Cultura

El minimalismo y el monocolor, protagonistas de los diseños de Lemoniez

cibeles Madrid Fashion Week

Viernes 18 de febrero de 2011
Ha sido el encargado de abrir la pasarela Cibeles 2011. Este diseñador ha viajado en el tiempo y, sin detenerse en ningún período en concreto, nos traslada al presente una gran variedad de elementos que nos recuerdan a la época más dorada de las casas de costura.


Lemoniez
El diseñador Fernando Lemoniez ha cerrado la primera jornada de la Cibeles Madrid Fashion Week con una colección inspirada en el Art Déco. El donostiarra abrió su desfile con un vídeo homenaje a la danza y a la música, para mostrar después sus diseños de líneas depuradas y dinámicas, propios de una mujer elegante, segura de sí misma y cuyo estilo permanece en el tiempo.

Los primeros compases han presentado al blanco y al negro como colores clave, utilizados de forma monocromática en camisas, abrigos y en faldas y pantalones de cintura alta. El largo hasta la rodilla de las faldas se perfila como tendencia de la temporada, y el pantalón pitillo o sastre como una pieza básica del fondo de armario. El marrón y el naranja plomo aparecen entre este binomio cromático, aportando un discreto toque de color.

Los cortes clásicos y el blanco inmaculado de los vestidos confieren un toque minimalista a las propuestas de Lemoniez. El modisto vasco se atreve también con cortes más arriesgados y con combinaciones de color, siempre manteniendo las líneas rectas y cuidadas. En esta vertiente más desenfadada, propone espaldas basculadas que acentúan los delanteros cortos, y túnicas y chaquetas de espaldas y mangas amplias estampados con grandes rombos verde hierba, marrón y negro, al estilo de la artista Sonia Delaunay.

En este universo romboide de colores neutros, destaca un vestido tipo sastre con estampados azul cielo sobre fondo blanco confeccionado con etamina de lana, con el que Lemoniez evoca el agua y la espuma del mar. La lana, ya sea estampada o lisa, y los tejidos brillantes como el raso se combinan en perfecta sintonía con el negro en los abrigos y gabardinas tres cuartos y largos, sumamente elegantes. De hecho, dos abrigos son las prendas estrella de la colección otoño-invierno de Lemoniez. De aspecto aterciopelado, logrado a base de la superposición de pelo, y de grandes espaldas y mangas, se presentan combinando rayas y colores, en un alarde de osadía y mezcla de conceptos.



Angel Schlesser
Una camisa, un pantalón y un vaporoso vestido de noche son las prendas imprescindibles para la temporada otoño-invierno de Angel Schlesser. El diseñador cántabro ha presentado su nueva colección en la Cibeles Madrid Fashion Week, apoyado desde la 'front row' por las actrices Paula Echevarría y Goya Toledo.

Para las horas de sol, Schlesser propone un estilo chic y funcional que mezcla lo femenino y lo masculino. El pantalón combinado con una camisa es la base de esta propuesta, que se completa con jerseys y chalecos. Las formas pitillo, con largos pirata o tobilleros, conviven con vaporosos pantalones acampanados.

La elegancia de las formas clásicas se ve aumentada por la sobriedad del gris y el negro de estas prendas, así como del blanco y los azul pastel de las camisas y de los tonos tierra de chalecos y jerseys. La única concesión a la estridencia de color que hace el modisto es al fucsia, que aparece en vestidos y en un desenfadado traje de chaqueta y pantalón.



El tweed, el paño y el popelín son los tejidos estrella de este look otoñal, en el que caben también los vestidos y las fandas entallada. Para refugiarse del frío, Schlesser apuesta por las chaquetas y por los abrigos, cuyas formas van del entallado clásico a anchas espaldas y mangas, en un alarde de osadía y originalidad.

Para la noche, la mujer de Schlesser elige sin dudarlo el negro, pero también se atreve con el verde musgo y el naranja quemado. El crêpe de seda aporta a los vestidos mucha vertiginosidad, aparte de una gran sensualidad y magnetismo.

