La segunda jornada de Madrid Fashion Week acoge los desfiles de Victorio y Lucchino, Hannibal Laguna, Amaya Arzuaga, Agatha Ruiz de la Prada, Francis Montesinos y Roberto Torretta. Fotos de los desfiles
Roberto Torretta ha sido el encargado de cerrar la tercera Jornada de la Cibeles Madrid Fashion Week. Su colección para el otoño-invierno de 2011 mezcla lo mejor del
pasado con la frescura del
futuro, aportando a la mujer una frescura y comodidad necesarios para la vorágine del día a día. Así, jugando con la temporalidad, el modista argentino juega con la
silueta femenina impregnándola de diversas prendas.
Los vestidos, las chaquetas toreras y las faldas cortísimas transportan a la mujer a un
viaje que recorre el pasado y el futuro. Se reinventan los trajes con pantalones pitillo o faldas lápiz en lanas fluidas y espigas. Los abrigos, blusas y vestidos se yuxtaponen con pantalones antorcha y faldas levemente plisadas. Dos
abrigos de plumas por la rodilla han llamado la atención de los espectadores.
Entre los tejidos destacan toques en piel, cordes de cuero, georgette ligero como una pluma, satín y jersey de lana, que vuelven a transportar a la mujer de Torretta a un viaje en el tiempo. Los colores de los diseños pasan de los negros profundos y grises a la
frescura de los rojos bermellón, los beiges y verdes frescos.
El desfile ha puesto fin con un carrusel horizontal, en el que las modelos no han cruzado la pasarela, sino que han realizado un
pase horizontal ante la sorprendente mirada de los asistentes.
La
sobriedad de la colección de Roberto Torretta la han marcado los complementos, en la que sobresalen grandes bolsos de mano hechos de piel, gafas de sol con un toque futurista y largos guantes de cuero.
Francis MontesinosFrancis Montesinos ha querido rendir un homenaje al creador, pintor y escultor americano
Matt-Lamb con su colección 'Umbrellas' y sus propuestas no han dejado indiferente a nadie. El desfile ha comenzado y terminado con un coro de niños que bailando y cantando a modo de coreografía daban paso a las creaciones de
Montesinos a la vez que portaban unos originales paraguas, creaciones del diseñador.
De esta forma, la
pintura de este artista se convierte en la seña de identidad de la colección y en el motor de los valores que transmite el modisto valenciano para las tendencias del otoño-invierno de 2011. Los estampados, sacados de los cuadros del pintor, están hechos con
colores ocres (marrones, naranjas, beigs y dorados), sin olvidarse de los neutros como el negro, el gris o el blanco. Todos ellos impregnan los diseños como si se tratara de lienzos.
Con estas pinceladas, la mujer de Montesinos se viste con faldas y vestidos cortos, largos y entallados, con los que transmite una explosión de
alegría. Los trajes de chaqueta, los abrigos largos, los jerseys de lana con cuello largo y los ponchos con gorros también tienen cabida en la colección femenina de Montesinos. Por su parte, para los hombres presenta trajes de chaqueta, camisas, jerseys de lana y ponchos que le permiten abrigarse para el frío invierno. Y calzados con originales zapatos en punta.
Hilaturas de toda una vida como las rayas diplomáticas, los príncipes de gales con
bordados geométricos, espigas de lanas en ocres y arenas, los jacqards en negros combinados con los
estampados mosaicos o retablos son los tejidos que utiliza el modista, basándose en la premisa de Matt Lamb de enriquecer e iluminar el mundo.
Como complementos, Montesinos dota a sus modelos de
sobriedad, destacando los leotardos y las medias negras, guantes largos hasta el codo, pulseras y grandes bolsos a modo de maleta.
Agatha Ruiz de la PradaSiendo fiel a sí misma, Agatha ha presentado a una mujer
alegre que se atreve con todo. Así destacan los
vestidos entallados y largos, trajes de chaqueta, pantalones entallados, chaquetas torera, jersey ceñidos, abrigos largos o cortos que la aportan la comodidad necesaria para el día a día.
No obstante, la mujer de
Agatha también es capaz de decantarse por
vestidos con volantes y elegantes blusas adornados con originales volantes y pantalones vaqueros pitillos, que aportan a la mujer de Agatha una sencillez a la que poco nos tiene acostumbrados. El rojo, blanco, fuscia, rosa, verde, amarillo, azul, naranja... son la gran variedad de
colores que presenta la diseñadora madrileña en esta colección.
