en toledo
Martes 25 de marzo de 2008
Los hechos que se juzgan, con jurado popular en la Audiencia de Toledo, ocurrieron a las seis de la tarde del 26 de octubre de 2005 en la habitación donde el acusado estaba echándose la siesta y se despertó al sentir que su hermano José Antonio, de 42 años, también drogadicto, entró para sustraerle dinero del pantalón que había dejado en una silla del dormitorio.
Durante su declaración, el acusado, para quien el fiscal solicita catorce años de prisión, relató que se llenó de "rabia" cuando durante la discusión que ambos iniciaron el fallecido le exhibiera, riéndose, el billete de veinte euros que le había quitado, mientras le pedía que le devolviera el dinero diciéndole, 'José, ya te vale'.
Entonces cogió el puñal que tenía enfundado colgado encima de la cama y se lo clavó en el antebrazo izquierdo, aunque cree que solo le propinó una puñalada que le alcanzó también el pulmón, mientras que la fiscalía sostiene que fueron dos a juzgar por los resultados de la autopsia, la segunda de ellas mortal.
Acto seguido, el herido abandonó la habitación y cayó desplomado al pié de las escaleras de la vivienda, donde murió en brazos de su hermano, según afirmó el procesado, que tras lavarse las manos y el puñal en el lavabo de la habitación escondió el arma en la leñera de la vivienda, donde después lo encontraron los agentes de la Guardia Civil tras la confesión de Jesús.
El inculpado, con sentencias condenatorias por drogas, lesiones y robo, dijo al jurado que comenzó a consumir hachís a los doce años, cocaína a los dieciséis y heroína dos años después, que su hermano se inició antes que él en el mundo de las drogas y que se quedaron huérfanos de madre cuando el tenía once años.
Durante su exposición, la fiscal del caso cree que el acusado quiso acabar con la vida de su hermano e insistió en que los análisis de la sangre extraída horas después del suceso ponen de manifiesto que no tenía restos de drogas y que por tanto no tenía alternadas ni su inteligencia ni su voluntad.
Por su parte, el abogado de la defensa, que pide la absolución, puso en duda la legalidad de estos resultados porque las muestras de sangre se enviaron al laboratorio "sin los requisitos que exige el protocolo de etiquetado" de las muestras.
TEMAS RELACIONADOS: