el consejo de seguridad de la onu evalúa posibles sanciones al líder libio
Sábado 26 de febrero de 2011
Representantes del poder civil y militar del este de Libia, controlado por comités populares tras el levantamiento del pasado 17 de febrero, mostraron hoy su confianza en que el líder libio Muamar el Gadafi abandone pronto el poder.
Fathi Tarbul, miembro del gobierno provisional de Bangasi, la segunda ciudad del país, aseguró en una rueda de prensa que "Gadafi tiene bajo control un 15 por ciento" del país.
"Gadafi está viviendo los últimos momentos y esperamos el final de su régimen en los próximos días", dijo Tarbul, un abogado de 39 años, cuya detención el pasado 15 de febrero se convirtió en la chispa que encendió el levantamiento que se ha impuesto en el tercio este del país y en varias localidades del oeste y el sur.
Por su parte, el jefe de las fuerzas armadas de la zona este, el general de brigada Abdul Nafa Musa, se mostró convencido de que "la gente liberará Trípoli", así como que todos los oficiales de la parte oriental del país están ya contra el régimen. Asimismo, instó al resto de oficiales del país a "marchar hacia Trípoli" y sublevarse contra el régimen de Muamar el Gadafi.
Sin embargo, descartó, "por el momento", que los sublevados en la "zona liberada" emprendan "una acción militar hacia la capital".
"La misión actual de las fuerzas especiales es proteger a la gente de Bengasi y de otras ciudades", afirmó Musa en una conferencia de prensa en el principal cuartel militar de la segunda ciudad libia, en poder de los rebeldes desde hace días.
El militar dijo que todavía desconocen con precisión el número de unidades de las que disponen en la zona oriental del país y que están intentando contabilizarlas. "Actualmente no tenemos ningún plan de dirigirnos a Trípoli, ahora estamos reclutando nuestras fuerzas y preparándolas", señaló ante los periodistas. Musa añadió que están "esperando la liberación" de la capital por parte de los ciudadanos y las fuerzas que se han sublevado contra Gadafi.
En este sentido, Tarbul considera que ya no se puede hablar del Ejército de Gadafi, ya que "la idea es que no tiene Ejército", sino fuerzas paramilitares fieles y mercenarios. Además, comentó que la decisión de lanzar o no un ataque militar contra Trípoli, algo que en un principio también descartó, es una decisión que deben tomar los consejos de la revolución y no las Fuerzas Armadas.
Según varios miembros de los comités populares, los manifestantes controlan no sólo el este del país, sino varias ciudades del oeste como Zauiya o Mesrata y del sur como Al Kufra, cercana a Sudán. Sin embargo, al igual que Fathi Tarbul, confiesan que la información es escasa por la dificultad de las comunicaciones y subrayan que en la localidad de Sirte, lugar de nacimiento de Gadafi y situada entre Bengasi y Trípoli "aún no ha empezado la revolución".
Según la cadena qatarí Al Yazira, que citó testigos en la capital, las fuerzas leales a Gadafi sólo controlaban hoy ya sin oposición los alrededores de su palacio de Dar El Aziza mientras que en el resto de barrios de Trípoli se sucedían manifestaciones y enfrentamientos. La cadena aseguró, sin embargo, que vehículos con la inscripción "guardia revolucionaria" patrullaron las calles de varios barrios de la capital abriendo fuego contra los manifestantes.
Por otra parte, el Consejo de Seguridad de la ONU evalúa las posibles sanciones a imponer al dictador libio Muamar el Gadafi y su entorno, entre las que incluye desde la congelación de bienes y la prohibición de viajar al embargo de armas, entre otros.
Sobre la mesa del máximo órgano de seguridad de la ONU hay un proyecto de resolución, elaborado por Francia y Reino Unido, que pide también a la Corte Penal Internacional (CPI) que investigue la posible comisión de crímenes de guerra y contra la humanidad durante la represión de las protestas. Igualmente prevé la congelación de bienes y la prohibición de viajar al líder libio y a 21 miembros de su círculo familiar y asesores más cercanos.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en su intervención ante el Consejo el viernes pidió a sus quince miembros que adoptaran cuanto antes "acciones concretas y decisivas" en contra del régimen libio y así evitar que continúe el derramamiento de sangre. "Las próximas horas y días serán decisivas para el futuro de Libia, así como para toda la región", dijo Ban, que también afirmó que la primera obligación de la comunidad internacional es hacer "todo lo posible para garantizar la protección inmediata de los civiles en un riesgo demostrable".
"La violencia debe parar. Los responsables de derramar la sangre de inocentes de una manera tan brutal deben ser castigados", subrayó Ban, quien pidió al Consejo de Seguridad que considerara "un amplio abanico de acciones" con respeto a Libia.
Entre la lista de posibles castigados, además de Gadafi, están siete de sus hijos (Khamis, Hannibal, Mohamed, Said el Arab, Said el Islam, Mutassim y Aisha), además de varios familiares y los máximos responsables de los aparatos de seguridad, inteligencia y fuerzas armadas. Igualmente se incluye el ministro de Defensa, general Abu Bakr Yunis Jabir; el director de la inteligencia militar, coronel Abdulá el Senusi, y el comandante de las fuerzas armadas, coronel Masud Abdulhafiz.
Algunos países como Estados Unidos ya han determinado sanciones contra el régimen libio, y la Unión Europea (UE) estudia aprobar medidas similares el próximo lunes, además de que otros como Reino Unido y Suiza han decretado el bloqueo de los activos financieros de Gadafi y su entorno.
El presidente de EEUU, Barack Obama, firmó el viernes una orden ejecutiva para congelar todos los activos de Gadafi, su familia y sus colaboradores más cercanos ante la brutalidad del régimen en la represión y el recurso a mercenarios contra la población civil. Para EEUU el deterioro de la situación en Libia y el aumento de los libios que buscan refugio en otros países por la represión suponen un serio riesgo a la estabilidad y por tanto una "amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y a la política exterior" de Washington.
Asimismo, Francia ha puesto este sábado bajo vigilancia los bienes en el país del líder libio Muamar el Gadafi, de los miembros de su familia y de su círculo cercano. La célula contra el blanqueo del Ministerio de Economía, Tracfin, instó a los profesionales del sector financiero a informar sobre toda transacción susceptible de estar relacionada con bienes controlados directa o indirectamente por Gadafi, sus familiares directos y toda persona estrechamente asociada con él.
En un comunicado, se precisa además la necesidad de prestar atención especial a las extracciones de grandes cantidades de dinero en metálico, la compra de metales preciosos y los envíos de fondos hacia el extranjero.
TEMAS RELACIONADOS: