crisis en el mundo árabe
Viernes 04 de marzo de 2011
Este jueves fue en Dajla (Villa Cisneros), hoy en Laayun y este sábado en Tinduf. La juventud saharaui se manifiesta contra la corrupción, el nepotismo y el acaparamiento de las riendas del poder por una minoría de privilegiados, marroquíes o saharauis.
En la ciudad de Laayun, se organizó este miércoles una sentada en la avenida Smara de la capital “para exigir la liberación de los presos políticos saharauis de las carceles marroquíes”, informa la agencia saharaui de prensa SPS, citando “fuentes de los territorios ocupados”. La policía antidisturbios intervino y resultaron heridos 13 saharauis. La Administración marroquí temía que se reprodujeran los incidentes de Dajla, la antigua Villa Cisneros, donde se produjo un enfrentamiento entre la población autóctona saharaui y los residentes marroquíes que han venido instalándose en el territorio desde los años 70; enfrentamiento que se saldó con el asalto y saqueo de viviendas y comercios, heridos por ambas partes y un muerto de origen marroquí de 53 años y que llevaba 23 instalado en la ciudad, según informa la Asociación Sáhara marroqui (ASM).
La tensión en los territorios del Sáhara Occidental sigue creciendo, y las medidas socioeconómicas decretadas por el gobierno marroquí no parecen contentar a la población que exige cambios profundos. De manera diferente, pero con un fondo similar está ocurriendo en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf, en el suroeste argelino, donde los mas de cien mil saharauis que viven desde hace tres decenios, no ven próxima la salida al conflicto.
Un movimiento de jovenes saharauis de los campamentos de Tinduf, que firma como “Juventud Revolucionaria Saharaui” ha hecho un llamamiento para mañana sábado manifestarse ante la sede de la presidencia de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) en Rabuni, en los campamentos de Tinduf. Reclaman reformas de fondo en las estructuras que el Frente Polisario ha construido en los 35 años que lleva gobernando en Tinduf. Han hecho coincidir la protesta con el 35 aniversario de la constitución del primer gobierno saharaui el 5 de marzo de 1976. Con su manifestacion quieren conseguir “justicia social, combatir la corrupción, el tribalismo y el decaimiento del espíritu de la revolución” que animó a sus padres a lanzar la lucha de liberación nacional hace más de tres decenios.
En el manifiesto que han hecho público y que han distribuido por centenares en los campamentos de refugiados tienda por tienda, familia por familia, la JRS pide que se “recupere la consideración debida al Ejército saharaui”, “un mayor apoyo a los saharauis de los territorios ocupados que llevan a cabo la Intifada”, “reformar la Justicia y la Administracion”, “barrer las practicas de favoritismo y tribalismo en las instituciones del Estado”, y cambiar el sistema de eleccion de los dirigentes para que todos los saharauis puedan emitir su voto a sufragio universal”.
Como objetivo importante, los jóvenes de los campamentos se proponen luchar contra el saqueo de los recursos públicos, devolverlos a sus legítimos dueños y castigar a los corruptos”.
Al calor de los procesos revolucionarios en Túnez, Egipto y Libia, los jovenes saharauis denuncian la campaña de desinformación e intoxicación que está llevando a cabo la dirección del Polisario en los campamentos, “amparandose en la inexistencia de Internet, de Facebook, de Twiter y otros medios modernos de comunicación que se han utilizado en los países hermanos”.
“Ante las amenazas de represión y detención de los promotores del movimiento hacemos responsable al sistema gobernante en la RASD de cualquier acto de violencia y/o de represión contra los jóvenes y su integridad física”. Con lo que hace llegar su voz a las Organizaciones Internacionales, especialmente de Derechos Humanos “para que manifiesten su solidaridad con nuestro movimiento, que a diferencia de otros, se desarrolla en condiciones muy difíciles y de aislamiento, las propias de campamentos de refugiados”.
La tendencia crítica dentro del Polisario, Jat Achahid, ha intentado movilizarse para que vayan a Tinduf militantes de la diaspora así como periodistas y observadores internacionales, pero las Autoridades argelinas de las que depende el acceso a los campos de refugiados, no se lo han permitido.
En ambos lados del muro militar erigido por el Ejército marroquí en los años 80, en plena guerra con el Ejército saharaui, la juventud se manifiesta. Las reivindicaciones son en apariencia diferentes, pero el sentido es el mismo: quieren ser los actores de su futuro, sin confiscación de su responsabilidad y de su protagonismo.
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