sede de la UNTREF.

"Esta exposición se realizó en el marco de un convenio de colaboración entre la Fundación Picasso y la UNTREF (Universidad Nacional de Tres de Febrero, universidad pública de la Provincia de Buenos Aires, Argentina) y su museo, el MUNTREF. La UNTREF es una universidad joven con gestión dinámica y muy buenos convenios internacionales lo que le permite desarrollar numerosas actividades de intercambio y colaboración científica, artística, cultural. Como en este caso, en donde la Fundación Picasso preparó y exhibió en las salas del MUNTREF, en Buenos Aires, la muestra de 62 obras bajo el título Picasso, la mirada del deseo, con curaduría de Lourdes Moreno, directora de la Fundación malagueña y nosotros produjimos y estamos presentando hasta el próximo 27 de febrero, allí en Málaga, la muestra de 42 obras de Antonio Berni. En suma, un cruce de miradas la de Berni y Picasso, de uno y otro lado del Atlántico que aportan y enriquecen el relato de la historia del arte moderno", dice Weschler.

¿Qué rol ocupa la UNTREF en la organización de ambas muestras?
Como te decía, es clave ya que es una institución joven y dinámica desde donde se pueden desarrollar este tipo de proyectos con mucha agilidad y se puede imaginar este tipo de empresas complejas ya que sus autoridades, Jozami-Kaufman a la cabeza y todo el equipo de profesionales que trabaja en las diferentes áreas de la Universidad, responden afirmativamente a todo tipo de propuestas de crecimiento y expansión ligadas a las líneas de trabajo que la Universidad viene desarrollando. En este caso particular no es un dato menor decir que en medio de la crisis de 2002, el museo de la Universidad emerge y decide doblar la apuesta del proyecto universitario para aportar otro aire a la comunidad deprimida por la crisis económica e institucional. Del mismo modo, el museo –como la Universidad– fue creciendo y especializándose en estos años y decidió con Picasso abrir la primera muestra de un artista extranjero y correlativamente decidió también desarrollar su programa de difusión del arte argentino en el exterior, algo que comenzó unos años antes con la presentación en Roma de la exposición “Ejercicios de memoria, reflexiones sobre el horror a 30 años de la dictadura militar”, “Hay que comer”, la serie de Carlos Alonso, presentada en el IVAM (Instituto Valenciano de Arte Moderno) y ahora la muestra de uno de nuestros másdestacados artistas del siglo XX, Antonio Berni.

¿Es posible establecer puntos de contacto entre Berni y Picasso?
Más que puntos de contacto lo que identifica a uno y a otro es el modo de presentarse ante el medio de experimentar permanentemente, de reinventarse en cada coyuntura y de sostener en el tiempo ciertas obsesiones... Además ambos –Picasso indiscutiblemente en la escena internacional, y Berni a partir de los años 30 y centralmente en el ámbito argentino y latinoamericano–, funcionan como "artistas faro", referentes de sus contemporáneos y de las generaciones siguientes. Por otra parte, ambos fueron incansables productores cuyos catálogos muy difícilmente puedan cerrarse ya que produjeron gran cantidad de obra y han tenido además una intensa distribución.



¿Cuál es tu rol en la puesta de la muestra?
Soy la curadora de la exposición de Berni y a su vez la asesora académico-curatorial del museo de la Universidad, doble posición que favoreció –creo– la articulación entre los dos proyectos expositivos y a su vez, la edición "gemela" de los dos libros que acompañan a ambas muestras. De igual diseño y perspectiva de trabajo, reúnen estos libros investigadores de una y otra escena académica y cultural (la española y la argentina) exhibiendo justamente aspectos de la colaboración interinstitucional y académica que te comentaba. Entre ellos están Eugenio Carmona, catedrático de la Universidad de Málaga y especialista en Picasso, Lola Jiménez Blanco, profesora de la Universidad Complutense y especialista en arte nuevo y coleccionismos; Raul Antelo, de la Universidad Federal de Santa Catarina, Brasil especialista en teoría cultural, Isabel Plante, investigadora de la UNTREF, Rosa María Ravera de la Universidad Nacional de Rosario y quienes fuimos curadoras Lourdes Moreno y yo.

