Opinión

La opinión pública y el CIS en las postrimerías de González

Lourdes López Nieto | Jueves 17 de marzo de 2011
“Siempre que cuente con suficiente apoyo parlamentario, Felipe González debe hacer frente a la situación y agotar legislatura: 29,9%.
Felipe González debería disolver el Parlamento y convocar elecciones anticipadas: 23,6%.
No sabe: 15,8%.
En las circunstancias presentes, Felipe González debería plantear una cuestión de confianza para confirmar el apoyo parlamentario: 11,1%.
Felipe González debería dimitir y dejar que otro líder socialista forme nuevo gobierno: 8,8%.
El PP debería presentar una moción de censura contra el Gobierno de Felipe González: 5,6%”

Estas son las respuestas ordenadas en función del apoyo recibido a la pregunta 30 del barómetro 2132 de febrero de 1995 del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Se peguntaba a los ciudadanos cual era “su opinión pensando en los intereses de país ante las posibles salidas a la situación política”. El CIS estaba presidido entonces por Joaquín Arango, quien había ocupado previamente cargos de designación política (subsecretario de educación (1982-88) y rector de la Universidad Menéndez Pelayo (88-91). El escenario entonces es muy parecido al actual en términos económicos con incluso tasas superiores de paro, ya que recordemos que González dejó una tasa de paro de 22,91%.

Desde el punto de vista político, las encuestas vaticinaban victorias importantes del PP tres meses antes de las elecciones autonómicas y municipales. Obviamente la crisis política hoy está marcada por otros factores, aunque algunos discutan la gravedad e impacto en términos comparados. La referencia al citado director interesa traerla a colación, ya que a pesar de la dependencia de este organismo público del gobierno y de las entonces limitadas vías de acceso a la información por parte de las Cortes, se formularon preguntas precisas sobre las posibles alternativas del presidente González. También se incluyeron otras cuestiones concretas sobre el quehacer y la veracidad de lo que decía el citado presidente. Entonces el 49% “desaprobaba la actuación de Felipe González” y el 74,4% “creía solo algunas veces y casi nunca” al citado presidente. Hoy desconocemos dicha opinión porque no se han incluido las mencionadas preguntas. Tampoco sabemos la opinión de los ciudadanos ante la posibilidad de una nueva alternancia ya que no se formulan dichas cuestiones en los barómetros actuales. En el de 1995 la pregunta 31 planteaba si “desearía personalmente que el PP ganase las próximas elecciones generales”. El 49% respondió que no y un 17 no supo/no contestó. Las razones que sustentaban la opinión favorable a la victoria del PP se pueden agrupar en dos bloques. La minoría, opinaba “que simpatizaba y que lo haría mejor”. Los demás un 66% aducía diversas razones: “los socialistas llevan mucho en el poder; quiero que se vayan; aunque no me gusta el PP es buena la alternancia”

En claro contraste, en el cuestionario de enero de 2011 (nº 2859) las preguntas sobre el presidente Zapatero van inmediatamente seguidas, incluso insertas en la misma pregunta, las relativas a Rajoy. Por el contrario, en el citado barómetro de 1995 se agruparon las cuestiones sobre el presidente González con las de la oposición, que incluía al PP a IU y las relativas al candidato Aznar.

En otro orden de cosas, la opinión que hoy los ciudadanos tienen sobre Zapatero es mucho peor que la tenían sobre Felipe González. Para empezar quienes consideraban “mala o muy mala la gestión del gobierno”Zapatero” alcanza el 58,8%, mientras que quienes compartían dicha opinión negativa de González era un 17,5 menos. Quienes opinaban tener “mucha confianza” en el presidente González era de 6,9, hoy 2,6 siendo inferior las personas que no saben/no contestan. Quienes “confiaban bastante” en González era 10 puntos más que quienes confían hoy en Zapatero.

Finalmente la comparación sobre la situación política y económica también muestra diferencias. En febrero de 1995 quienes opinaban que “la situación política era mala y muy mala” sumaban un 61%, tres puntos menos que en febrero de este año (barómetro 2861). La opinión negativa sobre la situación económica era inferior a la política, es decir tenían peor percepción del escenario político. Hoy por el contrario, la “situación económica es considerada mala / muy mala” por un 79% lo que supone una diferencia de 25 puntos más que en 1995, pese a que la cifra de paro hoy es ligeramente inferior. El paro era considerado el principal problema para el 84%, siete puntos más que en 1995.

Aunque once años después no es posible comparar el grado de optimismo sobre la situación futura, vale la pena recordar que los ciudadanos a veces opinan cosas contradictorias. Este es el caso y por ello paradójico que hoy exista mayor optimismo sobre el futuro de la economía que sobre el de la política. En efecto, un 20% opina que la “situación económica será mejor dentro de un año” frente al 12% de quienes consideran que la “situación política será mejor en 2012”.

Obviamente no vale la pena comentar la proyección votos dada la incertidumbre sobre el candidato y sobre la posible convocatoria electoral. Sin embargo, considero interesante concluir con esta pregunta ¿Replicará el CIS las preguntas 30 y 31 del citado barómetro con que iniciaba esta reflexión? Sería muy de agradecer.

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