Mundo

División entre los aliados sobre la necesidad de la coordinación de la OTAN

Coalición contra Gadafi

Lunes 21 de marzo de 2011
La coalición aliada continúa sin ponerse de acuerdo sobre la necesidad de que la OTAN asuma el mando de las operaciones militares en Libia. El portavoz adjunto del Ministerio de Defensa, Philippe Pontiès, reconoció que se trata de un asunto "extremadamente complejo", mientras que Silvio Berlusconi aseguró que sus tropas no dispararán mientras sin el mando de la Organización del Atlántico Norte.

La coalición internacional aliada avanzó este lunes en su objetivo de proteger a la población libia sin que en el tercer día de su intervención haya todavía un mando integrado de las respectivas fuerzas armadas, según dijeron fuentes francesas.

El portavoz adjunto del Ministerio de Defensa, Philippe Pontiès, reconoció que, aunque "la coordinación es un asunto extremadamente complejo" y esa integración facilitaría los intercambios entre las distintas naciones participantes, hasta ahora funciona y se ha cumplido el objetivo de disminuir la presión contra los civiles.

En una rueda de prensa para a ofrecer un parte sobre el estado de las operaciones, el portavoz del Estado Mayor francés, Thierry Burkhard, apuntó que desde el principio la coordinación está en manos estadounidenses, que "optimiza" las capacidades de cada uno y distribuye la zona y el tiempo de actuación.

Por su parte, el primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, dijo en la norteña Turín que los aviones militares italianos que participan en la operación "Odisea del Amanecer" "no han disparado ni dispararán" y pidió que el mando de las operaciones militares en Libia pase a la OTAN.

"Queremos que el mando de las operaciones pase a la OTAN y que haya una coordinación distinta de la que ha habido hasta el momento", dijo el mandatario en la ciudad piamontesa durante una rueda de prensa de su partido, el Pueblo de la Libertad.

Varios ministros italianos ya manifestaron hoy su deseo de que la Alianza Atlántica se haga cargo de la dirección de la operación internacional en Libia, actualmente en manos de Estados Unidos con el apoyo de Francia y Reino Unido.

"Estamos viviendo momentos particulares y tenemos que subrayar que para nosotros son condiciones esenciales la definición clara de los objetivos de la misión en Libia dentro del marco de la resolución de la ONU, limitados a la zona de exclusión aérea, el embargo (de armas) y la protección de los civiles", añadió Berlusconi.

La decisión, para mañana
Los países de la OTAN cerraron otra jornada de discusiones sin acuerdo sobre una posible implicación de la organización en operaciones en torno a Libia y volverán a estudiar la cuestión mañana, indicaron fuentes de la Alianza. "Aún no se ha tomado la decisión de actuar", reconocieron las fuentes, que precisaron que "es una cuestión compleja y queremos hacerlo bien".

Los embajadores de los 28 países de la Alianza se reunirán mañana de nuevo, por quinto día consecutivo, para tratar la situación en Libia, en concreto el plan de operaciones para el cumplimiento de la zona de exclusión de vuelos sobre Libia y la directiva de ejecución del embargo de armas ordenado por la ONU.

Las reticencias de Turquía (el único país musulmán de la organización) y de Alemania a participar en los ataques que comenzaron el mismo viernes están causando buena parte de los retrasos a la hora de decidir el posible papel de la Alianza, según indicaron varias fuentes diplomáticas.

Otro factor de complicación es que varios países árabes que no pertenecen a la organización se han comprometido a apoyar a las potencias occidentales. Francia aseguró que la Liga Árabe no quiere transferir la dirección de las operaciones a la Alianza, que sigue discutiendo qué hacer.

Las discusiones en la sede de la OTAN se desarrollan mientras tienen lugar una serie de movimientos diplomáticos en países europeos y árabes. El ministro francés de Exteriores, Alain Juppé, señaló que la OTAN está preparada para prestar su apoyo en "unos días" a la operación militar. Juppé, quien asistió en Bruselas a una reunión de ministros de Exteriores de la UE, afirmó que "muchos países desearían pasar la operación bajo bandera de la OTAN", pero también subrayó que "hay que tener en cuenta la opinión de los países árabes".

La ministra española de Exteriores, Trinidad Jiménez, afirmó que a España "le parece bien" que las operaciones militares se hagan "en coordinación con la OTAN", pero no necesariamente con la Alianza Atlántica al mando.

En este sentido, Jiménez reconoció que la deseable participación de países árabes en las operaciones militares hace más complicado que la OTAN se haga cargo de la dirección de los ataques.

En todo caso, la ministra recalcó que la participación de la Alianza "no es imprescindible", ya que por ahora la coalición internacional ha logrado aplicar los términos de la resolución 1973 que aprobó el pasado viernes el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para proteger a la población civil libia.

Por su parte, Italia advirtió de que se plantea retomar el control de sus bases militares, desde las que están partiendo aviones de la coalición internacional que ataca Libia, en caso de que el mando de la operación no pase a manos de la OTAN.

"Si hay una multiplicación de mandos, lo que sería un error en sí mismo, tendríamos que buscar fórmulas para que Italia retome el control de sus propias estructuras", dijo también en Bruselas el ministro de Exteriores transalpino, Franco Frattini.

Roma insiste en que la Alianza Atlántica se haga cargo de la dirección de la operación internacional, actualmente en manos de Estados Unidos con el apoyo de Francia y Reino Unido.

TEMAS RELACIONADOS: