La complicada situación política e institucional que atraviesa Bélgica es difícil de entender sin ahondar en los distintos personajes que la protagonizan.
Alberto IIHijo menor de Leopoldo III y Astrid de Suecia, Alberto II de Bélgica, jefe de estado desde el 9 de Agosto de 1993 tras la muerte de su hermano Balduino, se ha convertido en el símbolo por excelencia de la unidad belga. En los últimos años, su carácter conciliador ha batallado contra las aspiraciones secesionistas de ambas comunidades. Su peso en la vida política e institucional belga es enorme y son muy habituales sus reuniones con los diferentes líderes políticos en busca de una vía que deshaga la madeja en la que está sumida el país. Casado con la reina Paola, italiana de nacimiento, el matrimonio real tiene tres hijos: Felipe, el sucesor al trono, Astrid y Lorenzo.
Yves LetermePrimer ministro provisional de Bélgica, Yves Leterme se ha erigido en uno de los rostros más visibles de la crisis. Perteneciente al CD&V (cristiano demócratas flamencos), Leterme ganó las elecciones de 2007, aunque ya entonces fracasó a la hora de formar gobierno, incapacidad que le llevó a presentar su dimisión a Alberto II a finales de ese mismo año. Tres meses después, en marzo de 2008, logró formar un gobierno de coalición con él de primer ministro, aunque la unión no duró y las diferencias hicieron que se quebrara el pacto. Tras rechazar su segunda dimisión, el rey le encargó encabezar un gobierno provisional hasta que se solucione la crisis actual.
Bart de WeverTras el aspecto bonachón de Bart de Wever, que puede llevar a equívoco, se esconde un político conservador y un duro negociador. Líder de la alianza flamenca, formación que obtuvo el mayor número de votos en los comicios de 2009, De Wever es el líder belga que más ha fomentado el debate de la independencia flamenca y la escisión de Bélgica. Si bien es cierto que no cree que se reúnan en estos momentos las condiciones necesarias para la división, cree que es un fin inevitable. El líder flamenco ha reiterado en varias ocasiones que estaría dispuesto a ceder el puesto de primer ministro a un valón con tal de que se alcance un acuerdo institucional y político.
Elio di RupoSiempre luciendo una pajarita roja, Elio di Rupo es la cabeza visible del socialismo francófono en Bélgica. Nacido en Morlanwetz y con un doctorado en Químicas que le llevó a impartir clases en la Universidad de Leeds, Di Rupo logró en los últimos comicios aupar a su partido hasta el segundo puesto de las fuerzas más votadas. Su nombre ha sonado en numerosas ocasiones para liderar un gobierno de coalición, aunque su poca popularidad entre la comunidad flamenca frena esas aspiraciones. Su propuesta política pasa por un acuerdo con los socialistas valones y con los ecologistas de ambas comunidades, un pacto que le daría un escaso margen de escaños suficientes para legislar.
Wouter BekeEste joven y ambicioso político del CD&V flamenco es la última opción designada por el rey Alberto II para intentar alcanzar un pacto de Estado y formar gobierno. Doctor en Ciencias Sociales y senador desde 2004, Beke se ha puesto al frente de la séptima comisión de conciliación para intentar sacar del atolladero institucional en el que está sumido a Bélgica. La última propuesta con la que tiene que lidiar Beke es la del líder del partido liberal flamenco Open VLD, Alexander De Croo, que defiende la vía de formar un gobierno sin solucionar las diferencias institucionales, aunque la protesta no ha sido muy bien recibida por el resto de fuerzas ni por Alberto II.