Las formas, otro de sus señas de identidad, están muy presentes en la colección. Así, las siluetas se trasforman en globos a través de frunces y pliegues que marcan escotes, puños y cinturas. Los tejidos aportan comodidad,
sencillez y calidad a los diseños, destacando paños lana, tipo muflón, algodones en tricot, circular y satén, sedas en rasos, tafetas, jaquard y terciopelos perfectos para el frío invierno. Como novedad, la colección incorpora los materiales
impermeables como las lentejuelas y los efectos metalizados que aportan brillo y luz a las siluetas. Sin dejar de lado los enormes corazones.
Como
complementos sobresalen los sombreros, realizados principalmente en capelinas de lana, de formas sencillas y divertidas; las gafas de formas imposibles y de grandes tamaños se mezclan con collares de plata, cristales y esmaltes que aportan a la colección un toque de
originalidad. Los bolsos, estampados, en charoles son básicos tanto para el día más informal como para la noche más sofisticada. Y por último, los zapatos, sin adornos y de diversos colores, buscan la comodidad para el día a día.
Amaya ArzuagaAmaya Arzuaga cierra la segunda mañana de Cibeles Madrid Fashion Week con una colección muy serena, marcada por
el negro y el piedra con toques de cereza y humo, en la que la burgalesa trata el punto como tejido para confeccionar largos vestidos de rayas.
Faldas de lana, vestidos-camiseta y abrigos de pelo de conejo con can can en tonos sorprendentes como el verde esmeralda marcan la colección de la diseñadora, en la que no faltan sus clásicas faldas minis de amplio volumen.
Según indicó a Efe la diseñadora, que mostrará su línea de ropa también en París, la colección tiene dos siluetas muy definidas: una muy pegada al cuerpo y otra de amplios volúmenes, con materiales como el cuero elástico, las lanas hervidas o la seda.
Hannibal Laguna
Hannibal Laguna ha iluminado la lluviosa mañana de sábado de Cibeles con
una colección sacada del fondo del mar, para la que ha encontrado inspiración en el hobby que comparte con la moda: el submarinismo.
Bajo siluetas escultóricas, los vestidos-joya del venezolano afincado en Madrid recrean el fondo del mar, mezclando tejidos que dan como resultado un perfecto color agua marina.
Las ondas en escotes y cuellos de sus clásicos
vestidos con formas orgánicas ayudan a simular las caracolas mientras que el tafetán plisado emula las cascadas de coral negro.
No obstante, lo más novedoso es su línea de vestidos de color oro líquido confeccionados con redes de seda y la técnica tradicional de los pescadores.
En ellos, según relató a Efe el diseñador, se ha unido una a una cada cuenta y piedra de Swarovski, envejecidas unos cien años con una combinación de láser y ácido, cual si de un tesoro sumergido en un pecio se tratara.
Muy aplaudido el paseíllo final de su modelo favorita: Godeliv, enfundada en un sofisticado y elegante vestido negro de noche y secundada por la canción "C'est magnifique" y la torre Eiffel en una pantalla gigante, con la que el diseñador salió a saludar al término del desfile, en el que todas las joyas lucidas por las modelos estaban envejecidas artesanalmente.
Victorio y Lucchino
Estos dos prestigiosos diseñadores andaluces han sido los encargados de abrir la segunda jornada de Madrid Fashion Week y ¿cómo lo han hecho?, pues inundando la pasarela Cibeles de un halo de flamenco y trasladándonos por 20 minutos hasta el último rincón del sur de España.
Bajo la atenta mirada de espectadores de lujo como lo es la 'reina del glamour', Carmen Lomana o Margarita de Borbón, José Victor Rodríguez Caro y José Luis Medina del Corral, más conocidos como Victorio & Lucchino, han presentado una colección muy flamenca "aprovechando que este año el flamenco lo han nombrado Patrimonio de la Humanidad".
Por la pasarela y a ritmo de sevillanas, cajones flamencos y castañuelas han desfilado las modelos con
diseños bicromáticos, el morado y el negro han sido los únicos colores que Victorio y Lucchino han utilizado para la próxima temporada de otoño-invierno 2011/12.
En cuanto a las formas, todas eran muy desiguales,
vestidos sueltos sin llegar a marcar la silueta femenina, tan solo en los trajes largos donde las transparencias dejaban intuir las largas y esbeltas piernas de las modelos. Los pantalones también han tenido su hueco en esta colección, todos de vestir, de talle alto y pesqueros por encima del tobillo.
Las faldas, algunas tenían un acabado muy desigual mientras que otras eran abullonadas o con mucho vuelo. En las texturas no han faltado la gasa, los terciopelos y, como no podía ser de otra manera, los volantes. La línea masculina se ha regido por trajes de chaqueta con cuidados bordados de seda y pantalones de terciopelo. Como complementos, algunos bolsos, incluso XXL de mano para los hombres, y estilosas gafas de sol.