Sociedad

César Nombela: "Zapatero ha maltratado la política científica"

El futuro depende de un cambio de Gobierno

Jueves 24 de febrero de 2011
"El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en esta legislatura, ha maltratado la política científica, sustituyéndola por una propaganda basada en supuestos avances en la legislatura anterior, que fueron mucho menores de lo que ellos pretendían haber efectuado". Así de categórico se ha mostrado el Catedrático de Microbiología y ex presidente del CSIC, César Nombela, para describir la situación actual de la investigación española. Un maltrato que se basa en una "política de bandazos", cuyo principal exponente es la creación de un Ministerio que no acaba de dar frutos. Por Miriam Carmona

- Sucintamente, ¿cómo describiría la actual situación de la investigación española?
La situación actual supone -en los años que llevamos de legislatura- un deterioro del proceso de avances que teníamos en marcha para incrementar el esfuerzo investigador y gestionarlo de forma que España fuera a alcanzar las posiciones que le correspondían. Básicamente las cifras lo ilustran. Estamos aproximadamente en el 1,3 por ciento del PIB en esfuerzo investigador global, cuando la media en la Unión Europea es próxima al 2 y hay países en el 3 y hasta en el 4 por ciento. Este 1,3 lo hemos alcanzado después de bastantes años de un crecimiento, que aunque insuficiente, ha sido sostenido. Desde hace unos diez años habíamos incrementado con notable intensidad del orden del 14 al 15 por ciento cada año ese esfuerzo. En esta legislatura eso se ha detenido y la situación es muy preocupante, cuando además comienza con la creación de un Ministerio de Ciencia e Innovación que se supone que tenía ese papel de liderar un incremento de verdad. El Gobierno en esta legislatura más bien lo que ha hecho más bien es intensificar la propaganda, alegando que en la anterior creció mucho. Es cierto que aumentó, pero no mucho más que la etapa anterior correspondiente a la legislatura 2000-2004. Lo cierto es que el deterioro desde la llegada de Zapatero ha sido continuo, valga como ejemplo la creación de un Ministerio de Ciencia e Innovación con unas competencias de gestionar tanto el esfuerzo en ciencia como también las universidades y al año le suprimen las responsabilidades en universidades. Son bandazos que se dan al mismo tiempo que el crecimiento de la I+D global ha disminuido, cuando ese incremento del 14 por ciento global que habíamos tenido desde el año 2000 era muy necesario y mínimo, porque España tendría que haber crecido mucho más.

-¿En qué consiste ese maltrato a la política científica por parte del Gobierno de Zapatero?
En la creación del Ministerio de Ciencia con unas competencias para suprimirle la mitad en sólo un año y en proceder a unos recortes que cercenan los crecimientos que habíamos tenido en años recientes. Países como Alemania, que está saliendo de la crisis y muy bien, en lugar de recortar lo que han hecho es reforzar la I+D. La sociedad del conocimiento en situaciones de crisis como la actual hay que reforzarla y aquí es en lo primero que se ha recortado. Otra política de este Gobierno, que no es nada positiva, ha sido la territorialización de la distribución de recursos. Mientras que antes se había logrado una política científica basada en la calidad de los proyectos y programas, fomentando los esfuerzos en los ámbitos donde mejor se produjeran, ahora asistimos a una territorialización creciente de los recursos, es decir, se asignan con más facilidad por comunidades y por centros, en función de un criterio de clientelismo político, algo que ya estaba superado con la Ley de la Ciencia de 1986. En estos momentos, podríamos decir, que lo que era un proceso de convergencia español cada vez más eficaz de incremento de los recursos, de participación intensa en los programas europeos y de una gestión cada vez más exigente en la calidad, se ve cercenada por recortes muy importantes en la inversión, por una política que dificulta el logro de esos objetivos y que supone que los pasos adelante que se han podido dar en otras épocas están sufriendo un importante retroceso.

- Mientras Alemania invierte en I+D, España recorta…
Realmente aquí lo que ha habido es una notable falta de apoyo político a un Ministerio, por el que aparentemente se apostaba nombrando a una persona que se había revelado como muy competente, la ministra Garmendia, y que sin embargo no ha tenido ni mucho menos el apoyo que hubiera necesitado para poner en marcha el Ministerio. En eso de apuntarse a los bandazos en política científica, este presidente del Gobierno ha sido un maestro. Primero cuando accedió al poder en 2004 existía un Ministerio de Ciencia y Tecnología, que además se había construido sobre el anterior de Industria, y aunque es verdad que en la última legislatura de Aznar estuvo muy mal gestionado, Zapatero lo suprimió. Las competencias de ciencia revirtieron en Educación y volvió a recrear el Ministerio de Industria, para después de una legislatura crear de nuevo el de Ciencia pero manteniendo el de Industria. Aunque hay muchas maneras de gestionar la administración, porque lo importante es una buena política, lo cierto es que estos son demasiados bandazos. Además, hay que añadir que Ciencia tendrá incorporado a sus competencias en un primer momento universidades, pone el énfasis en la creación del conocimiento, y en menos de un año le retira todo esto. Es un maltrato tremendo para el propio Ministerio de Ciencia e Innovación.

- ¿Por qué se produce la fuga de cerebros?
El asunto de la fuga de cerebros debe matizarse. En años recientes hemos llegado a una situación en la que incluso se han incorporado a España bastantes investigadores extranjeros. En la época en la que fui presidente del CSIC, entre el 1996 y el 2000, en la plantilla fija cada vez accedieron más personas que no eran de nacionalidad española, al amparo de la libre circulación de ciudadanos europeos. Esta tendencia se incrementó y en el CSIC puede encontrarse ahora un buen número de investigadores extranjeros que han venido a España. Esto es saludable, al igual que lo es que los científicos españoles también se muevan por otros países donde encuentren buenas oportunidades. De la fuga de cerebros ya no se puede hablar en los términos anteriores, sin embargo, la disminución de oportunidades de acceder a la investigación en España en los dos últimos años, coarta la posibilidad no ya para los españoles de integrarse aquí, sino también para la incorporación de extranjeros.

- ¿Qué color tiene el futuro de la investigación en España y qué papel jugará la Ley de la Ciencia que ahora se debate?
La Ley de la Ciencia empezó la legislatura como un proyecto fundamental e interesante y sin embargo, hoy no se sabe cuál va a ser su destino. Se ha retrasado mucho y no veo que sea una norma tan innovadora como la del año 1986 que fue un verdadero impulso para el sistema científico español. En España estamos necesitados ya de un cambio político, que esperemos llegue pronto y que quien asuma la responsabilidad se comprometa de verdad con la investigación. O España apuesta por la creación de conocimiento y su transmisión o será un país sin futuro.

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