Nacional

Dos de abril. ¿El final de Zapatero?

crónica política

Martes 15 de marzo de 2011
Distintas fuentes socialistas consultadas por EL IMPARCIAL confirman que el presidente del Gobierno aprovechará el Comité Federal del dos de abril para desvelar la mayor incógnita de la política española en la actualidad: su continuidad como cabeza de lista del PSOE. El escenario para entonces se presenta con dudas ante los argumentos que Zapatero pueda presentar para su renuncia.

Desde una parte, este periódico ha podido saber que los planes del secretario general del PSOE pasan por hacer efectiva su renuncia a la candidatura y promover a Alfredo Pérez Rubalcaba como cabeza de lista. Para ello, el presidente del Gobierno haría otro anuncio que desde otros sectores del PSOE se rechaza de plano: la eliminación de las primarias para elegir al cabeza de lista a las elecciones generales de 2012.

El motivo por el que el actual secretario general del PSOE pediría a los dirigentes de su formación la eliminación de esas primarias sería el hecho de que en un proceso preelectoral, los comicios autonómicos y municipales del próximo 22 de mayo, una confrontación interna entre los distintos barones y las fuerzas vivas del partido, enfrascados en lucha interna por la sucesión de Zapatero, provocaría tal situación de tensión interna que afectaría aún más a los malos resultados que las encuestas le pronostican en esos comicios.

Las fuentes consultadas consideran que ese anuncio y la designación del sucesor permitirían a los candidatos autonómicos y municipales socialistas hacer una campaña electoral dirigida a mantener sus feudos y recuperar otros actualmente en manos del Partido Popular en la que la cuestión de la sucesión estaría zanjada y no sería un factor de distorsión.

Otros sectores del PSOE, que no ven con buenos ojos la candidatura de Rubalcaba, están completamente en desacuerdo, según otras fuentes, con esta posibilidad. Destacan que si el partido se ha definido en los últimos años ha sido por su apuesta decidida sobre la democracia interna para elegir a sus candidatos en los procesos electorales. Y argumentan que un cambio en esta estrategia se convertiría en un arma para el Partido Popular.

Y a Zapatero este martes se le ha abierto otro frente. El presidente del PSE, Jesús Eguiguren, firme defensor de la negociación con Eta, le ha acusado en un artículo publicado en El País de haber optado por "falta de valentía" en un posible escenario de negociación con la banda terrorista para "no molestar a la derecha". El líder socialista vasco, pese a las últimas detenciones de la nueva cúpula etarra y a los planes descubiertos, entre los que se encontraban el intento de asesinato de su compañero de partido y actual lehendakari, Patxi López, considera que la renuncia de Batasuna a la violencia es definitiva y que "eso antes que después nos llevan al fin de Eta". Desde las filas socialistas no han parado de llover críticas a estas afirmaciones.

En el capítulo de la lucha antiterrorista, ha causado especial sorpresa la condena que el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo ha impuesto al Estado español por la sentencia del Tribunal Supremo que condenó a Arnaldo Otegui a un año de prisión por llamar a Su Majestad el Rey jefe de "los torturadores españoles". La Corte invoca que el fallo cercena la libertad de expresión del dirigente batasuno y califica la pena de desproporcionada.

Fuentes jurídicas y policiales han manifestado su perplejidad por este pronunciamiento del Tribunal, del que, por cierto, uno de sus integrantes es Luís López Guerra, ex secretario de Estado de Justicia del Gobierno socialista y propuesto para su actual cargo por el Ejecutivo de Zapatero. Dichas fuentes consideran que llamar al jefe de un Estado democrático como España, en este caso el Rey, "jefe de los torturadores" no entra en la libertad de expresión, sino que se enmarca en un delito de calumnias contra el Monarca y todos los servidores de las Fuerzas de Seguridad del Estado.

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