Opinión

La suerte

Miguel Ors | Lunes 24 de marzo de 2008
Schuster se queja de la suerte, "no ha habido suerte". Cierto: no hubo suerte. Y el Valencia, en su Semana Grande (San José, las Fallas), resucitó y con él Koeman, su Lázaro "muerto" o casi. La suerte y Dios existen. ¿Que no se les ve, ni se les puede tocar, que no son tangibles ni se les puede ver? Así son Dios y la suerte. Schuster, al margen de sus ideales religiosos, que no sé si los tiene o no, ni importa para el caso, dada su veteranía en el fútbol, no debe apelar al tópico de la suerte para consolarse y consolar a la familia blanca. El hecho arítmético es que el Valencia, en su Semana Grande, se cepilló primero al Barça de los "Cuatro Fantásticos" (¿?) en su casa y a continuación, en la casa del anfitrión,del brazo de la suerte, que existe, que sí, le zurró badana al Real Madrtid.Y el otro hecho aritmético, a día de hoy, es que el Barça que cojea metafóricamente más que el Real Madrid, vuelve a estar ahí, cerca, separados el uno del otro por sólo cuatro puntos. Lo cual, si se mira la cosa desde el lado de la emoción,sustancia y esencia del fútbol,es fantástico, porque una Liga de "mayorías absolutas" es siempre aburrida.

-Pasa también -me decía esta misma mañana un compañero-, que a lo mejor el Real Madrid parece lo que no es, o no es lo ue parece.

Opinión galimática. Pero con meollo. La grandeza del fútbol, no se olvide, es su naturaleza. El fútbol es un conglomerado, y que siga siéndolo, de suerte, de aciertos, de errores, de previsiones imprevisibles, de captalismo (el Real Madrid, el Barça, el Milán, el Inter) y hasta de marxismo: ocurre esto del marxismo cuando el equipo pobre, empobrecido o demediado (el Valencia) atolla o agarrota al grandullón.

Hay Liga, que se dice, que dice el tópico. Pues viva la Liga. Una vida sin emoción y sin espíritu competitivo es una vida birriosa. Viva también, máxime en el fútbol, la incertidumbre.

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