Francia
Martes 08 de enero de 2008
El periódico Le Journal du Dimanche publicó el domingo pasado que Sarkozy y Bruni se casarán el 9 de febrero, y hoy el presidente francés se ha limitado a admitir que la relación es seria, pero que ningún rotativo les fijará la fecha de la boda.
"Es posible que ustedes se enteren cuando ya haya sido", ha dicho Sarkozy a los periodistas en la primera rueda de prensa del año, en la que ha pasado revista a la situación de Francia y ha aprovechado para anunciar algunos proyectos para el próximo año.
El presidente francés ha dicho que, dentro de la "ruptura" que quiere aplicar en su gestión y manera de comportarse como presidente, figura no actuar "con la hipocresía y la mentira" en materia de relaciones personales, aunque ha dicho que no quería juzgar a otros.
"No quiero instrumentalizar (la relación) ni ocultar nada, pero que no manden fotógrafos" a tomar imágenes.
El jefe del Elíseo ha puesto punto y final a las declaraciones respecto a su vida privada no sin antes volcar una serie de críticas a sus antecesores por la vida privada que llevaban. De presidentes como Valery Giscard D'Estaing, François Mitterrand y Jacques Chirac ha habido numerosos comentarios acerca de relaciones paralelas que mantuvieron al margen de sus matrimonios.
Respecto a la situación económica del país, Sarkozy ha enmarcado esa reflexión en la "política de civilización" que quiere impulsar, defendiendo la necesidad de escapar a un enfoque "demasiado cuantitativo y contable" del crecimiento. Asimismo, el presidente ha anunciado que dos premios Nobel de Economía liderarán un grupo de expertos internacionales encargado de reflexionar sobre nuevos instrumentos y criterios de medición del crecimiento económico para tener más en cuenta la calidad.
"Si los criterios e indicadores de riqueza siguen siendo los mismos, ¿cómo vamos a cambiar el modo de producir?", se ha preguntado Sarkozy en su primera rueda de prensa formal en el Elíseo desde que asumió la Presidencia de Francia el pasado mayo.
"Si seguimos prisioneros de la visión restrictiva del Producto Interior Bruto, no podemos esperar cambiar" los comportamientos y las formas de pensar, ha explicado. Para favorecer "otro tipo de crecimiento", hay que cambiar "nuestro instrumento de medición", ha insistido Sarkozy, quien, además, pretende que la medición del progreso económico sea más completa y tome más en cuenta "la calidad de vida de los franceses" y las "dificultades crecientes" en su vida cotidiana.
Además de los asuntos económicos que tanto preocupan al país, el presidente francés ha explicado sus intenciones respecto a las reformas institucionales, medioambiente, medios audiovisuales públicos, inmigración, urbanismo y su apoyo a la ampliación del Consejo de Seguridad. Así, Francia estaría dispuesta a apoyar la entrada de cinco países más entre los que están Alemania, India, Brasil y algún país africano que no ha especificado.
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