El proyecto que venimos desarrollando con la UNTREF pone tanta atención en las exposiciones como en las publicaciones que las acompañan, en este sentido, los libros catálogo que produjimos para ambas muestras creo que lo demuestran. Están no sólo poblados de ensayos de investigación sino además poseen un buen repertorio de imágenes y materiales documentales que esperamos los conviertan en libros de referencia. En el diseño gráfico trabajó el estudio de Marina Rainis que trabaja para la UNTREF y la coordinación editorial de Natalia Silberleib.

¿Qué otras personas trabajaron en este proyecto?
Linda pregunta, ya que permite situar aspectos claves no sólo de la labor curatorial sino de la labor académica, de la producción de conocimientos que se puede hacer desde la investigación, haciendo uso de recursos como los de las exposiciones de alto grado de circulación social. Así, por un lado, la UNTREF en las figuras de su Rector Aníbal Jozami y su vice rector Martín Kaufman, construyó la plataforma institucional necesaria (con el aporte además del Dr. Berraondo y el Dr. Griffa) que permitió enlazar los intereses de nuestra universidad con los de la Fundación Picasso y allí, la figura fundante de esta relación del Dr. Carmona, más la incansable presencia de Lourdes Moreno, la directora de la Fundación Picasso y todo su equipo de colaboradores que fue de gran valor para llevar este proyecto bilateral adelante. Además, ya puestos en la labor, fue fundamental contar con el apoyo de la familia Berni y especialmente de José Antonio e Inés quienes aportaron la enorme paciencia de recibirme infinidad de veces y abrir generosamente el archivo Berni para mi investigación, la que se complementó, claro está con otros archivos, hemerotecas, etc.

¿Por qué fue elegida Málaga como sede de la muestra?
La muestra de Berni está en Málaga desde el 22 de octubre de 2010, fue elegida como la muestra del "octubre picassiano" de esa ciudad, momento de alta intensidad para el movimiento artístico y cultural allí, y estará en exhibición hasta el 27 de febrero próximo. A su cierre, creemos que se exhibirá en otra sede española, pero aun estamos ajustando los detalles.

¿A qué otros destinos tienen previsto llevarla?
Estamos trabajando duramente para llevar la muestra a Madrid, Barcelona y París.



¿Qué impacto ha tenido en el público?
Días pasados me enviaron una fotografía de un número importante de público haciendo fila para entrar a ver la muestra en un día feriado. Creo que esto es muy gratificante. Por otra parte, la Fundación Picasso tiene su lugar establecido y su público de diferentes edades. Ellos programan actividades para niños, adultos, jóvenes, estudiantes, especialistas, de modo que además del "publico en general" y los cientos de turistas que visitan esa ciudad del mediterráneo, la Fundación trabaja para captar y llegar a diferentes sectores.

¿Cuál la evaluación que puedes hacer al respecto?
Soy investigadora de origen y llego a la curaduría hace ya mucho tiempo como un campo de prueba de mis hipótesis de trabajo. Sin embargo, al transitar este territorio profesional tan rico y vasto como complejo en la variedad de dimensiones que es necesario considerar, creo que no sólo cada exposición resulta un interesante campo de prueba para las investigaciones que llevo adelante, sino que además –y esta es una de las cosas que más me motivan– la manera de que el trabajo científico, en este caso el de las ciencias sociales (la historia del arte, los estudios visuales y culturales) alcance una circulación amplia, me animaría a decir casi masiva (siempre dentro del mundo del arte, claro, pero masiva al fin...).

Dicho más brutalmente, sobre 100 personas que acceden a un paper o 500 a un libro especializado son miles las que visitan una exposición y es allí donde nuestro trabajo adquiere un sentido más extendido y a su vez donde queda expuesta la responsabilidad social del investigador, del intelectual. En este sentido, mi evaluación es buena ya que creo que está siendo muy amplia la recepción de la muestra, está contribuyendo a abrir las miradas sobre el arte argentino y latinoamericano moderno, y a su vez fue y es una excelente experiencia para mí llevar adelante estos proyectos, conocer otros modos de trabajo –compartiendo montaje con conservadores, montajistas, etc.– y reconocer las posibilidades de acción de un área como la del arte y la cultura que, más allá de necesitar más o menos recursos económicos, requiere de la capacidad de soñar alto y sumar voluntades para llevar adelante proyectos como éstos, largos, complejos y ricos para todos.

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