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Túnez pide a Arabia Saudí la extradición de la esposa de Ben Alí

De manera oficial

Lunes 21 de febrero de 2011
Las autoridades tunecinas han solicitado vía diplomática la extradición de Leila Trabelsi, esposa del expresidente Ben Alí. El pasado domingo, se solicitó la extradición del mismo, acusado de "numerosos y graves crímenes" y de haber incitado a los tunecinos a "matarse entre ellos".

Túnez ha solicitado oficialmente hoy a Arabia Saudí la extradición de Leila Trabelsi, esposa del presidente depuesto, Zine el Abidine Ben Alí, según informó una fuente del Ministerio de Exteriores a la agencia oficial tunecina TAP.

"Las autoridades tunecinas han cursado por vía diplomática (al Gobierno saudí) una petición oficial de extradición de Leila Trabelsi, la esposa del presidente derrocado", afirmó la fuente citada a la agencia oficial. El Gobierno de transición tunecino había pedido ya el domingo a Arabia Saudí la extradición de Ben Alí, implicado, según TAP, en "numerosos y graves crímenes" y en haber incitado a los tunecinos "a matarse entre ellos".

El Ejecutivo tunecino demandó igualmente a las autoridades saudíes información sobre el estado de salud del presidente depuesto o su "eventual fallecimiento". Varias fuentes en Túnez y en Francia indicaron hace días que Ben Alí se encontraría en coma en un hospital saudí después de sufrir un ataque cerebral.

Leila Trabelsi y su clan familiar eran especialmente odiados por los tunecinos, que les acusaban de haberse apoderado durante décadas de las riquezas del país. Por el momento se desconoce a cuánto asciende el patrimonio de esta familia, aunque el diario francés Le Monde publicó que la mujer del expresidente viajaba con 45 millones de euros en forma de lingotes de oro cuando abandonó el país.

Otro periódico, Le Matin, adjudicaba a la familia la posesión de la cadena hotelera Khartago —con negocio en la isla de Djerba, Sousse, Hammamet y Sidi Bou Saïd— y parte del negocio del gigante hotelero Abou Nawas, una urbanización en Gammarth y un edifico en una de las principales calles de Monastir, una compañía de préstamo y participación directa en el mayor banco tunecino (BIAT, Banco Internacional Árabe de Túnez), una comisión de 13 millones de euros por la concesión de una licencia de telefonía a la operadora GSM, la más importante empresa de productos lácteos también pertenecía al clan de Ben Alí, la compañía de aviones privados Khartago Airlines —a la cual cedió la nacional Tunis Air sus vuelos chárter (los más rentables)— o impuestos aduaneros de camiones con dirección a Libia, que constituyen algunos ejemplos del poder de los Ben Alí sobre la economía del día a día.