América

La oposición cubana recuerda a Orlando Zapata al año de su muerte

Tres meses en huelga de hambre

Martes 22 de febrero de 2011
El 23 de enero de 2010 el mundo volvió a poner sus ojos hacia la situación de los derechos humanos en Cuba a raíz de la muerte de Orlando Zapata, un humilde albañil advenido a opositor que quedó tras las rejas aquel mes de abril de 2003 en lo que se conoce como la “Primavera Negra”. No obstante dejó de ser un preso político más de la dictadura de los hermanos Castro al morir a causa de una dura huelga de hambre que llevó a cabo por tres meses para exigir mejores condiciones en los centros penitenciarios de la isla. Un gesto que significó la libertad para 71 presos de conciencia.




Orlando Zapata supone un antes y un después en la historia reciente de la disidencia cubana. Su ayuno voluntario por los presos políticos del régimen de La Habana que le terminó por costar la vida, resultó ser un efecto dominó tanto entre sus compañeros de la Primavera Negra como de la oposición que no permitieron que su muerte fuera en vano, ya que “se lo debían”.

Al día siguiente, el periodista y psicólogo Guillermo Fariñas, alias el “Coco”, se embarcó en una huelga de hambre de cuatro meses de la cual sobrevivió contra todo pronóstico para pedir la libertad de 52 presos. Su obstinación trascendió las fronteras de la isla, obligando al Gobierno de Raúl Castro a ceder ante las peticiones del arzobispo de La Habana, el cardenal Jaime Ortega, quien intercedió por el disidente para que excarcelara a un grupo de opositores.

Los 71 presos de conciencia que han sido liberados desde septiembre de 2010 hasta la fecha, reconocen que este “avance” en la política castrista no hubiera sido posible sin el sacrificio de Zapata, quien sin proponérselo se ha convertido en el rostro de la nueva disidencia cubana.

Para el “Coco” Fariñas, “nadie debe dejar pasar esta fecha, porque no es fácil encontrar un mártir en pleno siglo XXI”, aseguró el periodista en una declaración telefónica al diario “El Nuevo Herald” de Miami, que no quiso revelar las actividades que la oposición tiene prevista para este martes porque “no quieren hacerle el trabajo a los de Seguridad del Estado”.

Aún cuando la ola de liberaciones tras la muerte de Zapata fueron aplaudidas por la comunidad internacional, en especial por Estados Unidos y la Unión Europea, que incluso ha contemplado buscar un mayor acercamiento con Cuba; es evidente que el proceso no ha sido cristalino, debido a que los mismos disidentes sostienen de hay trampa, ya que no sólo muchos han sido traídos a España en un exilio forzado contra su voluntad, sino que aquellos ex presos que toman la decisión de quedarse en la isla son objeto constante del acoso del régimen.

"Lo primero que me dijo el oficial de la Seguridad del Estado que me excarceló fue: si violas la ley ya tu sabes lo que te pasa", dijo a Reuters Héctor Maseda. El ingeniero de 68 años que salió hace poco más de una semana en libertad condicional y que es el presidente del Partido Liberal Democrático de Cuba así como esposo de la portavoz de las Damas de Blanco, Laura Pollán, advirtió que si bien las autoridades cubanas se muestran más prácticas y más realistas sobre el momento actual que vive el país ello significa “que vayan a aplicar cambios profundos”. Una postura que comparte Javier Zúñiga, asesor de Amnistía Internacional en Londres.

"No ha habido cambios institucionales, no ha habido ningún cambio en las leyes. Ha habido desde hace algunos años menores arrestos con sentencia, pero nuestra información es que ha habido muchos arrestos de corta duración", señaló.

Según Elizardo Sánchez, integrante de la Comisión Cubana de Derechos Humanos, se espera que las autoridades cubanas detengan este miércoles a cientos de disidentes con el fin de evitar actos conmemorativos por la muerte de Zapata. De hecho alertó a “El Nuevo Herald” de que habían informes este lunes que unos 20 opositores habían sido detenidos desde el viernes.

La bloguera Yoani Sánchez ya había advertido en su Twitter del clima de tensión que se respira en la isla por este primer aniversario: “ Vigilancia reforzada alrededor casas de los ‘incómodos' ante cercanía de 1er. aniversario muerte de #OZT''.

Entre tanto que la madre de Zapata y Dama de Blanco, Reina Luisa Tamayo, no está libre del acoso de los cuerpos de seguridad pese a sus años y ser la doliente de la pérdida irrecuperable de un hijo. El sábado ya había denunciado que agentes del Gobierno tenían su casa prácticamente en estado de sitió para no dejar a entrar “a ninguno de los hermanos que nos apoya en esta lucha'', declaró al diario hispano estadounidense. Un incidente que se produce poco después de haber sido detenida por doce horas el pasado viernes.

"No tenemos miedo, el miércoles 23 saldremos a la calle a manifestar pacíficamente por el asesinato de mi hijo", ha señalado Tamayo quien tiene serias intenciones de visitar los restos de su hijo en el cementerios de la localidad de Banes, a pesar de las amenazas de funcionarios del Gobierno.

No obstante, ello no impedirá que la oposición recuerda a Orlando Zapata como el motor de la lucha pacífica en el seno de la sociedad civil cubana, cuya muerte además de ser una tragedia es un ejemplo de una Cuba que busca el cambio.

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