Este martes de reunirá con Raúl Castro
Martes 29 de marzo de 2011
El expresidente de EEUU, Jimmy Carter, inició este lunes su visita de tres días a Cuba con un encuentro en privado y a puerta cerrada con el Arzobispo de La Habana, el cardenal Jaime Ortega y con líderes del Patronato de la Comunidad Hebrea de ese país. Según los analistas el caso del contratista Alan Gross son el trasfondo de la visita del ex mandatario a la isla.
El expresidente de EE.UU. Jimmy Carter se reunió en privado con el cardenal cubano Jaime Ortega y visitó el Patronato de la Comunidad Hebrea de Cuba, en los primeros actos de la visita de tres días a La Habana que inició este lunes.
La entrevista entre Carter y Ortega en el Arzobispado de La Habana se desarrolló a puertas cerradas y durante aproximadamente una hora, y a su término no hubo declaraciones a la prensa que se congregó en el lugar.
Posteriormente, el Arzobispado distribuyó un comunicado calificando el encuentro de "cordial y ameno", y precisó que el cardenal recibió a Carter junto a su esposa Rosalynn y un grupo de sus colaborares.
"El señor Carter manifestó al cardenal Ortega su complacencia por el proceso de diálogo que conduce la Iglesia en Cuba con el Gobierno del presidente Raúl Castro Ruz, uno de cuyos resultados ha sido la excarcelación de más de cien prisioneros cubanos", indica la nota.
Además, añade que el político estadounidense manifestó "un vivo interés por el trabajo pastoral" de la Iglesia católica en Cuba. Ortega, quien es Arzobispo de La Habana, ha liderado el inédito diálogo entre la Iglesia católica y el Gobierno cubano iniciado en 2010, y en los últimos nueve meses fue mediador en el proceso de liberación de los 52 presos de conciencia del Grupo de los 75 opositores condenados en 2003 que quedaban en la cárcel.
Antes de su visita al Arzobispado, el exmandatario (1977-1981) y Premio Nobel de la Paz estadounidense abrió su agenda en la isla con un recorrido por la sede del Patronato de la Comunidad Hebrea de Cuba, donde lo recibió la presidenta de esa organización, Adela Dworin.
Carter sostuvo un encuentro privado con Dworin y los principales directivos del Patronato y a continuación recorrió la instalación y su sinagoga. En declaraciones a periodistas, Dworin dijo que "no se habló" con Carter del caso del contratista estadounidense Alan Gross, condenado en Cuba a 15 años de cárcel por actos contra la independencia o la integridad territorial de la isla, presuntamente por distribuir "sofisticados" equipos tecnológicos satelitales a comunidades judías radicadas en el país.
"En realidad no hablamos nada de política. Le explicamos acerca de la comunidad judía en Cuba, cuantos miembros tiene, y que practicamos abiertamente nuestra religión", añadió.
Dworin también calificó a Carter como "una maravillosa persona" y dijo que el exmandatario "pudo ver con sus propios ojos" que la Comunidad Hebrea de Cuba "es viva" y "vibrante".
El anuncio de que Carter se reuniría con la comunidad judía fue interpretado por observadores como una señal de su posible interés por tratar en la isla el caso de Gross, un subcontratista de la agencia estadounidense Usaid al que Cuba acusó por ser parte de un "proyecto subversivo" para destruir la revolución con el empleo de sistemas de infocomunicaciones fuera del control del Gobierno.
Según analistas, Carter podría aprovechar su visita privada a la isla para apelar ante las autoridades cubanas por la liberación de Gross, cuya detención en 2009 generó un nuevo foco de tensión entre Washington y La Habana.
Carter, quien permanecerá en La Habana hasta el próximo miércoles, es la figura política estadounidense de mayor nivel que ha visitado Cuba desde el triunfo de la Revolución en 1959.
Este es su segundo viaje a la isla - el anterior fue en 2002 - y tiene lugar tras una invitación del Gobierno del presidente Raúl Castro, con quien debe reunirse este martes en la mañana en el Palacio de la Revolución. Tampoco se descarta un encuentro privado con Fidel Castro.
Reunión con Castro
Uno de los objetivo de la visita del ex mandatario a La Habana es discutir con Raúl Castro "como mejorar las relaciones entre Estados Unidos y Cuba", así como conversar sobre el proceso de reformas económicas impulsado por el presiente cubano, que se llevarán a debate en el VI Congreso del Partido Comunista que se celebrará entre el 16 y el 19 de abril.
Aún cuando el Centro Carter ha precisado que el expresidente viaja en misión "privada" y no como emisario del Gobierno de Barack Obama, observadores y hasta miembros de la disidencia interna coinciden en que su visita podría servir de apelación ante La Habana para la liberación de Gross.
El portavoz de la opositora Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), Elizardo Sánchez, dijo que hasta el momento no hay ninguna reunión prevista entre Carter y la disidencia, aunque resaltó que en su anterior visita el encuentro que sostuvo con los opositores se pactó "horas antes".
"Pero, si como es fácil prever, viene en función del caso Gross, es muy difícil que se reúna con nosotros porque eso el Gobierno lo tomaría como un agravio", indicó Sánchez y subrayó que el tema Gross es el de "mayor sensibilidad" en las actuales relaciones entre Washington y La Habana.
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