Desfile de Devota & Lomba en Cibeles (Efe)


Devota & Lomba
Las formas son las protagonistas de la última colección de Devota & Lomba, que ha presentado sus propuestas para el otoño-invierno 2011-2012 en la Cibeles Madrid Fashion Week. Con el vestido como pieza estrella y basándose en diseños monocromáticos, el diseñador dibuja una mujer sobria que no renuncia a la modernidad de los complementos y los tejidos.

Los vestidos de la marca ciñen el cuerpo de la mujer hasta la rodilla, el largo de falda por el que Modesto Lomba se decanta en esta colección. En la línea más clásica, las prendas recuerdan al estilo siempre elegante y cosmopolita de Jacqueline Kennedy, reinventado a través de los colores y de las telas. En una línea más atrevida, los vestidos se presentan con cuerpos sobrepuestos, enormes cuellos estructurados sobre formas circulares, hombreras y margas con volumen.

Sin embargo, Devota & Lomba tampoco renuncia a prendas tan urbanas y sofisticadas como los pantalones pitillo y, por supuesto, las chaquetas y abrigos, confeccionados en amplias formas.

La paleta de colores de la colección se centra en el gris, en el verde oliva y en el azul marino, con algunas prendas en beige. Esta neutralidad de los tonos, que puede dar sensación de frialdad, contrasta con las pequeñas concesiones de luminosidad que ofrecen los detalles brillantes o el color fucsia, en sintonía con la idea que inspira la colección: el concepto de invasión y las formas orgánicas. Esta invasión se hace todavía más patente cuando se combinan tejidos brillantes con lanas, telas secas o incluso con gasas.

El toque atrevido de la colección lo ponen los complementos. Las formas tradicionales de bolsos y zapatos se actualizan con formas redondeadas o pequeñas desproporciones. También conviven tonos clásicos como el marrón o el negro con otros como el fucsia, que llega también a los zapatos de plataforma y a los 'peep toe'. Para los hombres, Devota & Lomba también propone juegos de formas en chaquetas y abrigos. Para completar el look urbano y sencillo, pantalones de pinzas de pitillo y mocasines, con bolsos estilo saco como complemento.

Desfile de Duyos en Cibeles (Efe)

Duyos
Un evento, una impresión, una sensación, esa es la idea que Duyos quiere transmitir para su desfile. Un ir y venir de colores, tejidos y formas que las modelos contoneaban sobre la pasarela Cibeles a ritmo de la música angelical de una gran artista, Jeanette, quien ha dado un inigualable ambiente al desfile interpretando, en directo, tres de sus temas más conocidos.

"Ganas de innovar y de contar cosas nuevas" porque "la moda es eso: proponer aires nuevos". Y eso es justo lo que ha hecho el diseñador. Dejando a un lado la atención acaparada por la increíble Jeanette, es innegable la influencia de los maestros de la época dorada de la costura española a finales de los años 60, cuando se buscaba la belleza femenina, en esta colección.

Una a una, las modelos iban saliendo de una gigantesca cámara CANON luciendo unas preciosas faldas rectas, por debajo de la rodilla, a veces con vueloy más cortas, pantalones altos, camisas y vestidos con capas superpuestas que caían por la espalda, cuellos cerrados de piel...

Y, de repente, un estallido de color, el rojo sangre combinado con el rosa palo ha sido lo más visto de esta colección, tanto en faldas, como en vestidos o pantalones y camisas. Sin duda, las mangas abullonadas y los tejidos de rosas en relieve han sido los protagonistas del desfile de Duyos. En cuanto a colores, el negro, blanco roto, alga, arena, plata, verde bosque, visón, azafata y oro se han hecho un hueco para la próxima temporada de otoño-invierno 2011/12.

Las prendas estrella, un abrigo tipo capa muy corto en terciopelo azul y abotonado en el centro con grandes botones dorados y una camiseta de manga corta realizada enteramente con pailettes en tonos malva combinada con una falda de raso larga hasta los pies. Este ha sido el conjunto con el que se ha cerrado el desfile de Duyos, en donde la modelo que lo lucía, al llegar al final de la pasarela, ha cogido la cámara de fotos que llevaba colgada en el cuello para captar una imagen de los fotógrafos.

