crisis en el mundo árabe
Jueves 24 de febrero de 2011
Muamar Gadafi, presidente de Libia, ha vuelto a comparecer en la televisión pública para echar la culpa a Occidente y Estados Unidos de las revueltas que están teniendo lugar en su país. Mediante una conversación telefónica, el coronel libio ha vuelto a repetir muchos de los argumentos que esgrimió el pasado martes para achacar a fuentes extranjeras de la violencia que se ha desatado en el norte de África.
Gadafi también ha insistido que los opositores que se han levantado contra él y que han logrado hacerse con importantes zonas del este del país, son jóvenes drogados y miembros de Al Qaeda cuyo único interés es destruir Libia. "Me gustaría saber si Osama Bin Laden se va a hacer cargo de los muertos", declaró Gadafi.
Además, llamó este jueves a la población a "combatir" a los manifestantes que han tomado varias zonas del país y que, según dijo, están al servicio del jefe de Al Qaeda, Osama Bin Laden. Según Gadafi, los manifestantes buscan "paralizar el país, cerrando los comercios y cortando las carreteras" una actuación que "los libios razonables no se permiten". También instó a las "familias de esos jóvenes" a salir a la calle para "recuperar a sus hijos" y a "quienes les lideran" para poder con ello "evitar una guerra civil".
Asimismo, el presidente libio alertó a sus compatriotas de que, si las revueltas triunfan, el país se convertirá en un nuevo Iraq. "Sois mi pueblo, tenéis cuidar de vuestros hijos", señaló Gadafi este miércoles en un discurso con un tono menos incendiario que el del pasado martes. El presidente ha presentado sus condolencias a las familias de las víctimas a manos de las Fuerzas Armadas y ha calificado a los muertos como "los chicos de Libia".
Además, Gadafi ha señalado que él no tiene ningún poder real sobre Libia y que su única ascendencia es simbólica ya que el poder lo ostentan en realidad los comités populares, un argumento que ha utilizado para no presentar su dimisión.
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