Desfile de Duyos en Cibeles (Efe)


Roberto Verino
El segundo desfile de la jornada inaugural de la Madrid Fashion Week ha estado bordado con los retales más exquisitos y cuidadosos de la cultura china, al más puro estilo japonés urbano a la vez que funcional. La parte femenina ha estado marcada por los colores vivos y las texturas ricas en tejidos, mientras que los hombres siguen mostrando la sabia elegancia oriental.

La máxima de Roberto Verino es que la mujer se sienta a gusto y bella con prendas funcionales y, una vez más, lo ha dejado demostrado sobre la pasarela Cibeles. Practicidad, modernidad y atemporalidad, esos son sus objetivos. En cuanto al hombre, cuyo indiscutible representante ha sido un elegante y estiloso Jon Kortajarena, el diseñador sigue decantándose por el traje clásico y perfecto, una prenda con el estilo de un alma viajera que no teme la aventura.

'Sol Naciente', así se llama la colección de Roberto Verino para la próxima temporada de otoño-invierno 2011/12, que ha empezado con un desfile en el que los trajes clásicos de corte masculino con tejidos tweed y espiga y los bordados eran los grandes protagonistas. Los abrigos mongoles y estilo kimono con detalles en piel de zorro y obis de cuero, vestidos con asimetrías, trajes entallados con apliques y cierres orientales y pantalones de línea sastre con largo al tobillo, también han tenido su particular hueco.

En un segundo pase de modelos, el dorado, a veces combinado con el color negro, han desfilado por la pasarela inundándola de gabardinas, sedas, faldas a la rodilla, chaquetas entalladas en cuello mao y, para él, abrigos de paño y piel en tonos marrones y tabaco.

Después de otro breve parón, el desfile ha vuelto a arrancar con una explosión de colorido y elegancia en donde los rosas fucsia, azules, rosas palo o malva han brillado junto con los estampados florales o los bordados de pájaros. Glamourosos chaquetones de piel en vivo color y punto grueso y, en su vertiente masculina, trajes en cálidos tonos amatista. Finalmente, el ambiente se ha envuelto de la elegancia de la noche, en la que los vestidos espectaculares con largos al tobillo o hasta los pies han sobresalido por encima de lo demás, convirtiéndose en prenda estrella uno negro de lentejuelas, escote en v y sin mangas.


Jesús del Pozo
El modisto ha recibido el encargo de inaugurar la pasarela Cibeles 2011. En un viaje en el tiempo, el diseñador ha presentado una colección en la que predomina el verde, color de la esperanza. Este diseñador ha viajado en el tiempo y, sin detenerse en ningún período en concreto, nos traslada al presente una gran variedad de elementos que nos recuerdan a la época más dorada de las casas de costura.

Los altísimos botines de terciopelo verde ya lo venían anunciando, el color de la esperanza y el suave tejido iban a imponerse como tendencia a lo largo de toda la colección que Jesús del Pozo ha presentado inaugurando la Madrid Fashion Week de este año. Pero no han sido los únicos colores que han triunfado, acompañando a un verde botella en todas sus tonalidades, desde su vertiente más oscura hasta la más clara, este magnífico diseñador ha incluído también el negro, el marrón, el gris y un tono crudo en su particular paleta de colores.

Pero el protagonismo del desfile de Jesús del Pozo se lo han llevado los ceñidos vestidos de noche con efectos gráficos transparentes y mucho encaje.

Los abrigos largos de piel y los de estilo capa también han tenido cabida en esta bellísima colección marcada, sobre todo, por la sobria elegancia de las formas rectas y los vestidos de cuello cerrado y manga larga.

El que venía siendo el tejido estrella de la temporada otoño-invierno 2011/12, la lana, también ha querido hacerse un hueco entre los diseños de Jesús del Pozo. Además, elaborados pliegues recuperan los predominantes volúmenes de la firma, mientras ribetes bordados en dorado subrayan cinturas y caderas.

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